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Las emisiones de gases
de efecto invernadero en dióxido de carbono (CO2)
en España crecieron en 2004 un 45,61 por ciento
con respecto a 1990. Con este incremento son ya 416
los millones de toneladas de gases emitidos el pasado
año, según un informe de Comisiones Obreras.
El sindicato apunta a que si la tendencia se mantiene,
para finales de 2005 el incremento de las emisiones
será ya del 50 por ciento.
El aumento de las emisiones de los seis
gases (dióxido de carbono (CO2), metano (CH4),
óxido nitroso (N2O), carburos hidrofluorados
(HFC), carburos perfluorados (PFC) y hexafluoruro de
azufre (SF6) y para todos los usos en 2004 fue un 3,55
por ciento superior que en 2003, cinco puntos por encima
del año base. Los sectores que más aumentaron
sus emisiones de gases contaminantes a la atmósfera
fueron el energético, con un aumento del 51 por
ciento, produciendo el 68 por ciento del total, y el
de residuos, que subió un 65 por ciento, llegando
a emitir el 3 por ciento del total.
Para
Comisiones Obreras estos malos resultados en el 2004
se deben a varios factores. Por un lado, el 2004 fue
un mal año hidráulico, con lo que la producción
hidroeléctrica fue un 23,3 por ciento inferior
a la del año 2003 y, consecuentemente, las centrales
de ciclo combinado de gas natural y las de carbón
funcionaron más horas: el consumo de carbón
aumentó un 3 por ciento respecto al año
2003 y el de gas natural, un 15,5 por ciento. Además,
el uso de energía primaria aumentó un
3,7 por ciento, y las emisiones de CO2 por usos energéticos,
un 4,2 por ciento en 2004. Por otro lado, la dependencia
energética alcanzó el 77 por ciento, a
pesar de que en la producción nacional se incluye
la energía nuclear, lo que supone un incremento
de once puntos con respecto a 1990.
Por tipo de gases, las emisiones de dióxido
de carbono subieron un 3,7 por ciento en 2004 respecto
a 2003, y entre 1990 y 2004, sin incluir los sumideros,
crecieron un 51,35 por ciento, pasando de 228,4 millones
de toneladas en 1990 a 345,7 millones de toneladas en
2004, representando el 82,9 por ciento de las emisiones
brutas de gases de invernadero en España, sin
incluir los sumideros.
.
Ante estas cifras, el secretario confederal
de Medio Ambiente y Salud Laboral de CC.OO, Joaquín
Nieto, ve un "alejamiento" de España
en el cumplimiento del Protocolo de Kyoto y en las previsiones
del Plan Nacional de Derechos de Emisión de Gases
de Efecto Invernadero. En este sentido, Nieto insistió
en reclamar un Pacto de Estado en esta materia, puesto
que considera que el segundo período del Plan
de Emisiones (2008-2012) será "más
complicado", ya que "van a crujir mucho más
los andamiajes del diálogo y el consenso".
Ante esta situación, los Ministerios de Medio
Ambiente e Industria ya han manifestado que seguirán
adoptando medidas para reducir las emisiones de gases
de efecto invernadero, a pesar de que "las condiciones
externas no pueden ser peores", según palabras
de la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona.
Según la ministra, el Gobierno está actuando
en distintos mecanismos para reducir los gases de efecto
invernadero, como por ejemplo, la puesta en marcha del
Registro Nacional de Emisiones, la aprobación
de la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética
o el Plan Nacional de Energías Renovables. Para
Narbona, la Estrategia Nacional del Clima, aprobada
en la legislatura anterior, "tal y como estaba
definida requiere medidas concretas y precisa de planes
de acción", ya que es más "un
documento de intenciones que no de compromisos".
.
Por su parte, José Santamaría,
director de la edición española de la
revista World Watch la mejora de esta situación
pasa por impulsar la estrategia de ahorro de deficiencia
energética, revisar el "obsoleto" plan
de fomento de energías renovables con nuevos
objetivos para el sector eólico, fotovoltaico
y solar termoeléctrica, así como el refuerzo
del plan de infraestructura de transporte e iniciativas
de ahorro en el ámbito de la vivienda.
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