Un grupo de personas amantes de la naturaleza ha constituido en Colmenar Viejo (Madrid) la Asociación Naturalista Primilla, “ANAPRI”. Una organización que nace para la conservación del medio ambiente en la Comunidad de Madrid, con el objetivo de dar un impulso a la educación ambiental y ampliar los conocimientos científicos sobre la naturaleza.
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Logo de ANAPRI |
Las siglas ANAPRI corresponden a “Asociación Naturalista Primilla”, en homenaje al Cernícalo Primilla (Falco naumanni), pequeña ave rapaz catalogada en peligro de extinción en la Comunidad de Madrid y que tiene una importante colonia de cría en la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora, de Colmenar Viejo (Madrid).
Uno de los objetivos principales es dar un gran impulso a la educación ambiental, mediante cuentacuentos, sendas ecológicas, talleres y un sinfín de actividades. El otro pilar de esta asociación es la realización de estudios científicos. ANAPRI quiere ahondar en el conocimiento de la fauna y flora de Colmenar Viejo y de las zonas limítrofes, mediante censos, construcción de cajas nido para aves, anillamiento científico y todas aquellas actividades que ayuden a conseguirlo.
Éxito en las primeras actividades
ANAPRI ha inaugurado sus actividades y se ha dado a conocer con unas sendas ecológicas por la ribera del río Manzanares a su paso por Colmenar Viejo. Han sido tres jornadas interesantes y muy educativas, donde ha participado gente de diversos lugares de la Comunidad de Madrid y de edades muy dispares, destacando la presencia de niños de 3 años y adultos de más de 70. Además, varios políticos del municipio de la agrupación de Izquierda Unida también participaron en una de las jornadas.
Las sendas han permitido conocer la vegetación y la fauna asociada a este enclave, situado en el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. El guía José Antonio Matesanz explicó a los asistentes las peculiaridades de los árboles y arbustos del lugar. Destacando la vegetación típica del encinar, como la propia encina (Quercus ilex), enebro (Juniperus oxycedrus), arce de Montpellier (Acer monspessulanum), cornicabra (Pistacea terebinthus) y torvisco (Daphne gnidium); y del bosque de ribera, como el sauce salvifolio (Salix salviifolia) y el fresno (Fraxinus angustifolia), sin olvidar los omnipresentes rosales silvetres (Rosa canina), majuelos (Crataegus monojyna) y las zarzamoras (Rubus fructicosus). Por último, señalar la presencia de un único ejemplar de arraclán (Rhamus frangula), cuyo hábitat se localiza en regiones más norteñas.
En lo que a fauna se refiere, se pudieron observar reptiles como el lagarto ocelado (Lacerta lepida) o el galápago leproso (Mauremys leprosa); mamíferos como el zorro (Vulpes vulpes) y gran variedad de aves, resaltando las observaciones de especies en migración como la cigüeña negra (Ciconia nigra), el torcecuello (Jynx torquilla) y el abejaruco (Merops apiaster).
En definitiva, unas sendas ecológicas muy completas, donde los participantes pudieron acercarse de una manera sencilla al entorno colmenareño y conocer esta nueva asociación sin ánimo de lucro que pretende dar un impulso a la educación ambiental en la Comunidad de Madrid.
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