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Este
año , en el día mundial del agua, se ha
recordado con gran interés el derecho fundamental
de acceso al "agua para la vida" en cantidad
y calidad suficientes para satisfacer las necesidades
individuales y colectivas de cualquier ser humano, con
independencia de razas, culturas, o religiones. Algunos
datos hacen ver la urgencia de reclamar este derecho:
- Una tercera parte de la población
mundial sufre discriminación al no tener acceso
al agua potable y saneamiento.
- Tres millones y medio de personas
de los países en vías de desarrollo,
principalmente niños, mueren cada año
por enfermedadas ligadas a la falta de agua o de saneamiento
de esta.
- La mitad de las camas de los
hospitales del mundo están ocupadas por pacientes
que sufren enfermedades relacionadas con el agua.
- La distancia media diaria
recogida por las mujeres de África y Asia para
proveerse de agua es de 6 kilometros.
- Una descarga de agua de nuestros
baños supone tanta agua como la que una persona
que vive en países en vías de desarrollo
utiliza todo el día para lavarse, cocinar y
beber.
Todo esto hace que debamos cambiar la
situación. EL ACCESO AL AGUA NO ES UN PRIVILEGIO...
ES UN DERECHO.
Frente a la crisis global del agua y
a la importancia de las inversiones que quedarían
por hacer para cumplir los Objetivos del Milenio de
las Naciones Unidas, Green Cross con otras organizaciones
han iniciado un proceso a favor de una gestión
efectiva del agua basada en la buena gobernanza a nivel
internacional.
El llamamiento realizado a nivel internacional
proviene de un largo proceso iniciado en los Diálogos
de la Tierra de Lyon, en el año 2002, evento
organizado por Green Cross, que tuvo continuidad en
otros actos públicos como la Cumbre de Johannesburgo
para el Desarrollo Sostenible, el III Foro Mundial del
Agua (Kyoto 2003) y los Diálogos sobre el Agua
y la Tierra del Forum de las Culturas en Barcelona,
2004. Distintos momentos que han servido para consolidar
los objetivos y sellar múltiples alianzas, siempre
manteniendo como eje central el derecho fundamental
del ser humano a acceder a un agua de calidad y el poseer
sistemas adecuados de saneamiento de la misma.
Si ese derecho tiene un reconocimiento
específico desde Noviembre de 2002 gracias a
la Observación General del Comité de los
Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Naciones
Unidas) y si bien había sido un enunciado explícito
o implícito en diferentes actos, declaraciones
internacionales y acuerdos, ese derecho no es efectivo
en todas partes. Quedan por definir y ubicar modalidades
y mecanismos apropiados para su puesta en acción.
El acceso al agua sana es un criterio
de justicia social, de dignidad, de equidad y de paz,
su puesta en acción garantizará una dotación
suficiente, aceptable, no discriminatoria y accesible,
al mismo tiempo que una responsabilidad por parte de
los usuarios del agua.
Teniendo en cuenta que el agua es destinada
a diferentes usos, y que posee múltiple funcionalidades
ecosistémicas, culturales y económicas,
todas ellas esenciales para llevar adelante el desarrollo
sostenible, esta iniciativa confirma que el reconocimiento
y la efectividad de este derecho:
- Es indispensable para el cumplimiento
de otros derechos, como el derecho a la vida, a la
dignidad, a la salud, a la alimentación, a
la paz, a un entorno sano, al desarrollo sostenible.
- Enriquece el propio derecho
al agua en el sentido del desarrollo sostenible.
- Refuerza la participación
de todos y es fuente de sinergia entre todos los actores
del desarrollo, al abordarlo como un derecho económico,
cultural y social.
Las organizaciones y los ciudadanos compremetidos
con este proceso de reconocimiento del derecho al agua
hacen un llamamiento para la declaración de un
Tratado Global a favor del derecho humano fundamental
de acceso al agua y esperan un compromiso de los responsables
políticos a nivel local, nacional e intencional
para su aprobación y aplicación a nivel
mundial, y después para su trasposición
a las legislaciones nacionales y a los compromisos de
las empresas.
La iniciativa lanzada hoy por Green Cross
para la adopción de un Tratado Global sobre el
Derecho al Agua se establece sobre la integralidad de
su uso: el agua para los ecosistemas, el agua como vallor
social, el agua como bien público compartido
por la humanidad, el agua en definitiva como un factor
esencial de la vida y no como un bien de consumo o una
simple mercancía.
Esta integralidad se sustenta en la Iniciativa
en base a Principios como:
- Derecho a un agua suficiente
en cantidad y calidad.
- Seguimiento estricto de la
Sostenibilidad y el principio de Precaución.
- Equidad y Diferenciación.
- Soberanía de los Estados.
- Responsabilidad.
- Participación y Transparencia.
- Financiación de los
Servicios de Agua en seguimiento a los Principios
del derecho al abastecimiento y saneamiento.
- Derecho al agua en situaciones
de conflicto.
Para CAMBIAR esta situación Green
Cross, en colaboración con el "Secretariado
Internacional del Agua" y la "Alianza del
Magreb para el Agua" lanza esta iniciativa a nivel
Internacional. |