Reportaje
En sólo un par de años, los coches híbridos comenzarán a circular por las ciudades españolas. A nadie le extrañará, en poco más de tiempo, activar el motor ecológico de su automóvil en los atascos. El funcionamiento se parecerá bastante a encender un el teléfono móvil o abrir un mensaje que llega al buzón electrónico.
El motor eléctrico es sólo el principio. En un lustro las posibilidades se multiplican. Pasan por el automóvil que circula con hidrógeno, y emite sólo agua por el escape, hasta los paneles solares incorporados en el capó para alimentar los motores mientras esperamos en un semáforo. Esta es una guía para no perderse en lo que está por llegar.
Por Eva San Martín
esanmartin@ambientum.com
Son el primer paso en la revolución ecológica del motor. Y también la gran apuesta europea. Combinan el motor diésel con otro eléctrico, que se activa para conducir por la ciudad o en los atascos. Se trata de recortar el consumo y de contaminar menos. El fabricante Peugeot trabaja en el modelo hybridiésel, que lanzará en 2010.
Foto: Blog del motor

La llegada del automóvil eléctrico marcará el inicio oficial de la conducción verde. Las baterías de ión-litio que usan los teléfonos móviles y ordenadores portátiles son la esperanza de los fabricantes, que los eligen para la competición a contrarreloj que ya ha comenzado por entrar en el automóvil ecológico.
Utiliza la electricidad que extrae del hidrógeno. Las moléculas se rompen liberando energía. Por el tubo de escape sale agua. No estarán listos hasta 2020.
Foto: Blog del motor


La crisis de los alimentos planetaria les ha hecho perder fuelle. Sin embargo, se trata de aprovechar los residuos vegetales y otras basuras orgánicas (biocombustibles de segunda generación), y no los cultivos directamente. Esta biomasa produce gas con la que se obtiene un combustible sintético.
Los combustibles sintéticos se desarrollan a medida para los nuevos motores llamados CSS (sistema de combustión combinada, en su traducción del inglés), que combinan las propiedades de los motores diésel y gasolina, para extraer las ventajas de los dos.


Incorporan una batería de ión-litio para mover el coche, y agregan un pequeño motor diésel que se carga cuando el automóvil espera en los atascos.