Buscar en todos los contenidos de Ambientum.com

Revista Ecotimes Especial Smart City: la revista online del medio ambiente

General

"El Vehículo Eléctrico esta vez ha vuelto para quedarse"


j.romero@avele.org

Esta frase fue pronunciada por D. Ángel Aghili, presidente de AVELE, AVERE y WEVA, en la ceremonia de apertura del simposio EVS, el mayor evento mundial del sector, cuya edición 27 organizara AVELE junto con Fira de Barcelona el pasado mes de noviembre, por primera vez en España después de 40 años de recorrido.

Esta frase encierra mucha historia. El Vehículo Eléctrico es presente, y esto es un hecho que demuestran los datos de ventas: en 2012, según la Agencia Internacional de la Energía, había más de 180.000 vehículos eléctricos puros o híbridos enchufables en el mundo. Y se espera que esta cifra se eleve a más de 20 millones en 2020.

Estos datos nos hablan por tanto del presente del Vehículo Eléctrico, pero no podemos olvidar que se trata a su vez de una tecnología con pasado, hecho que también nos recuerda la frase de D. Ángel. A finales del siglo XIX, el Vehículo Eléctrico ya circulaba por las calles de las principales ciudades europeas y norteamericanas, y sólo el despegue de la industria del petróleo y sus derivados, junto con el abaratamiento de los costes de fabricación de los vehículos con motor de combustión interna, hicieron que esta tecnología entrara en hibernación. Desde aquel entonces, la poderosa industria del petróleo ha hecho lo imposible para que no despertara. Incluso se encargó en más de una ocasión de ahogar algún resurgir incipiente. Sin embargo, era cuestión de tiempo que una tecnología que aporta tanto al sector Transporte reviviera definitivamente. Desde AVELE estamos convencidos de que si en el siglo XX el motor de combustión interna fue el impulsor de la industria del petróleo, en el XXI el motor eléctrico (ya sea en trenes, tranvías, autobuses, turismos híbridos o eléctricos puros) lo será de las energías renovables y de la independencia energética de más de 170 países que no tenemos petróleo ni gas.

Pero vayamos por partes: ¿en qué contexto energético nos encontramos y por qué es tan importante que desarrollemos alternativas como la del Vehículo Eléctrico al actual modelo de movilidad?

El problema del transporte en el mundo

“Sin atajar el problema del transporte no podemos solucionar el problema del medioambiente”.

Esta frase aparece en la cabecera de la sección “Quienes somos / Visión de AVELE” en nuestra web corporativa. Sentimos que recoge muy bien el trasfondo de nuestra tarea. El problema del transporte no es distinto del problema principal que tenemos con el medioambiente y, si no lo solucionamos, éste tampoco encontrará respuesta. Pero, ¿de qué problema hablamos? Básicamente se trata de una cuestión de cuidado del planeta y de respeto a la vida que lo habita. El modelo de consumo basado en el perpetuo crecimiento económico que se ha consolidado en nuestras sociedades, especialmente a partir del fin de la Segunda Guerra Mundial, está poniendo en serio peligro tanto al planeta como a todos los que los seres que lo habitamos.  Aunque no podemos reducir este riesgo a un solo elemento, no cabe duda que el problema de las emisiones antropogénicas 1 (ver Figura 1) de gases de efecto invernadero, y el consiguiente calentamiento global que éstas provocan, es el más acuciante. Una y otra vez, el panel de expertos internacionales de Naciones Unidas en la materia, el IPCC, un grupo humano formado por más de 1000 investigadores, nos recuerda que reducir las emisiones no es una opción, es una necesidad. Si mantenemos los ritmos actuales, en el año 2100 podríamos llegar a un escenario de calentamiento global superior a los 4 grados, lo que sería catastrófico para nuestros ecosistemas. Para mantenernos dentro del rango admisible de los 2 grados de aumento de temperatura, debemos irnos a un escenario de descarbonización de 450 ppm de CO2 2, lo que supone una reducción de entre un 40 y un 70% de las emisiones globales de CO2eq 3 en 2050 y la práctica eliminación de las mismas en 2100, tomando como referencia el año 1990.

Emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero

Figura 1: Emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero. Fuente: Informe IPCC III (2014)

El reto es mayúsculo y, como vemos, se trata de un problema de responsabilidad con las generaciones futuras. ¿Estamos dispuestos a dejarles esa herencia envenenada a nuestros hijos? ¿Seremos tan ingenuos o irresponsables de creer que solo el progreso tecnológico y/o económico serán capaces de revertir la situación? Ese es el escenario al que nos enfrentamos, un problema de dimensiones planetarias que exige lo mejor de nuestros gobiernos, de nuestras empresas y de todos y cada uno de nosotros.

Como decíamos al principio, dentro de este reto, el transporte tiene un papel clave que jugar. Según datos del mismo IPCC, el 27% del consumo de energía final mundial en 2010 estuvo vinculado a este sector, lo que supuso unas emisiones totales de 6,7 GtCO2 4. Reducir estas emisiones a valores casi nulos es el reto de nuestro sector, y esto pasa inevitablemente por reducir la dependencia del petróleo que, en automoción, alcanza el 93%.

En España nos encontramos además con que esa dependencia del petróleo es una dependencia también en importaciones, pues casi el 98% de los hidrocarburos que consumimos en el sector provienen del exterior. Esta enorme dependencia añade un componente extra de inseguridad de suministro.

Definitivamente, necesitamos una estrategia que nos haga encaminarnos hacia esa senda de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y que, al mismo tiempo, nos libre de la casi absoluta dependencia del petróleo.

¿Cómo revertir esta situación?

Llegado a este punto hay que ser justos y decir aquello de “menos mal que estamos en Europa”. Si bien en algunos aspectos la labor de la Unión Europea deja mucho que desear, en cuestiones relacionadas con el cambio climático hay que reconocer que ha asumido el liderazgo mundial. Basándose en ese escenario de descarbonización a 2100 del IPCC, la Unión Europea presentó en 2011 su hoja de ruta a 2050 en la que plantea una reducción de las emisiones totales de entre el 80% y el 95% 5 para ese año, un objetivo realmente ambicioso que subyace a muchos planes y directivas, y que supone una reducción en el consumo de petróleo en automoción de hasta el 70% en 2050 respecto al escenario base. De esta forma, el petróleo pasaría a copar sólo el 45% del total de demanda energética para automoción. La pregunta que brota inmediatamente es la siguiente: ¿cómo se va a alcanzar este objetivo?

Reparto modal uso vehículos en UE 27

Figura 2: Reparto modal uso vehículos en UE 27.
Fuente: Informe Transport in Figures 2013

Evidentemente, un reto tan grande no se puede alcanzar con una política aislada. Lo primero de todo es la conciencia personal. Necesitamos cambiar nosotros para que el mundo cambie, ese suele ser el único proceso verdaderamente sostenible. Medidas tan sencillas como la racionalización del uso de nuestro vehículo privado son las que marcarán a la larga la diferencia. Los ciudadanos haremos nuestra parte, pero nuestros representantes políticos también deben hacer la suya, y ésta pasa por impulsar medidas de fomento del ahorro y la eficiencia, así como el apoyo a tecnologías alternativas no contaminantes. Estas nuevas tecnologías se hacen especialmente necesarias en el sector de transporte de pasajeros, que aglutina el mayor número de desplazamientos, tal y como se muestra en la Figura 2.

Dentro de estas alternativas tecnológicas, algunos plantean que la solución es sustituir petróleo por gas natural para automoción. Es cierto que la  intensidad en emisiones del gas natural es menor que la del petróleo, pero no se puede negar que éstas siguen siendo muy considerables. Por esta razón, y dado que caminamos hacia un escenario de completa descarbonización del transporte en las próximas décadas, creemos que optar por esta vía del gas representa una pérdida de un tiempo que no tenemos. Otra opción, la de los biocarburantes, sí podría ser más efectiva, pero se enfrenta a otros problemas muy serios relacionados con los usos de suelos agrícolas.

