Por Eva San Martín
esanmartin@ambientum.com

Alumno estudiando en las puertas de su facultad.
No hay varitas mágicas con las que atajar la crisis. Pero los expertos señalan que la formación ambiental puede abrir algunas puertas valiosas. Avisan que, para acertar, antes hay que analizar eso que llaman el “nicho de empleo verde”. Un espacio libre de trabajo ambiental que todos parecen coincidir en que existe, pero, que tiene diferentes caras, dependiendo de quién lo analice.
Este difuso caladero de empleo verde disponible, ha sido en parte desenmarañado por el presidente Zapatero en el reciente debate del estado de la nación. El Ejecutivo habla del nacimiento de la economía verde: un cambio de modelo que cambia el ladrillazo por el desarrollo sostenible. Formarse y adquirir las enseñanzas ambientales adecuadas ahora puede ser clave para quienes perdieron su puesto de trabajo, o para quienes tratan de incorporarse por primera vez al mercado laboral.
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“Existe un ‘nicho de empleo verde’, un espacio de trabajo ambiental que hay que conocer y hay que formarse para poder explotarlo”
La economía sostenible se resume en: más energías renovables, movilidad sostenible centrada en los automóviles eléctricos y ayudas al desarrollo (I+D+i) para la tecnología ambiental, en especial, la encaminada a mejorar la eficiencia energética de las viviendas: aislamiento y paneles solares para las nuevas viviendas y rehabilitaciones.
Nada que el extenso universo de la formación ambiental en marcha haya olvidado. La mayor parte de las propuestas ya en marcha se centran en las energías renovables (tecnología, ahorro, nueva normativa). El ahorro de recursos en empresas y viviendas tampoco se escapa en los diferentes cursos: la gestión eficiente y los sistemas sostenibles, basados en las exigentes normativas europeas como las ISO, y nacionales, EMAS.
“La enseñanza ambiental, pública y privada, está de sobra preparada para asumir el reto que la economía sostenible supone”
Otros aspectos, como la conservación de los espacios naturales o la recuperación de suelos degradados, e incluso los residuos, tan necesarios, no centran, lamentablemente, de la misma forma la recién estrenada economía sostenible.
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EN PORTADA: Formación ambiental para enfrentar la crisis.
El desarrollo verde acaba de nacer, pero con toda seguridad, oiremos hablar mucho de él a partir de ahora. La formación ambiental, pública y privada, que ya está en marcha, está de sobra preparada para asumir el reto que la economía sostenible supone. Se extiende a todos los ámbitos, desde la educación universitaria o profesional, hasta las citadas enseñanzas digitales.
“Formarse y adquirir las enseñanzas ambientales adecuadas ahora puede ser clave para quienes perdieron su puesto de trabajo, o para quienes tratan de incorporarse por primera vez al mercado laboral”
El medio ambiente va por delante de los programas políticos y de las propuestas económicas que se ponen en funcionamiento. Su carácter innovador y creativo lo requiere. Del mismo modo que la formación ambiental innova con exitosos e imaginativos métodos que incluyen desde el e-learning (enseñanza online) a la instalación de tecnología ambiental, sigue por delante del lento ritmo con el que siente se mueve la realidad fuera de él.
Pocos conocían las repercusiones del cambio climático cuando hordas de estudiantes (ambientólogos) ya se formaban en toda España para poner freno a unos impactos ya entonces de sobra documentados por los científicos. La formación ambiental sigue estando por delante de los requerimientos del mercado laboral. Pero no se trata de poner freno a la propuesta, y necesaria propuesta de enseñanza ambiental (cada vez más necesaria). Sino de que el Gobierno pise el acelerador verde, impulse aún más la formación, y se decida realmente por apostar por la recién llegada economía sostenible.