ASPAPEL, ha publicado
la primera Memoria de Sostenibilidad del Sector Papelero,
que a partir de este año hará cada 3,
el primer informe de ámbito sectorial de este
tipo que se edita en España, ratifica el compromiso
de la industria papelera con la sostenibilidad y la
transparencia.
El compromiso del sector papelero con
la sostenibilidad se materializa a través de
cuatro ejes de actuación: gestión forestal
sostenible, proceso productivo eficiente y responsable,
liderazgo en recuperación y reciclaje, y generación
de riqueza y contribución a la calidad de vida.
El papelero es consciente de ser uno
de los sectores mejor posicionados en el camino del
desarrollo sostenible, gracias a peculiaridades como
el uso de una materia prima natural y renovable, el
carácter reciclable de sus productos, y sus procesos
productivos limpios, que incorporan las mejores tecnologías
disponibles.
El ciudadano, a través de su colaboración
con la recogida selectiva de papely cartón, contribuye
activamente al consumo responsable. Competitividad,
crecimiento y respeto al medio ambiente son los conceptos
que mejor pueden definir la trayectoria reciente de
la industria papelera española y su actual posición
como uno de los grandes productores europeos de papel
y celulosa.
El sector formula su visión de
la sostenibilidad como la contribución decidida
del papel y las empresas que lo fabrican a la mejora
de la calidad de vida y al desarrollo sostenible mediante
la gestión forestal sostenible, procesos productivos
limpios y el reciclado continuo de sus productos.
El compromiso del sector papelero con
la sostenibilidad se materializa a través de
los siguientes cuatro ejes de actuación:
Gestión forestal sostenible
La
madera que se utiliza en la producción de celulosa
en España procede de plantaciones forestales
de especies de crecimiento rápido. De este modo,
se racionaliza el suministro de fibra virgen, que posteriormente
se somete a sucesivos procesos de reciclaje. Y así,
lejos de causar deforestación, la industria papelera
española contribuye al incremento de la superficie
forestal
Estas plantaciones comportan diversos
beneficios tanto ambientales y específicamente
forestales como sociales y económicos. Entre
los beneficios sociales y económicos cabe destacar
su aportación al desarrollo rural como motor
de creación de empleo y riqueza, permitiendo
dar un uso a superficies abandonadas por el cese de
la actividad agrícola y ganadera. Sirven además
para paliar el déficit español de madera
y son un importante factor de dinamización del
crecimiento sostenible del sector forestal.
Por ello ASPAPEL apoya la certificación
forestal, que garantiza que los productos forestales
proceden de bosques gestionados sosteniblemente.
Proceso productivo eficiente
y responsable
Con el desarrollo y aplicación de nuevas tecnologías
de producción cada respetuosas con el medio ambiente,
la industria papelera ha conseguido ahorros de agua
y energía y una importante reducción de
las emisiones, vertidos y los residuos generados en
el proceso. Ha realizado también una importante
apuesta por la cogeneración y los combustibles
limpios y renovables, gas natural y la biomasa residual
del proceso de fabricación.
Con respecto al concepto de responsabilidad
en el proceso productivo papelero, cabe destacar que
el sector crea empleo estable y cualificado cuando se
recoge selectivamente el papel usado y se recicla convirtiéndolo
en papel nuevo, se reduce el volumen de los vertederos
y se evitan las emisiones de gases de efecto invernadero
que producen.
La fabricación de papel a partir
de fibra virgen y la fabricación de papel reciclado
son en realidad fases sucesivas y complementarias de
un continuo: el ciclo de vida de la fibra de celulosa.
Las fibras se extraen de la madera en el proceso de
fabricación de la celulosa, se emplean una primera
vez en la fabricación de papel y ese papel, una
vez utilizado, se recupera y se envía de nuevo
a las fábricas papeleras, donde se recicla. Las
fibras de celulosa se van deteriorando con los sucesivos
usos, por lo que resulta imprescindible inyectar fibra
virgen en el ciclo. La entrada de fibra virgen en el
ciclo se produce en aquellos productos que por sus características
lo hacen aconsejable. En la fabricación de papel
se usa fibra virgen, fibra reciclada o una mezcla de
ambas, en función de las de las características
y usos finales del producto. La colaboración
ciudadana en el proceso de recuperación y reciclaje
resulta de vital importancia.
