Reportaje
El padre de la ciencia ficción, Julio Verne, predijo con apabullante precisión algunos de los grandes inventos que sólo saltarían a la vida real décadas después de que el escritor francés las inventara en sus relatos fantásticos. Quizá la utilidad del gas hidrógeno sea, sin embargo, una de las grandes incógnitas que aún quedan por resolver. La sencilla ecuación hidrógeno más aire para dar electricidad y agua potable aún queda, sin embargo, lejos de ser resuelta.
Por Eva San Martín
esanmartin@ambientum.com
El padre de la ciencia ficción, Julio Verne, predijo con apabullante precisión algunos de los grandes inventos que sólo saltarían a la vida real décadas después de que el escritor francés las inventara en sus relatos fantásticos. Quizá la utilidad del gas hidrógeno sea, sin embargo, una de las grandes incógnitas que aún quedan por resolver. La sencilla ecuación hidrógeno más aire para dar electricidad y agua potable aún queda, sin embargo, lejos de ser resuelta.
| Un inconveniente para el coche de hidrógeno es que producir un kilo de gas emite 12 kilos de CO2 |
Almacenar el volátil átomo de hidrógeno es la principal barrera que frena el desarrollo del coche de hidrógeno en esta revolución verde que ya ha empezado.
El fabricante japonés Honda ha sido el primero en meter en la cadena de montaje el automóvil de hidrógeno que aspira a saltar a la calle. El FCX Clarity, lanzado a mediado de 2008, ya ha sido adquirido por estrellas del celuloide como Jamie Lee Curtis, que no ha dudado en apuntarse a la tendencia de la conducción ecológica. El modelo cero emisiones emitiría sólo agua por el escape.
| Para circular con un vehículo de hidrógeno necesitaríamos aumentar el tamaño del depósito ¡hasta los 700 litros! |
A pesar del impulso que el coche de gas recibe por parte de administraciones como el Congreso de EE UU, que ha inyectado 780 millones de euros para su desarrollo, el motor de hidrógeno no acaba de despegar. Por su parte, el Parlamento Europeo ha aprobado una ayuda de casi otros 500 millones para la investigación de las células de hidrógeno que mueven el motor.
¿Qué frena la aparición del sueño de Verne? “El almacenamiento es una de las barreras”, afirma José María López Martínez, en el libro El Medio Ambiente y el automóvil (Dossat). “El hidrógeno es un gas, y su densidad de energía es muy baja”, añade López, quien calcula que para circular cómodamente con un vehículo de hidrógeno necesitaríamos aumentar el tamaño del depósito ¡hasta los 700 litros!
Otro de los inconvenientes que apunta el autor es que sólo producir un kilo de hidrógeno se emiten otros 12 kilos de CO2. Mientras que la tecnología renovable no llegue al motor, el coche de hidrógeno se parecerá una entelequia, que queda reservada, tal vez por muchos años, a las magistrales novelas de Julio Verne.