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Las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes del transporte han crecido un 71,6% entre 1990 y 2005. La evolución reciente de la demanda de transporte y sus emisiones en nuestro país han seguido pautas de crecimiento mucho más aceleradas que en el conjunto de la UE. La movilidad de personas y mercancías crece a un ritmo muy superior a la de nuestros países vecinos.
Además el crecimiento del transporte de viajeros es mayor que el de mercancías, mientras que en Europa la tendencia es la contraria.
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| El tráfico afecta al cambio climático |
En el año 2005 el transporte por carretera representó el 90% de los viajeros-km transportados mientras que el ferrocarril, por ejemplo, representó un 4,7% y el avión un 5%.
Sin embargo las emisiones de contaminantes atmosféricos debidas al transporte, a pesar de la creciente demanda de éste, se han reducido o estabilizado en la mayoría de los casos.
Las sustancias acidificantes disminuyeron en el periodo 1990-2005 un 4,5% como consecuencia de las mejoras tecnológicas de los vehículos, los estándares de emisión más restrictivos y el uso de combustibles cada vez con menor contenido en azufre. Los precursores del ozono disminuyeron un 22%. Las emisiones de partículas materiales aumentaron levemente un 1%, aunque la tendencia de los últimos años es de una clara reducción.
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