La fabricación de papel es un
proceso de alta tecnología, que requiere importantes
inversiones. El sector está creciendo en España
a un ritmo que duplica la media europea, invirtiendo
en nuevas máquinas y en la renovación
de las ya instaladas, con un nivel de calidad y competitividad
que le permite una penetración cada vez mayor
en los mercados más exigentes. En los últimos
cinco años la producción ha crecido en
más de un millón de toneladas y la previsión
de inversiones en nuevas capacidades España es
el país occidental de más antigua tradición
papelera. Con más de 130 centros de producción
distribuidos actualmente por todo el país, el
sector cohesiona socialmente numerosas comunidades en
las que crea empleo estable y de alta cualificación.
El papel
Bajo el término genérico
papel se incluye un amplísimo abanico de productos
con muy diferentes aplicaciones. Las cerca de 500 variedades
de papel existentes son buena prueba de la versatilidad
de este material. Hay un tipo de papel para cada necesidad,
desde las variedades más conocidas como los papeles
gráficos (papel prensa y papel para impresión
y escritura), los papeles higiénicos y sanitarios
y los empleados en la fabricación de envases
y embalajes, hasta un gran número de papeles
especiales que sirven a más de 300 usos finales
muy específicos.
El Sector
La industria del papel es intensiva en
capital, necesita de grandes inversiones para atender
el permanente desarrollo tecnológico, productivo
y medioambiental, renovación y sustitución
de equipos y aumento de la capacidad. El sector español
tiene previsiones de aumento de su capacidad instalada
en los próximos años, que suponen una
inversión de más de 1.200 millones de
euros y más de 1 millón de toneladas adicionales.
El valor de reposición de los activos productivos
del sector en España se sitúa por encima
de 7.500 millones de euros.
Estructura y facturación
España es hoy un importante productor
de celulosa y papel dentro de la UE, con más
de 130 fábricas, entre las que se encuentran
algunas de las más modernas plantas industriales
de Europa. El importante volumen de inversiones ha permitido
incorporar los medios de producción y la tecnología
más avanzada y realizar importantes mejoras medioambientales.
La facturación anual del sector de la celulosa
y el papel supera los 4.000 millones de euros. País
Vasco, Cataluña y Aragón son las Comunidades
con mayor producción de papel y celulosa.
Producción y consumo
La
producción de papel en España asciende
a 5,4 millones de toneladas y la de celulosa a 1,9 millones
de toneladas. Consumimos 7,2 millones de toneladas de
papel y 1,7 millones de toneladas de celulosa.
ASPAPEL
Como organización profesional,
ASPAPEL (Asociación Española de Fabricantes
dePasta, Papel y Cartón) defiende y representa
los intereses del sector, con el objetivo prioritario
de mejorar la competitividad de las empresas en el marco
del desarrollo sostenible.
Actúa como interlocutor con las
administraciones públicas en el ámbito
europeo (a través de CEPI ) Confederación
Europea de Industrias del Papel), estatal y autonómico;
participa en toda clase de foros, y realiza un seguimiento
de las iniciativas normativas relacionadas con el sector
colaborando en su desarrollo.
Colabora con otras organizaciones relacionadas
con el sector y pertenece y participa activamente en
una serie de asociaciones europeas como CEPI y UTIPULP
(Grupo Europeo de Consumidores de Pasta de Mercado)
y españolas como RECIPAP (y a través de
ella ECOEMBALAJES ESPAÑA), PEFC-España
(Programa para el Reconocimiento de Sistemas de Certificación
Forestal), y AAEE (Asociación de Autogeneradores
de Energía Eléctrica). ASPAPEL es también
miembro activo de CEOE (Confederación Española
de Organizaciones Empresariales).
