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El
centro tecnológico CARTIF ha finalizado con éxito
un proyecto de implantación de la norma certificable
“UNE 150301: Gestión Ambiental del proceso
de Diseño y Desarrollo – Ecodiseño”.
La implantación se ha realizado durante 2004
en seis empresas de Castilla y León de forma
piloto y pionera —es la primera vez que se lleva
cabo en España—, con la pretensión
de extraer conclusiones que permitan su generalización
en todo el país. La norma UNE 150301 permite,
como toda norma certificable, que un organismo acreditado
certifique que las empresas que la han implantado se
ajustan a los requisitos en ella contenidos —este
es el caso de las conocidas ISO-9001 e ISO-14001, de
gestión de la calidad y el medio ambiente, respectivamente.
La iniciativa se ha desarrollado en el marco del Plan
de Consolidación y Competitividad de la Pyme,
financiado por el Ministerio de Economía y la
Agencia de Desarrollo de Castilla y León –entidad
que gestiona el Plan en nuestra Comunidad. Los trabajos,
desarrollados durante el año 2004 con una financiación
pública de 153.556 euros, han sido liderados
por el doctor Rubén Irusta Mata, director de
la División de Medio Ambiente de CARTIF.
La norma pretende dar respuesta a las
nuevas exigencias en gestión medioambiental en
la empresa. Como es bien sabido, la evolución
de la sociedad ha traído consigo una mayor conciencia
ambiental. Las empresas son cada vez más conscientes
de la importancia que tiene para su competitividad una
correcta gestión de la actividad, los productos
y los servicios desde el punto de vista ambiental. La
mejora ambiental de la actividad empresarial se ha venido
realizando, hasta ahora, en el marco de los sistemas
de gestión, pero no siempre se ha enfocado hacia
los aspectos ambientales de los productos y servicios.
Sin embargo, las políticas ambientales referidas
a productos y servicios están tomando importancia
en el marco de la “Política Integrada de
Productos” desarrollada por la Comisión
Europea. Ello hace que las legislaciones sobre la responsabilidad
ambiental del productor sean cada vez más exigentes
y las empresas tengan que empezar a actuar.
El ecodiseño ofrece una solución
óptima para la empresa ante estas nuevas exigencias
en la medida en que tiene un enfoque integral. La mejora
ambiental del producto y/o servicio desde su diseño
y desarrollo, implica que hay que analizar todos los
aspectos ambientales del producto o servicio, mejorando
aquellos que sean significativos. Hasta el momento,
la actividad de los diseñadores estaba centrada
en el aseguramiento de la calidad de los productos,
en el cumplimiento de las respectivas normas de calidad,
seguridad y operatividad de los productos. Así
por ejemplo, en el caso de una empresa productora de
platos y cubiertos de plástico desechable el
compromiso ambiental convencional consiste, básicamente,
en la gestión correcta de sus residuos industriales
y en el uso de un plástico que no tenga consecuencias
negativas en la salud de los consumidores. Una estrategia
de ecodiseño, sin embargo, exige la minimización
del consumo energético en el proceso de producción
y la utilización de material reciclado y biodregadable,
como puede ser la pasta de patata o la cáscara
de cereal --residuos de otras industrias que pueden
compactarse para producir platos, vasos y cubiertos
que se degradan tras su uso sin ningún perjuicio
ambiental. De eso se trata: de que el impacto sea el
mínimo en todo el “ciclo de vida”
del producto: en su producción, transporte, uso
y eliminación; de aplicar una mejora integral
basada en una mejora sistemática y global, y
no en mejoras puntuales de productos aislados.
Partiendo de esta filosofía, el
objetivo concreto del proyecto ha sido facilitar a las
pymes de Castilla y León una guía de trabajo
para implantar la norma certificable UNE 150301 "Gestión
medioambiental del proceso de diseño y desarrollo
- Ecodiseño". Para ello, se ha trabajado
con seis pymes de la Comunidad, con las que se ha hecho
el esfuerzo de adaptar la UNE 150301 a su idiosincrasia,
sus demandas y sus necesidades reales.
Las empresas participantes, innovadoras
y fuertemente comprometidas con el objetivo del desarrollo
sostenible, pertenecen a distintos sectores y provincias
de la región. Estas empresas son ALMAZÁN
MUEBLE ARTESANO, S.L, productora de muebles artesanos
y localizada en Berlanga de Duero (Soria); FARESAN,
S.L, dedicada a la producción de productos textiles
socio-sanitarios reutilizables y ubicada en Palencia;
PLÁSTICOS DUREX, S.A., empresa salmantina cuya
actividad es el moldeo de elastómeros y termoplásticos
especializada en amortiguadores, suspensiones y elementos
aislantes de chasis de automóviles; INDUSTRIAS
SAN CAYETANO, S.L, dedicada al diseño y fabricación
de envases, embalajes de papel y cartón, y papel
y cartón ondulado y situada en Aldeamayor de
San Martín (Valladolid); TECOPYSA (Grupo Inzamac
& Tecopy) empresa zamorana que realiza proyectos
de ingeniería civil e industrial y ENERMAN, S.A.
empresa vallisoletana dedicada a la ingeniería,
mantenimiento e instalaciones de sistemas energéticos
(energía solar fotovoltaica).
La experiencia piloto concluirá
con la certificación de la norma por parte de
la Asociación Española de Normalización
y Certificación, AENOR, quien también
ha participado activamente en cada una de las etapas
del proyecto. AENOR va a certificar, por tanto, que
las seis empresas han integrado una sistemática
para identificar, controlar y mejorar de manera continua
los aspectos ambientales de sus productos y servicios
a lo largo de su ciclo de vida (de modo que les permitirá
adaptarse progresivamente a los avances de la técnica).
A partir de ahí —y aquí es donde
reside la mayor importancia del proyecto— la norma
podrá ir generalizándose en las empresas
de toda España, tomando como punto de referencia
la experiencia positiva desarrollada por estas seis
pymes de Castilla y León.
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