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Revista febrero
 La calidad del aire en Madrid en 2007
Edición febrero 2008


La UE inició a mitad de los 90 un desarrollo legislativo tendente a mejorar la calidad del aire en las ciudades europeas. Entre las normas más relevantes está la Directiva 96/62/CE (llamada Directiva madre), que establecía los contaminantes a medir, los sistemas para realizar estas medidas y la obligación de designar autoridades responsables de asegurar la calidad del aire y de informar al público. Después se redactaron diversas Directivas hijas (entre ellas las directivas: 1999/30/CE y 2000/69/CE), que fijaban los límites de los distintos contaminantes a considerar.

No sobra decir que ninguna de estas Directivas fue traspuesta a la legislación de nuestro país en el plazo convenido y que incluso hubo una sentencia contra el Gobierno español por ello. Finalmente, con 15 meses de retraso, se aprobó el real decreto R.D. 1073/2002 (de 18 de octubre), en el que se incluyen las obligaciones de las dos primeras Directivas hijas. Según el citado Real Decreto, son las Comunidades Autónomas las administraciones encargadas de velar por la calidad del aire en el conjunto del territorio, si bien hay excepciones, como es el caso de la ciudad de Madrid, donde la administración responsable es el Ayuntamiento de Madrid, puesto que ya disponía de una red de medición de la calidad del aire con anterioridad a la nueva legislación europea. Más recientemente se ha incorporado a nuestra legislación la Ley 34/2007, de Calidad del Aire y Protección de la Atmósfera.

Qué pasa con el aire en la ciudad de Madrid

El peso de la contaminación

En Madrid el coche se ha convertido en la principal causa de distorsión de una deseable calidad de vida: se apropia en exclusiva del espacio urbano, emitiendo, a la vez, contaminación y ruido en su entorno, sin olvidar otros efectos como los accidentes y la generación de estrés.

Hasta los años 80, Madrid tenía unos altos índices de contaminación por dióxido de azufre (SO2), debido al uso masivo de carbón en las calefacciones y en otros usos domésticos. La paulatina sustitución de este combustible ha significado una sensible bajada en los índices de SO2, pero en su lugar han aumentado otros contaminantes derivados del creciente tráfico de vehículos en Madrid y su entorno próximo. En la actualidad los contaminantes más problemáticos en la ciudad de Madrid son las partículas en suspensión (PM10 o partículas menores de 10 micras) y el dióxido de nitrógeno (N02), ya que en los últimos años se vienen superando los valores límite de protección a la salud humana, fijados por la legislación europea, para dichos contaminantes.

La contaminación atmosférica incide en la aparición y agravamiento de enfermedades respiratorias, así como otras asociadas, como las vasculares y cánceres. Un reciente estudio de la Comisión Europea calcula que la contaminación atmosférica provoca en la UE unas 370.000 muertes anuales, 16.000 de ellas en España. En nuestro país fallecen 5 veces más personas a causa de la contaminación atmosférica que por los accidentes de tráfico y casi 11 veces más que en accidente laboral.

Los datos correspondientes al año 2007 publicados por la red de medición de la contaminación atmosférica del Ayuntamiento de Madrid, indican que, un año más, la calidad del aire de la ciudad de Madrid sigue sin cumplir los valores límite marcados por la legislación europea. Esto ha ocurrido a pesar de las condiciones meteorológicas del último año, con abundantes lluvias, excepcionalmente favorables para la dispersión de contaminantes.


Dióxido de nitrógeno (NO2)

El NO2 presente en el aire de las ciudades proviene en su mayor parte de la oxidación del NO, cuya fuente principal son las emisiones provocadas por los automóviles. El NO2 constituye pues un buen indicador de la contaminación debida al tráfico rodado. Por otro lado, el NO2 interviene en diversas reacciones químicas que tienen lugar en la atmósfera, dando lugar tanto a la producción de ozono troposférico como de partículas en suspensión secundarias menores de 2,5 micras (PM2.5), las más dañinas para la salud. De modo que a la hora de considerar los efectos del NO2 sobre la salud se deben tener en cuenta no sólo los efectos directos que provoca, sino también su condición de marcador de la contaminación debida al tráfico (que genera muchos otros contaminantes nocivos para la salud) y su condición de precursor de otros contaminantes importantes.

Los óxidos de nitrógeno (NOx) son en general muy reactivos y al inhalarse afectan al tracto respiratorio. El NO2 afecta a los tramos más profundos de los pulmones, inhibiendo algunas funciones de los mismos, como la respuesta inmunológica, produciendo una merma de la resistencia a las infecciones. Los niños y asmáticos son los más afectados por exposición a concentraciones agudas de NO2. Asimismo, la exposición crónica a bajas concentraciones de NO2 se ha asociado con un incremento en las enfermedades respiratorias crónicas, el envejecimiento prematuro del pulmón y con la disminución de su capacidad funcional.

La legislación europea sobre calidad del aire establece dos tipos de valores límite para la contaminación por NO2: un valor límite anual y un valor límite horario.

El valor límite anual de contaminación por NO2 establecido por la legislación vigente en el año 2007 estaba fijado en 46 microgramos/metro cúbico (μg/m3) de concentración media anualF1F. Sin embargo, el valor medio de NO2 en el conjunto de las estaciones que componen la red de medición de la contaminación atmosférica de Madrid fue de 60 μg/m3. Es decir, 14 μg/m3 más (un 30% más) que el límite legal de aplicación en 2007F2F. 20 de las 25 estaciones de medición de la contaminación atmosférica de la ciudad de Madrid en funcionamiento durante 2007 super-aron el valor límite anual de 46 μg/m3 (ver figura 1). Los valores más altos se registraron en las estaciones: Paseo de Recoletos (95 μg/m3), Plaza Luca de Tena (83), Marañón (80), Paseo de Pon-tones (71) y Escuelas Aguirre (70). Solamente tres estaciones registraron valores inferiores al valor límite que no deberá sobrepasarse en el año 2010: Barajas Pueblo (38), Arturo Soria (38), Casa de Campo (34).

Es importante destacar que mientras el valor límite legal para la contaminación por NO2 va disminuyendo progresivamente, la contaminación por NO2 en Madrid se mantiene establemente por encima de los 60 μg/m3 desde al menos los últimos 7 años.
(ver Tabla 1).

Como consecuencia, cada año que pasa, la ciudad de Madrid está más lejos de cumplir con el valor objetivo establecido por la legislación para el valor límite anual de NO2 en el año 2010.

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