Plan Sectorial Estratégico
para la Regulación y Control de Vertidos
En 2000 ASPAPEL, en representación
de la industria papelera, y el Ministerio de Medio Ambiente
firmaron el Plan Sectorial Estratégico de Ámbito
Nacional para la Regularización y Control de
Vertidos de la Industria de Fabricación de Pasta,
Papel y Cartón.
Promoción de la Gestión
Forestal Sostenible
El sector papelero español mantiene
un firme compromiso con la gestión forestal sostenible
y consecuentemente apoya y promueve la certificación
forestal como instrumento que garantiza al consumidor
que la madera de la que se obtiene la fibra de celulosa
para fabricar el papel procede de bosques gestionados
sosteniblemente.
Edufores
Edufores es un proyecto integral multimedia
de educación forestal destinado al ámbito
escolar, que tiene como objetivo fomentar el conocimiento
del bosque y los productos forestales y generar conciencia
de nuestra responsabilidad en su defensa y cuidado.
El programa, promovido y desarrollado por ASPAPEL con
la colaboración de los Ministerios de Medio Ambiente
y Educación, ha obtenido el Premio de Medio Ambiente
organizado por la consultora Garrigues y el diario Expansión
con la colaboración de IESE,
Inventario de la emisiones de
CO2 en el sector papelero
Ante el reto del comercio de emisiones
derivado del Protocolo de Kioto, el sector ha acometido
un ambicioso programa de inventariación de sus
emisiones de gases de efecto invernadero, mediante el
desarrollo de una metodología estandarizada para
todas las instalaciones del sector y el desarrollo de
una aplicación informática que facilita
las simulaciones a las empresas.
A efectos de esta memoria es importante
deslindar la actividad del sector papelero en sentido
estricto -fabricación de celulosa y papel- tanto
de los proveedores de materias primas (madera, papel
usado, etc), bienes y servicios como de los fabricantes
de sacos, los fabricantes de cajas de cartón
ondulado y el sector de la impresión y editorial.
En la elaboración de la memoria,
tomando en consideración los más relevantes
dadas las particularidades del sector y en el marco
de los cuatro ejes de actuación en que se sustenta
el compromiso del sector papelero con la sostenibilidad:
gestión forestal sostenible, proceso productivo
eficiente y responsable, liderazgo en recuperación
y reciclaje, y generación de riqueza y contribución
a la calidad de vida.
Si bien el diseño y desarrollo
de la estrategia de sostenibilidad es una iniciativa
de ASPAPEL, ésta mantiene una coherencia total
con la política de sostenibilidad desarrollada
por CEPI, en cuya formulación la industria papelera
española ha desempeñado un papel activo.
ASPAPEL, en esta primera memoria de sostenibilidad del
sector papelero español, da continuidad en el
ámbito estatal a la iniciativa europea y contribuye
a facilitar el camino de las empresas papeleras españolas
hacia la sostenibilidad. ASPAPEL ha reflejado en la
definición de sus ejes de actuación en
sostenibilidad los compromisos y objetivos asumidos
por el sector papelero europeo.
Partiendo del concepto del ciclo del
papel, el sector ha identificado cuatro ejes den actuación,
que definen el compromiso de la industria papelera con
la sostenibilidad:
GESTIÓN FORESTAL SOSTENIBLE
Cuando hablamos de gestión forestal
sostenible nos estamos refiriendo al manejo de los bosques
de tal forma que mantengan su biodiversidad, productividad,
capacidad de regeneración y vitalidad, para satisfacer
las necesidades económicas, sociales y ecológicas
actuales y futuras a escala local, nacional y global.
La superficie forestal arbolada en España
ha venido experimentando un crecimiento sostenido. Entre
1996 y 2002, según datos del último Inventario
Forestal Nacional, experimentó un incremento
de casi el 10%, pasando de 13,9 millones de hectáreas
que suponían el 27,5 de la superficie total del
país, a 15,2 millones de hectáreas, que
representan el 30,1% de la superficie total.
