Reportaje
Repostar en malolientes gasolineras cada vez es menos tendencia. La senda ahora la marcan los automóviles que se recargan en casa. Francia, Berlín e incluso España ya dan sus primeros pasos en la conducción verde.
Por Eva San Martín
esanmartin@ambientum.com
Parar a repostar el coche en una gasolinera se parecerá cada vez más a una apuesta revival, relegada para amantes retros del CO2. El símil puede parecer exagerado, pero no lo es tanto echando un vistazo a las tendencias, que bastan para hacerse una idea de lo que viene. La senda del motor ecológico se olvida de las mangueras malolientes de las estaciones de servicio, y se apunta al enchufe en la pared. El automóvil eléctrico ya está aquí.
No faltan los ejemplos para hacerse una idea de la revolución verde que se avecina. El estado de Hawai adelantó en diciembre el plan de transporte que piensa instalar en todo su territorio: se trata de miles de vehículos eléctricos enganchados a una red inteligente que permite recargar las baterías.
Antes, Alemania había anunciado un proyecto para dotar de enchufes para automóviles las oficinas, calles y domicilios. La idea del Gobierno de Angela Merkel es que automóviles y autobuses eléctricos se recarguen con enchufes repartidos por todas las ciudades.
| >Las baterías del auto verde |
| La senda del motor ecológico se olvida de las mangueras malolientes de las estaciones de servicio, y se apunta al enchufe en la pared. |
fuerte dependencia del petróleo. Un primer paso en esta dirección es el llamado plan Movele, un proyecto piloto con el que el Gobierno quiere probar las posibilidades del motor ecológico.
Pero, ¿cómo llegará el coche eléctrico al consumidor? Los fabricantes de motor verde miran hacia la batería ión-litio. La misma que usan los teléfonos móviles o los ordenadores portátiles. El primer paso es mejorar la autonomía de los vehículos híbridos (que combinan motor de gasolina y eléctrico). Después, la apuesta son los automóviles que se enchufan a la red (plug-in) para recargar la pila.
La oportunidad de la energía renovable
La crisis económica ha hecho emerger, sin pretenderlo, las posibilidades de las energías renovables. La menor demanda de electricidad por parte de las empresas, que reducen su actividad, ha engrosado el aporte de las fuentes renovables al pastel de la energía. La cifra es importante, si se tiene en cuenta que sólo el 30% de la eólica producen casi lo mismo que tres centrales nucleares.
El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y la empresa Red Eléctrica miran hacia las presas hidráulicas reversibles, que recuperan el agua sobrante, volviendo a subirla, en caso de exceso. El conjunto formado por esta energía con los coches ecológico, es en el que el Ejecutivo y la eléctrica confían su solución. Los automóviles se recargarían por la noche, con la energía sobrante de la red.
Como afrontará un sector en caída libre como el del automóvil el jugoso reto de la automoción ecológica es una cuestión que suscita recelos. La prestigiosa revista Nature se mantiene alerta: “No es lógico que los gobiernos ayudaran a los fabricantes de automóviles si éstos no se comprometen a cambiar de rumbo”, decía el editorial de la publicación, en referencia a la apuesta real por el motor limpio que esperan del sector.
Los acumuladores de ión-litio son más pequeños. Y permiten, además, conducir 200 kilómetros sin parar a recargarlas. Ésta es la gran diferencia con los primeros prototipos de pilas, que apenas recorren 80 kilómetros antes de descargarse.
Las nuevas pilas para coche se enganchan a los enchufes colocados en postes en la calle. Y por la noche, se conectarán a un dispositivo que puede instalarse en el domicilio.