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Revista enero
 Real Decreto 1367/2007, un paso más en la protección  del ruido ambiental
Edición enero 2008


Los principales objetivos de la Ley del Ruido son prevenir, vigilar y reducir la contaminación acústica para evitar los riesgos y reducir los daños que pueda causar en la salud de la población o en el medio ambiente, además de garantizar
el bienestar y la calidad de vida de los ciudadanos. Desde el día 19 de octubre de 2007, fecha en que el Gobierno de España aprobó el Real Decreto 1367/2007, por el que se desarrolla la Ley 37/2003 del Ruido, en lo referente a zonificación acústica, objetivos de calidad y emisiones acústicas, la Ley del Ruido cuenta con un nuevo instrumento de desarrollo y aplicación que la dota de mayor eficacia para alcanzar esos objetivos.


En primer lugar cabe destacar que el desarrollo reglamentario de la Ley del Ruido se ha abordado en dos fases, en la primera, a través del Real Decreto 1513/2005, publicado el 16 de diciembre del año 2005, se ha regulado lo referente a la evaluación y gestión del ruido ambiental. Este Real Decreto ha propiciado que, dentro de sus respectivas competencias, las distintas administraciones públicas, Administración General del Estado, Comunidades Autónomas y Corporaciones Locales hayan desarrollado acciones para la elaboración de los mapas estratégicos de ruido y de los planes de acción, utilizando indicadores de evaluación, metodologías y procedimientos homogéneos y comparables con los establecidos por la Unión Europea. Además, se completa la transposición de aquellos aspectos más técnicos de la Directiva 2002/49/CE que no fueron recogidos en la ley, por ser objeto, de acuerdo con sus previsiones, de un desarrollo reglamentario posterior.

En zona residencial: menos de 60 dB(A) durante el día y menos de 50 dB(A) por la noche.
Foto: Vicente González

Ahora, en una segunda fase, el desarrollo reglamentario básico de la Ley del Ruido se completa, en con el nuevo Real Decreto 1367/2007, complementario del anterior, publicado el 19 de octubre de 2007. En este Real Decreto se establecen las previsiones, contempladas en la propia Ley del Ruido, que exige sean desarrolladas en una norma de rango reglamentario, tales como los criterios a utilizar para la zonificación acústica del territorio, los objetivos de calidad aplicables a las áreas acústicas y al espacio interior de las edificaciones sensibles a la contaminación acústica, así como, la limitación, a través de los correspondientes valores límite, de las emisiones y de los niveles de exposición de la población al ruido producido por los emisores acústicos, tales como las infraestructuras del transporte o las actividades que generan ruidos y vibraciones.

El Real Decreto 1367/2007 es una norma de carácter básico, aplicable por todas las administraciones públicas, que trata de asegurar unos objetivos mínimos comunes de calidad acústica medioambiental en el ámbito estatal. Es de destacar que tanto las ordenanzas municipales como el planeamiento territorial y urbanístico se deberán adaptar a la Ley de Ruido y sus normas de desarrollo y, por tanto, a lo establecido en este real decreto.

La evaluación de la contaminación acústica

Uno de los aspectos más importantes recogidos en el nuevo Real Decreto es el que se refiere al establecimiento de unos nuevos indicadores y procedimientos para la evaluación del ruido y de las vibraciones y cómo aquellos se deben usar en las distintas
aplicaciones.

En este sentido, se definen los índices del ruido y de vibraciones que se deben aplicar para la evaluación de los objetivos de calidad acústica y de los valores límite de inmisión, atendiendo a los distintos periodos temporales de evaluación. Así, en el caso del ruido ambiental, para las 24 horas del día, se fijan, siguiendo los criterios establecidos por la Unión Europea, tres periodos temporales de evaluación que son: día (d), tarde (e) y noche (n). Es de destacar que en las normativas actuales se venían considerando únicamente dos periodos temporales correspondientes al día y la noche.

Índices definidos en el anexo I del Real Decreto, que deberán ser utilizados para la evaluación del ruido y las vibraciones

Con la aplicación de estos nuevos índices se pretende que en la evaluación del ruido ambiental se tengan en cuenta tanto los efectos que el ruido produce atendiendo a sus características propias, como los debidos al tiempo de exposición durante el que los ciudadanos se encuentran sometidos al mismo y sus fluctuaciones.
Por ello, se contempla tanto la caracterización de lo que podríamos denominar como el “clima sonoro” de un entorno, evaluado mediante promedios a largo plazo (un año), que tiene una especial aplicación en la elaboración de los mapas estratégicos de ruido y en la planificación acústica, como la evaluación de los efectos producidos por ruidos molestos que actúan en cortos periodos de tiempo, y que, por sus propias características acústicas, su evaluación requiere correcciones que tengan en cuenta aquellas características del ruido que los hacen mas molestos. Esta situación se da muy frecuentemente en casos de inspección de actividades ruidosas por parte de las administraciones competentes.

Además, se establecen también los procedimientos y métodos para la evaluación de los índices acústicos. Se podrá recurrir a procedimientos de cálculo mediante la utilización de metodologías específicamente definidas para ello o a procedimientos de medición “in situ” utilizando la instrumentación adecuada. En este último caso, los instrumentos de medida usados para la evaluación del ruido deberán cumplir las disposiciones establecidas en la Orden del Ministerio de Fomento, de 25 de septiembre de 2007, por la que se regula el control metrológico del Estado de los instrumentos destinados a la medición de sonido audible, para los de tipo 1/clase 1. No obstante lo anterior, durante un periodo de siete años, podrán utilizarse transitoriamente instrumentos y equipos del tipo 2/clase 2.

En la evaluación de las vibraciones por medición se deberán emplear instrumentos de medida que cumplan las exigencias establecidas en la norma UNE-EN ISO 8041:2006. «Respuesta humana a las vibraciones. Instrumentos de medida».

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