Procedencia de la madera para papel
La madera que se usa para fabricar el
papel no es madera noble, de especies exóticas
de los bosques tropicales ni de robles, hayas o encinas.
Para hacer el papel se usa madera de pino y de eucalipto,
que se cultiva con esta finalidad en plantaciones forestales.
Contribución al desarrollo rural
Las plantaciones de especies de crecimiento
rápido generan empleo no solo directa sino también
indirectamente (maquinaria, transportes, talleres...)
y favorecen el desarrollo rural, especialmente en áreas
deprimidas, mejorando las economías locales y
su contribución al PIB.
Eficientes sumideros de CO2
Las especies de crecimiento rápido
(eucalipto, pino radiata y chopo) tienen una productividad
muy alta. En España, ocupando solo el 6,7% de
la superficie forestal arbolada, proporcionan el 57%
de los aprovechamientos anuales de madera para todos
los usos.
Como grandes productores de madera, las
plantaciones forestales de especies de crecimiento rápido
son eficientes sumideros de CO2.
EJE 2: PROCESO PRODUCTIVO EFICIENTE
Y RESPONSABLE
El proceso de fabricación
El
proceso de elaboración de la pasta con la que
se fabrica el papel consiste fundamentalmente en separar,
partiendo de la madera, las fibras de celulosa de la
lignina que las une, lo que se realiza por procedimientos
mecánicos, químicos o semiquímicos,
los cuales dan origen a distintos tipos de celulosa.
Cuando la fuente de fibra es papel usado, éste
se introduce en agua y se agita, obteniéndose
una suspensión de fibras de celulosa que tras
depurarse de arenas, plásticos y demás
impropios que acompañan al papel usado, servirá
para fabricar papel reciclado.
Finalmente, para fabricar el papel bien
sea con fibra virgen, fibra reciclada o una combinación
de ambas, al estar las fibras en una suspensión
de agua, el resto del proceso consiste en ir retirándola.
Se suceden las fases de sedimentación de fibras
y formación de una banda húmeda de papel,
con eliminación de agua mediante gravedad, vacío
y presión, para finalmente proceder a un secado
térmico. Una última fase de acabado, logrará
presentar el papel como producto final en forma de bobinas.
La fabricación del papel es sencilla conceptualmente:
fibras de celulosa, agua, electricidad y vapor, si bien
su producción a escala industrial requiere de
maquinaria de muy alta tecnología.
En la industria de la celulosa y el papel
el consumo de energía se realiza en una doble
vertiente: electricidad para mover la maquinaria y vapor
fundamentalmente para secar la pasta y el papel.
Para la producción del calor y
la electricidad necesarias para su actividad industrial,
la industria española de la celulosa y el papel
utiliza un 91% de combustibles limpios como el gas natural
(62%) o renovables como la biomasa residual del proceso
defabricación (29%).
La potencia de cogeneración con biomasa del sector
papelero supone actualmente el 42% del total de la generación
eléctrica con biomasa de España.
La cogeneración, sistema con alta implantación
en el sector papelero, ahorra energía primaria,
elimina pérdidas en la red, reduce las emisiones
y en particular las de gases de efecto invernadero y
contribuye positivamente a la seguridad del abastecimiento
energético y a la situación competitiva
de la Unión Europea y de sus Estados miembros,
tal y como ha reconocido la propia UE con la publicación
de la Directiva 2004/8/CE relativa al fomento de la
cogeneración.
El importante crecimiento de la cogeneración
en el sector, supone un aumento de la producción
de energía, que se refleja especialmente en las
emisiones de CO2 y Nox del sector. El sector tiene una
reconocida trayectoria en acciones tempranas en materia
de eficiencia energética, uso de combustibles
renovables y cogeneración.
La industria papelera trabaja en la gestión
de sus residuos, buscando nuevas vías de reducción
o valorización, como ocurre con los residuos
susceptibles de ser utilizados como compost o con los
residuos del destintado que son reciclados, por ejemplo,
en la fabricación de ladrillos.
