Por Isabel Marín
redaccion@ambientum.com

Cada día desechamos en nuestros hogares grandes cantidades de residuos derivados de nuestras actividades cotidianas. Residuos, que hace años se perdían contaminando directamente el medio ambiente, hoy pueden ser recuperados para ser convertidos en otros productos.
Según datos de 2007 del Instituto Nacional de Estadística (INE) se recogieron 25,3 Kg. por persona y año de papel y cartón (un 17,1% más que en 2006) y 14 Kg. de vidrio (un 13,3% más). Por comunidades autónomas, Las Islas Baleares y la Comunidad Foral de Navarra fueron las que registraron los datos más elevados de reciclaje selectivo de papel y cartón con 65 kg y 40.4 kg anuales por persona respectivamente. En vidrio, nuevamente la Comunidad Foral de Navarra con 23 Kg., País Vasco con 22,8 Kg y Cataluña con 21,4 Kg.
Greenpeace hace años ya propuso la regla de las “tres erres”: reducir, reutilizar y reciclar (publicada en su guía “Actúa: Consejos para una vida sostenible”). Reducir el consumo excesivo, Reutilizar como alargar desde su diseño hasta su uso la vida útil de los materiales, y Reciclar para reincorporar al ciclo los materiales una vez finalizada su vida útil.
Greenpeace hace años ya propuso la regla de las “tres erres”: reducir, reutilizar y reciclar
Posteriormente añadieron “tres erres más”: repensar, reestructurar y redistribuir. Repensar nuestro modo de vida, nuestras necesidades básicas, para diferenciarlas de las prescindibles. Reestructurar el sistema económico para que, en lugar de producir bienes superfluos, se concentre en la satisfacción de las necesidades de todos. Incluir los costes sociales y ambientales en el precio final de los bienes de consumo. Redistribuir, porque todos tenemos derecho a proporciones equitativas de recursos, y el planeta tiene la capacidad de satisfacernos.
Si nos centramos en la etapa del reciclaje, debemos tener en cuenta que su base está en la correcta separación de los residuos. Porque si los separamos de manera incorrecta se dañará el proceso para que éstos sean reconvertidos.
El proceso de reciclado de residuos sólidos urbanos (RSU) comienza cuando los ciudadanos separan los distintos materiales y los depositan en los contenedores habilitados, para ello:
Contenedor azul: A él van destinados los residuos de papel y cartón como envases de cartón, rollos de wc y papel de cocina, papel de regalo, periódicos y revistas, propaganda, papel usado, cartones de huevos vacíos, etc. Las cajas y cartones de grandes dimensiones los debemos colocar apilados dentro del contenedor. Si estos derivados de la celulosa están impregnados con aceites, pinturas o barnices tendrán que ser depositados en el contenedor de restos.

Etiqueta Punto Verde
Contenedor verde: En él depositaremos botellas de vidrio de zumos, vinos, refrescos, tarros y frascos de vidrio de conservas y productos cosméticos, frascos con atomizador (por ejemplo de perfume), o con roll-on (desodorantes).
No podrán ir a este contenedor ni cristal ni duralex, ni porcelana, ni espejos, ni bombillas. Este tipo de materiales, que no son vidrio pero a veces lo parecen, si están mezclados con éste; complican y encarecen el proceso del reciclado, ya que no puede hacerse de manera automática y tienen que ser separados manualmente. La razón por la que no pueden ser mezclados es que cuentan con puntos de fusión diferentes, no pudiéndose incorporar con el vidrio al quedar grumos y partes sin fundir.
Para concienciar a los ciudadanos de esta separación, Ecovidrio (Asociación española sin ánimo de lucro encargada de la gestión del reciclado de los residuos de envases de vidrio en España) llevó a cabo hace unos meses una campaña publicitaria en la que se enseña a separarlos.
La etiqueta punto verde, que aparece en los envases, significa que la empresa ya ha pagado para llevar a cabo su posterior reciclaje
La gestión de Ecovidrio se financia con los fondos que las empresas envasadoras pagan por cada envase que comercializan.
Los frascos y tarros de cristal como botes de tomate, espárragos, botellas de refrescos suelen tener además la etiqueta punto verde, que significa que la empresa ya ha pagado para llevar a cabo su posterior reciclaje como marca la ley vigente.
Además se debe intentar no romper el vidrio al introducirlo en su contenedor porque se recicla peor si los trozos de éste material son pequeños.
Contenedor amarillo: A él van destinados los envases de plástico (botellas de refrescos, hueveras, botes vacíos de champú, de productos lácteos, bandejas alimentarias de poliespán –coloquialmente llamado “corcho blanco”-, tapas y tapones…) bricks (leche, zumos, tomate frito…), bolsas de plásticos, mallas de frutas y verduras, latas de bebidas y conservas, materiales metálicos, film transparente y de aluminio, envases tipo blister y cajas pequeñas de madera (de vinos, de verduras, etc.)
Los aerosoles, aunque vayan en botes metálicos (desodorante, insecticidas, productos de limpieza, etc.) no podrán tirarse al contenedor amarillo, teniendo que ser depositados en los puntos limpios (instalaciones especiales para aquellos residuos que no tienen cabida en los contenedores habituales).
Contenedor gris y naranja: En él depositamos la basura general o los restos de otros residuos, que no encajan por razones técnicas, y no pueden ser incluidos en los demás apartados, como ya hemos comentado: tapones de corcho, papeles y cartones con pintura o aceites, cerámica, porcelana, y bombillas, etc.)
Aquí tiraremos los restos orgánicos como son los restos de comida o la “cama” de animales domésticos como pájaros o roedores, componentes inertes como la arena de gato; pañales y compresas, maquinillas de afeitar, y productos de goma como tetinas o muñecos.
Residuos de papel y cartón
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Envases de plástico
Bricks Bolsas de plásticos Mallas de frutas y verduras Latas de bebidas y conservas Materiales metálicos Film transparente / aluminio Envases tipo blister Cajas pequeñas de madera |
Basura general Restos de otros residuos
Restos orgánicos
Arena de gato Pañales y compresas Maquinillas de afeitar Productos de goma
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Botellas de vidrio
Tarros y frascos de vidrio
Frascos con atomizador o roll-on |
Ecoembes (Embalajes de España, S.A) es una sociedad anónima sin ánimo de lucro, cuyo objeto social es eldiseño y organización de un Sistema Integrado de Gestión, encaminado a la recogida selectiva y recuperación de residuos de envases para su posterior tratamiento, reciclado y valorización.
Se creó en 1996, en previsión de la Ley 11/97 de Envases y Residuos de Envases, desarrollada según la Directiva 94/62/CE, con el objeto de recuperar residuos de envases y armonizar las normas sobre gestión de residuos entre los distintos Estados miembros de la Unión Europea.
En su página web (http://www.ecoembes.com/) podemos encontrar, entre otras cosas, guías de reciclaje, material didáctico para profesores y alumnos y convocatorias de cursos y jornadas.
Hay algunos residuos que no han sido contemplados en los apartados anteriores: aceite usado, escombros, residuos electrónicos, cartuchos y tóner, ropa y zapatos, pilas etc, ya que por sus características necesitan otro tipo de contenedores, teniendo que ser depositados en el punto limpio o debiendo ser tratados por un gestor autorizado.
Estos residuos se merecen un apartado aparte y por eso hablaremos de ellos en la próxima edición de la Revista Ecotimes.
Fotos: Ecoembes, Ros Roca