ASPAPEL
prepara el primer Informe de Sostenibilidad de ámbito
sectorial que se publica en España. El Informe,
en el que se trabaja actualmente, se presentará
en la próxima Asamblea Anual del Sector. Con
esta iniciativa, el sector papelero ratifica su compromiso
con la sostenibilidad y la transparencia que ya en
2002 cristalizó en un informe medioambiental
sectorial también pionero en España.
La industria papelera española,
que con una materia prima renovable fabrica productos
naturales y reciclables con tecnologías cada
vez más respetuosas con el medio ambiente,
es uno de los sectores mejor posicionados para cumplir
con los requerimientos del desarrollo sostenible.
GESTIÓN FORESTAL SOSTENIBLE
El aprovechamiento anual de madera para todos los
usos (aserrío, industria de la madera y mueble,
construcción, fabricación de celulosa
para papel y cartón, leña...) supone
en España el 2,2% de las existencias y sólo
el 42,3% del incremento anual de madera. Con esta
prudente política, los bosques españoles
aumentan 39 m3 por minuto
La madera que se utiliza en la producción
de celulosa en España procede íntegramente
de plantaciones forestales de especies de crecimiento
rápido, lo que es posible gracias a las condiciones
climáticas únicas de la Península
Ibérica. De este modo, se racionaliza el suministro
de fibra virgen, que posteriormente se somete a sucesivos
procesos de reciclaje. Y así, lejos de contribuir
a la deforestación, la industria papelera española
contribuye al incremento de la superficie forestal
a través de los cultivos de especies de crecimiento
rápido.
Estas plantaciones comportan diversos
beneficios tanto ambientales y específicamente
forestales como sociales y económicos. Colaboran
en el incremento de la superficie forestal arbolada
y la preservación de los bosques naturales,
además de actuar como eficientes sumideros
de CO2 y realizar un eficaz control de la erosión.
Entre los beneficios sociales y económicos
cabe destacar su aportación al desarrollo rural
como motor de creación de empleo y riqueza,
permitiendo dar un uso a superficies abandonadas por
el cese de la actividad agrícola y ganadera.
Sirven además para paliar el déficit
español de madera y son un importante factor
de dinamización del crecimiento sostenible
del sector forestal.
Certificación Forestal
El sector papelero español está firmemente
comprometido con la gestión forestal sostenible.
Por ello ASPAPEL apoya la certificación forestal,
que garantiza que los productos forestales proceden
de bosques gestionados sosteniblemente.
En España hay actualmente unas
306.000 hectáreas con certificación
forestal. El sistema PEFC, líder en certificación
forestal con 52 millones de hectáreas certificadas
en todo el mundo (seguido de SFI con 39 millones de
hectáreas, FSC con 37 millones de hectáreas,
CSA con 17 millones de hectáreas y ATFS con
11 millones de hectáreas). El sistema PEFC
es también líder en España con
305.172 hectáreas certificadas, seguido de
FSC con 1.135 hectáreas.
Lider europeo en reciclaje
En
la fabricación de papel se utiliza fibra de
celulosa virgen y recuperada, como materias primas
no sustitutivas sino complementarias y cuyo uso depende
del tipo de papel que se fabrique. La industria papelera
española garantiza en todo caso el reciclaje
de la totalidad del papel que se recupera, asegurando
de este modo el máximo aprovechamiento de un
recurso natural renovable como la fibra de celulosa.
Con una tasa de utilización
de papel recuperado como materia prima del 82% (por
cada 100 kilos de papel que se fabrican se utilizan
82 kilos de papel usado como materia prima) la industria
papelera española es líder europeo en
reciclaje de papel.
El sector garantiza el reciclaje de
todo el papel que se recupera y promociona activamente
la recogida selectiva de papel y cartón. Actualmente
el sector recicla anualmente no solo los 3,6 millones
de toneladas de papel que se recuperan en España
sino también cerca de un millón de toneladas
de papel de otros países.
En España se recuperan para
su reciclaje por las distintas vías (recogida
industrial, recogida selectiva y recogidas especiales)
el 50,5% del consumo total de papel). Este importante
volumen supone un ahorro de espacio en vertedero equivalente
a 3,6 millones de automóviles (o 36 grandes
estadios de fútbol) y un ahorro de las emisiones
en vertedero equivalente a quemar 2.500 millones de
litros de gasolina: 160.000 viajes Madrid-Moscú
en automóvil.
Tecnologías limpias
Con el desarrollo y aplicación de nuevas tecnologías
cada vez más respetuosas con el medio ambiente,
el sector pastero-papelero ha conseguido grandes ahorros
de agua y energía y una importante reducción
de las emisiones, los vertidos y los residuos generados
en el proceso.
Para producir una tonelada de papel
se emplea ahora un 47% menos de agua que hace una
década y para la producción de una tonelada
de celulosa se ha reducido el uso de agua en un 39%
en ese periodo.
El vertido por tonelada se ha reducido
en un 46% en la última década. Y además
se ha logrado una importante mejora en la calidad
de los efluentes (reducción del 46% en DQO
para la celulosa, del 52% y el 46% en TSS para el
papel y la celulosa, y del 60% en AOX para la celulosa).
Producción libre de cloro
Los antiguos métodos de blanqueo con cloro
gas han sido sustituidos por los métodos de
producción de celulosa ECF (Libre de Cloro
Elemental) y de celulosa TCF (Totalmente Libre de
Cloro).
Actualmente en España la práctica
totalidad de la producción de celulosa blanqueada
es ECF o TCF, por lo que el uso de cloro elemental
ha desaparecido en el sector.
Eficiencia energética
La industria papelera española es puntera en
eficiencia energética, con un potencial de
ahorro de energía final para 2012 de un 0,83%,
frente a un 4,8% como media de la industria. A lo
largo de los últimos años, el sector
ha identificado y viene aplicando toda una serie de
medidas de eficiencia energética tanto en tecnologías
horizontales como en tecnologías de proceso,
medidas que van desde el alumbrado exterior en fábrica
hasta el funcionamiento de los distintos elementos
de la maquinaria, y que han hecho posible este alto
nivel de eficiencia energética.
El sector ha realizado también
una importante apuesta por la cogeneración
y dispone actualmente de una potencia eléctrica
instalada de 1.000 MW.
Además, el 90% de los
combustibles que utiliza son combustibles limpios
como el gas natural o renovables como la biomasa residual
del proceso de fabricación.