Solo una mínima fracción
de los residuos generados por la industria papelera
son peligrosos, siendo éstos son del tipo que
genera el común de las industrias: bombillas,
aceites, envases usados...
La mayor parte de los residuos del sector
se producen en el reciclaje del papel recuperado. Éste
llega a las fábricas papeleras mezclado con una
serie de materiales impropios: plásticos, bolsas,
grapas, arenas, orgánicos, etc. Dichos materiales
son rechazados en el proceso de reciclado del papel,
generándose entre un 10% y un 35% de residuos
no peligrosos: es el residuo del reciclaje.
Sistemas de Gestión Medioambiental
Actualmente son 25 las fábricas
de celulosa y papel que cuentan con Sistema de Gestión
Medioambiental certificado por tercera parte independiente.
El 55% de la producción total del sector en España
está gestionado bajo un Sistema de Gestión
Medioambiental (ISO o EMAS).
EJE 3: LIDERAZGO EN RECUPERACIÓN
Y RECICLAJE
Las
fibras de celulosa son un producto natural que se aprovecha
al máximo gracias a que los papeles usados, en
lugar de tirarlos a la basura para que acaben en el
vertedero, los recogemos y los reciclamos, convirtiéndolos
en papel nuevo.
Con los sucesivos reciclajes, las fibras
se van deteriorando. Además se calcula que alrededor
de un 19% del papel que utilizamos no puede recuperarse
para su reciclaje porque lo guardamos, como puede ocurrir
con los libros, las fotografías o los documentos,
o debido a su uso como sucede con el papel higiénico
y sanitario o con el papel de fumar. Por eso es necesario
inyectar permanentemente una cierta cantidad de fibra
virgen en el proceso.
La industria de la recuperación
recoge el papel usado y lo acondiciona a través
de procesos altamente mecanizados de limpieza, clasificación
y empaquetado. Los recuperadores clasifican todo este
material de tan diversa procedencia según las
especificaciones de la Norma europea UNE-EN 643.
Tasa de reciclaje
La industria papelera española
garantiza el reciclaje de todo el papel que se recupera
en España y promociona activamente la recogida
selectiva de papel y cartón. Esta garantía
de reciclaje de todo el papel recuperado de forma selectiva
hace que la tasa de reciclaje se sitúe en el
61,6%, muy por encima de la media europea. El sector
recicla anualmente no solo los 3,6 millones de toneladas
de papel que se recuperan en España, sino también
cerca de un millón de toneladas de papel de otros
países.
Tasa de recogida
En España se recuperan para su
reciclaje por las distintas vías (recogida industrial,
recogida selectiva y recogidas especiales) el 50,5%
del consumo total de papel). Este porcentaje de recuperación
de papel usado nos sitúa cerca de la media de
la Unión Europea (58%), pero lejos de países
como Alemania (74%) o Finlandia (73%).
EJE 4: GENERACIÓN DE RIQUEZA
Y CONTRIBUCIÓN A LA CALIDAD DE VIDA
El sector papelero participa de forma estimable en la
generación de riqueza y la calidad de vida tanto
por su condición de sector en expansión
y fuertemente inversor como a través de la contribución
al desarrollo de la civilización de los propios
productos papeleros, estrechamente vinculados al arte
y la cultura, la enseñanza, la comunicación,
la higiene y la salud y el comercio.
Crecimiento del sector e inversiones
La producción de papel ha crecido
en los últimos años muy por encima del
Producto Interior Bruto y del Índice de Producción
Industrial. En el periodo 1995- 2003, la producción
de papel en España ha registrado un crecimiento
acumulado del 48%, lo que casi multiplica por dos el
crecimiento del Producto Interior Bruto.
Facturación y compras de materias primas
El sector factura anualmente más
de 4.000 millones de euros.
