Incendios forestales, un delito aún impune
Playa, calor, vacaciones, montaña... y, por supuesto, incendios forestales. Son los tópicos imprescindibles de cada verano, porque nuestros bosques se queman y en más del 96 por ciento de los casos como causa directa de la acción del hombre, y lo que es peor, más de la mitad de las ocasiones, de forma intencionada.
Nuestros bosques son fuente de oxígeno que los pirómanos se empeñan en quemar para recalificar terrenos y construir en ellos. Miles de viviendas surgidas sobre antiguos pinares, alcornocales, encinares...
Nuestra descendencia tendrá que aprender lo que fueron los bosques con fotografías y vídeos, ya que, a pesar del endurecimiento del código penal en cuanto a los pirómanos y la recalificación de los terrenos quemados, lo cierto es que todos los veranos, en mayor o menor medida, ocurre lo mismo.
El monte se quema y los culpables pocas veces pasan por prisión, la justicia es lenta, y más aún cuando se trata de temas medioambientales, donde predominan ciertos intereses urbanísticos muy poderosos. Poco a poco crece la conciencia entre la población sobre la necesidad de preservar nuestro entorno, con sencillos hechos como no tirar botellas de cristal al bosque o no hacer barbacoas en lugares prohibidos. Recordemos el slogan "el mejor cortafuegos eres tú".
Sin embargo, según la organización ecologista Greenpeace, en toda la superficie quemada en España, solo uno de cada mil responsables de incendios forestales acaba siendo juzgado. Y excepcionalmente, sólo unos pocos de los responsables de los grandes incendios forestales, es decir, aquéllos que afectan a más de 500 hectáreas y que suponen el 40% de la superficie quemada en la última década, acaban siendo juzgados.
En definitiva, que el camino hacia la desaparición de los incendios forestales provocados aún es arduo. La justicia y, en su caso, la prisión, son el único mecanismo legal que tenemos para luchar contra un mal que, año tras año, arrasa miles de hectáreas.
Y de nuevo el deseo para que el año que viene no tengamos que lamentar más incendios forestales.
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