Por Eva San Martín
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La opinión favorable del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) de prorrogar otros diez años la vida de la central de Santa María de Garoña (Burgos) ha hecho levantar los sables de las organizaciones ecologistas españolas. La decisión del presidente José Luis Rodríguez Zapatero de cerrarla, conocida tan sólo unos días después, hace urgente abrir un debate sobre el futuro de las nucleares serio, no sesgado en nuestro país.
Garoña es el reactor más vetusto de los ocho que operan en España (lleva funcionando desde 1971). Además, es la que menos energía aporta al llamado mix energético. Apenas un 1,35% de la energía en 2008, y su porcentaje decrece.
“El secretario de Política Económica del PSOE, Octavio Granado ha asumido que el CSN ocultó su informe favorable a la nuclear de Garoña por las elecciones”
La indignación de las agrupaciones ecologistas no sólo se debe al respaldarazo que recibió este tipo de energía, la nuclear, a la que se oponen diametralmente, en buena medida motivada por la falta de seguridad que las atribuyen y los sucesivos episodios de escapes. El lobby nuclear es potente, añaden. También acusan al pleno del Consejo de estar politizado.
Las dudas sobre el dictamen estrictamente científico del pleno nuclear quedaron destapadas desde que el secretario de Política Económica del PSOE y secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, ha asumido que el CSN ocultó su informe favorable a la nuclear de Garoña por las elecciones para "no interferir en el día electoral con una reflexión que no aporta nada".
“Zapatero debe decidir antes del 5 de julio si cierra o no la central de Garoña”
Con la luz verde del CSN, la pelota cayó en el tejado del presidente Zapatero ,que debe decidir antes del 5 de julio si cierra o no la central. Aún así, ya es un secreto a gritos que Zapatero quiere cerrar Garoña, en 2011 . En el programa electoral, los socialistas incluyen el compromiso de “cerrar de forma paulatina” las nucleares. La vida útil de Garoña acaba en 2011. La prudencia indica que el Gobierno dará esa fecha como límite para la actividad de Garoña.
“Bastan 450 aerogeneradores para producir la misma cantidad de electricidad que obtiene Garoña”
La duda lógica ahora es saber si es posible cerrar las centrales nucleares españolas. Los datos dan señales positivas en este camino. Garoña cuenta con 460 MW de potencia instalada. Los expertos en energía eólica calculan que esta potencia equivale a 1.500 megavatios de la potencia generada por los aerogeneradores. Lo que no está tan claro, es que las energías renovables puedan sustituir (todavía) todas las nucleares, que producen el 18% de la electricidad.
Ahora parece complicada esta sustitución, pero para 2021 o 2023, cuando finaliza la vida útil de la próxima nuclear española, la de Almaraz (en Cáceres), el horizonte no es tan descabellado.
Teniendo en cuenta que los actuales molinos ya cuentan con 3 MW, bastarían 450 aerogeneradores de energía renovable para producir la misma cantidad de electricidad que obtiene Garoña, de energía no renovable. 450 molinos son los aerogeneradores que se instalan en España en el plazo de 10 a 12 meses.

“Desde 2004 España no importa electricidad, sino que la exporta. En concreto, durante 2008, el 4% de la producción”
En realidad, no sólo está en juego el futuro de Garoña. Sino de todo el mapa energético. La renovación de la autorización para que Garoña continúe abriría de par en par la puerta a la renovación del resto de los reactores.
Es difícil romper los mitos. Uno de ellos, muy extendido es que España importa electricidad nuclear, concretamente, de Francia. Sin embargo, desde 2004 España no importa electricidad, sino que la exporta. En concreto, durante 2008, el 4% de la producción. Los datos son públicos, y están disponibles en el Ministerio de Industria.
Otro argumento instalado en el imaginario es que sin las ocho nucleares la red eléctrica no es capaz de asegurar el suministro. La prueba de que no es una situación real es que desde el 16 hasta el 28 de marzo de este año tres de las ocho centrales nucleares españolas permanecieron cerradas (entre ellas Garoña, junto con Vandellòs II y Trillo).
Sin embargo, España exportó esos días 48.377 MG por hora, según Red Eléctrica. El consumo de 16.000 hogares durante todo un año. Las cifras y un debate nuclear serio, que no los mitos, son los que deben guiar la decisión sobre el futuro de Garoña.