Comercio exterior
Al comenzar la pasada década,
las exportaciones españolas de papel representaban
el 18% de la producción, cuando hoy suponen el
34% y continúan creciendo. Igualmente, las exportaciones
de celulosa han pasado en los últimos diez años
de representar el 37% de la producción a superar
el 50%. España es de hecho el 4º exportador
de celulosa de la Unión Europea y el 7º
del mundo. Tres cuartas partes de esas exportaciones
tienen por destino la Unión Europea. Los productos
papeleros españoles están presentes en
mercados tan exigentes como Alemania, Francia o el Reino
Unido.
Empleo y productividad
El sector papelero da empleo directo
a 17.750 personas y genera unos 90.000 empleos indirectos.
La plantilla ha sufrido escasas modificaciones cuantitativas
por lo que puede considerarse estable en cuanto al número,
aunque sin embargo se ha incrementado su nivel de cualificación
a causa de los avances tecnológicos.
Consumo de papel y calidad de
vida
El consumo de papel está íntimamente ligado
a la actividad económica de un país, dado
que en el comercio, transporte y promoción de
ventas de todo tipo de mercancías el papel resulta
insustituible bajo la forma de envases, embalajes, expositores,
periódicos, revistas, catálogos...
También el nivel cultural de la
población tiene un claro reflejo en el consumo
de papel, estrechamente vinculado al nivel de estudios,
a la lectura de prensa, al consumo cultural, al nivel
sanitario, a los hábitos de higiene...
Los países más desarrollados,
aquellos que disfrutan de un mayor PIB per cápita,
son también los que tienen un mayor consumo de
papel por habitante en la actualidad, como Estados Unidos
(314 kg/habitante año), Canadá (244 kg/habitante
año), Alemania (228 kg/habitante año)
o Japón (241 kg/habitante año). En España,
el consumo de papel per cápita (170 kg/habitante
año) se está aproximando al de los países
europeos más desarrollados en paralelo al proceso
de convergencia económica.
El sector papel y la acción social
La acción social en el sector
papel se materializa en un creciente abanico de actuaciones
de patrocinio, mecenazgo, financiación de proyectos
de ONGs..., en los ámbitos educativo, cultural,
deportivo, asistencial, etc. realizadas en el marco
de su estrategia de responsabilidad social corporativa.
Actualmente el sector, a través
de ASPAPEL, tiene en marcha dos proyectos educativos:
Edufores, programa escolar de educación forestal,
y Tu papel es importante, programa destinado a la promoción
de la recuperación y el reciclaje de papel (www.edufores.com
y www.tupapelesimportante.com). Asimismo diversas empresas
del sector desarrollan programas educativos con edición
de material didáctico y divulgativo y con la
organización de visitas guiadas a fábrica
destinadas a escolares, tercera edad, etc.
Objetivos de mejora
En el ámbito de la gestión forestal sostenible,
los objetivos de mejora del sector son el incremento
de la superficie forestal, el incremento del consumo
de madera con certificación forestal (y consecuentemente
el incremento de las cadenas de custodia certificadas
dentro del sector) y la potenciación de los bosques
y sus productos como sumideros de carbono.
Por lo que se refiere al proceso productivo,
se han identificado también una serie de objetivos
de mejora de carácter medioambiental como la
minimización de los residuos generados, el incremento
de la valorización de residuos y la disminución
de su depósito final en vertedero, la disminución
de los vertidos líquidos y la mejora de su calidad,
la erradicación total de uso de cloro elemental
en blanqueo de la celulosa, el incremento de la cogeneración
y la mejora de la eficiencia energética y una
mayor implantación de sistemas de Gestión
Medioambiental Certificados. Asimismo, en el ámbito
laboral, se ha fijado el objetivo de reducir la accidentabilidad.
Finalmente, los objetivos planteados
en el marco de la aportación del sector a la
generación de riqueza y a la mejora de la calidad
de vida son el desarrollo y modernización del
sector con el aumento de la capacidad instalada, la
intensificación de la relación del sector
con sus stakeholders y la contribución a la educación
forestal y la educación para la recuperación
y el reciclaje.
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