 
La movilidad eléctrica como parte de la solución

Por todo ello, desde AVELE apostamos por la alternativa de la movilidad eléctrica, y lo hacemos, además de por ser una tecnología respetuosa con el medio ambiente, por varios motivos más: (1) el primero es por su eficiencia 6. Las pérdidas de energía en un vehículo eléctrico apenas llegan al 19%, mientras que la energía térmica perdida en el ciclo termodinámico de un motor de combustión ronda el 85%. El segundo motivo es (2) por los beneficios globales sobre el sistema eléctrico: el vehículo eléctrico es más que un vehículo, es un acumulador de energía que, llegado el caso, puede ayudar a gestionar la curva de oferta y demanda eléctrica. Un ejemplo muy claro es el de la simbiosis energía eólica – vehículos eléctricos. Gran parte de la energía que los aerogeneradores son capaces de producir durante la noche se pierde por no existir capacidad de almacenamiento de la misma. Un parque de vehículos eléctricos en modo de carga nocturna sería un maravilloso destino para esta energía lamentablemente perdida. Con este ejemplo se pone de manifiesto la íntima relación entre fomento de la movilidad eléctrica y el fomento de las energías renovables en generación eléctrica. Ambas se necesitan y se complementan, como apuntábamos en la introducción. Un tercer motivo es (3) por la contaminación acústica. Parece un tema menor, pero todo el mundo que conduce por primera vez un vehículo eléctrico nos dice lo mismo: “¡si es que no se oye nada!”. En una humanidad que ya supera con creces el 50% de población urbana, optar por formas de transporte respetuosas con la ciudadanía debe ser una prioridad. Otro motivo importante para apoyar esta tecnología es (4) por el ahorro. Usar un vehículo eléctrico no sólo es más respetuoso con el medio, sino que el coste de su “combustible” además es mucho menor (entre 4 y 10 veces inferior al de un vehículo diesel equivalente).

El papel de AVELE

Logotipo de AVELE

Por estos y por otros muchos motivos, desde AVELE apoyamos tan decididamente la movilidad eléctrica como parte de la solución al problema del transporte en el mundo. En esta tarea colaboramos con todos nuestros socios nacionales, procedentes de múltiples áreas: universidades, institutos de investigación, empresas, asociaciones y particulares; así como con nuestros socios europeos (AVERE y sus 17 asociaciones nacionales) e internacionales (EDTA, EVAAP y WEVA). Entre todos buscamos ejercer de nexo de unión entre la ciudadanía, el mundo empresarial y la administración. Necesitamos colaborar juntos en un nuevo modelo de movilidad. No es una opción, es un imperativo económico, social y ambiental. Por ello, trabajar para que este cambio necesario sea una realidad lo antes posible es y siempre será la razón de ser de nuestra asociación. ¿Os apuntáis?

1. Emisiones antropogénicas: Con ellas nos referimos a las que son directamente imputables a la actividad humana.
2. Descarbonización de 450 ppm de CO2: Se trata de una unidad de medida consistente en “partes por millón” de unidades de gases de efecto invernadero por unidades totales.
3. La unidad CO2eq hace referencia a “CO2 equivalente”. En ella se aglutinan no sólo las emisiones de CO2, las más importantes, sino también el resto de gases de efecto invernadero: metano, óxidos de nitrógeno, etc.
4. 6,7 Giga toneladas de CO2, es decir, 6,7 miles de millones de toneladas de CO2
5. En este caso el año de referencia es el 2000.
6. Nos referimos a eficiencia “Tank-to-Wheel”, es decir, de tanque a rueda.

 

D:\Inetpub\vhosts\ambientum.com\httpdocs\revista_medioambiental\2014_06\Vehiculo-Electrico-esta-vez-ha-vuelto-para-quedarse.asp
C:\Inetpub\vhosts\ambientum.com\httpdocs\
0
http://www.ambientum.com//revista_medioambiental/2014_06/Vehiculo-Electrico-esta-vez-ha-vuelto-para-quedarse.asp?id=1535

Los comentarios de los lectores

Escribe tu comentario

Nombre

Comentario

Correo-e

(no se mostrará en el comentario)

Ésta es la opinión de los internautas, no la de ambientum.com.

  • No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
  • Nos se permite la inclusión de enlaces a otras páginas.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Avísanos de los comentarios fuera de tono.

Cerrar [X]Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies