La correcta resolución de la problemática energética es crítica para el desarrollo económico y requiere que se trate como política de Estado, que defina un marco a largo plazo, estable y previsible para los agentes del mercado
Es importante que se diversifiquen al máximo las fuentes de suministro de energía primaria y de generación eléctrica. Las condiciones de contorno del problema, expuestas en puntos anteriores, son tan estrictas que se necesitarán todas las alternativas y tecnologías para abordarlas con probabilidades de éxito
Hay que modificar la estrategia energética de forma que se reduzca la dependencia de combustibles fósiles importados. Es imprescindible abrir un debate político y social desapasionado que tenga en cuenta todas las fuentes de energía, inclusive la nuclear.
Hay que definir la política del carbón y precisar planes para llevar a cabo de forma competitiva y segura la captura y secuestro de CO 2.
Deben explicarse a la sociedad y a las empresas los niveles de interconexión esperables en gas y electricidad y el efecto en los precios en comparación con los países de la UE
Debe abrirse un debate sobre la forma de compatibilizar las políticas necesarias para cumplir los objetivos medioambientales fijados por la UE para España con la necesaria competitividad de precios y seguridad de suministro.
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