REVISTA AMBIENTUM
 
   
 
Residuos sólidos    
 
 

Los residuos sólidos, también llamados basura o desechos, son el remanente del metabolismo de los organismos vivos y de la utilización o descomposición de los materiales vivos o inertes mediante la transformación de energía. Se lo considera un contaminante cuando por su cantidad, composición o particular naturaleza sea de difícil integración a los ciclos, flujos y procesos ecológicos normales. Los residuos sólidos cada vez aumentan más y cada vez tiene menos contenido biodegradable y más contaminantes peligrosos.

Estos residuos, se clasifican en las siguientes categorías: residuos comerciales y domésticos, industriales y agrícolas. Los residuos comerciales y domésticos suelen ser materiales orgánicos, ya sean combustibles, como papel, madera y tela, o no combustibles, como metales, vidrio y cerámica. Los residuos industriales pueden ser cenizas procedentes de combustibles sólidos, escombros de la demolición de edificios, materias químicas, pinturas y escoria; los residuos agrícolas suelen ser estiércol de animales y restos de cosechas.

La disposición final de las basuras tiene como objetivo la transformación y tratamiento de las mismas por medio de procesos químicos, físicos o biológicos. El menos adecuado de estos procesos es la incineración mal realizada, debido a la contaminación que produce por sus emisiones atmosféricas. Las incineradoras convencionales son hornos o cámaras refractarias en las que se queman los residuos; los gases de la combustión y los sólidos que permanecen se queman en una segunda etapa.

Además de generar calor, utilizable como fuente energética, la incineración genera dióxido de carbono, óxidos de azufre y nitrógeno y otros contaminantes gaseosos, cenizas volátiles y residuos sólidos sin quemar. La emisión de cenizas volátiles y otras partículas se controla con filtros, lavadores precipitadores electrostáticos.

La eliminación de residuos mediante vertido controlado es el método más utilizado. El resto de los residuos se incinera y una pequeña parte se utiliza como fertilizante orgánico. La selección de un método u otro de eliminación se basa sobre todo en criterios económicos, lo que refleja circunstancias locales.

Se encuentran muchos basureros a cielo abierto, en todas las poblaciones del departamento del Atlántico, Bolívar y Magdalena, donde las principales fuente de ingresos son las actividades turísticas y comerciales, por lo que resulta importante emprender acciones tendientes a cambiar esta realidad, ya que los residuos sólidos mal direccionados, presentan graves problemas ambientales, los basurales a cielo abierto de los municipios también afectan directamente las ciudades, como es el caso de Soledad y Barranquilla.

Por otro lado tenemos la elaboración de fertilizantes o abonos a partir de residuos sólidos, la cual consiste en la degradación de la materia orgánica por microorganismos aeróbicos. Primero se clasifican los residuos para separar los materiales con alguna utilidad de degradación de los que no pueden ser degradados, tomando los que favorecen el proceso de descomposición. El humus resultante contiene de un 1 a un 3% de nitrógeno, fósforo y potasio, según los materiales utilizados. Después de tres semanas el producto está preparado para mezclarlo con aditivos, empaquetarlo y venderlo.

El reciclado es otra forma de reuso, esta es una técnica muy antigua, los utensilios metálicos se funden y remodelan desde tiempos prehistóricos. En la actualidad los materiales reciclables se recuperan de muchas maneras, como el desfibrado, la separación magnética de metales, separación de materiales ligeros y pesados, criba y lavado entre otros.

En muchos países, las autoridades locales piden a los consumidores que depositen botellas, latas, papel y cartón en contenedores separados del resto de la basura. Unos camiones especiales recogen los contenedores y envían estos materiales a las instalaciones de reciclado, reduciendo el trabajo en incineradoras y los residuos en los vertederos.

Se debe realizar una gestión integral de los residuos no con el esquema tradicional (recolección, tratamiento y disposición final), sino analizando la relación que tienen con los factores económicos de producción, distribución y consumo así como también con lo social, las autoridades, la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías y el aporte de la participación ciudadana, logrando con esto crear conciencia y una cultura ambiental ciudadana. De igual forma se pueden incorporar instrumentos económicos para reducir la generación de residuos y la implementación de premios y castigos

En los países donde existen las modalidades de rellenos sanitarios y clasificación de basuras para disposición final, se ha comprobado que la primera modalidad, resulta más costosa que la segunda. Por lo que castigando con impuestos a los que no seleccionen y clasifiquen en la fuente o utilicen otros mecanismos apropiados y premiando a los que lo hacen, serviría como mecanismo para que la población en general reconozca los gastos que implica para la comunidad la gestión de los residuos, lo cual permitiría la reducción en la fuente y aumentaría la toma de conciencia ciudadana

De igual forma se debe concienciar a los industriales, mediante la aplicación de sanciones de ley de envases, con un proyecto legislativo que introduzca el concepto de que la industria debe encargarse del producto que introduce en el mercado durante su ciclo de vida (desde la toma de la materia prima para su fabricación hasta cuando se desecha). Un buen proyecto de ley en este sentido permitiría la fabricación de más envases retornables, contribuyendo de esta manera con la disminución en la generación de residuos.

  Oscar Jiménez
 

 
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