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Los ornitólogos y aficionados a la naturaleza de Madrid están de suerte. Este mes se ha localizado una especie totalmente inusual por estos lugares. Se trata de un juvenil de Falaropo Picofino (Phalaropus lobatus) que ha sido localizado en el embalse de Pedrezuela, en el término municipal de Guadalix de la Sierra.
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Falaropo Picofino
Foto: José A. Matesanz |
El pasado 6 de Septiembre se ha podido observar en la cola del embalse de Pedrezuela, en Guadalix de la Sierra, un ejemplar de Falaropo Picofino (Phalaropus lobatus). El pájaro permaneció varios días en dicho espacio natural.
Se trata de un ave limícola que cría en laderas montañosas por encima del límite del bosque y en la tundra, en latitudes boreales o árticas. La noticia se ha difundido con rapidez entre los ornitólogos porque es una especie que no tiene a España ni como hábitat ni como lugar de paso migratorio habitual.
Esta especie cría en países nórdicos como Islandia, Escandinavia, Finlandia y Rusia y migra de finales de julio a principios de septiembre hacia el Sureste, casi sin pasar por Europa, para invernar en el Mar de Arabia, donde lleva una vida pelágica. Raramente se ve algún individuo solitario en las costas del este y del sur de España y mucho más raro es encontrarlo en el interior de la Península, tratándose de la primera cita de este ave en la Comunidad de Madrid.
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Falaropo Picofino
Foto: José A. Matesanz |
En esta ocasión el pájaro avistado es un ave joven, con el plumaje típico de Phalaropus lobatus no adulto. Largas y gruesas listas dorsales con tonos ocres, coberteras en punta del mismo tono ocre, rojizo apagado y difuso en el pecho y máscara oscura tras el ojo.
El pico, las listas dorsales y el estado de la muda sirven para asignarlo sin ninguna duda a la especie Phalaropus lobatus. Podría pensarse que se trata de un individuo de falaropo picogrueso, sin embargo, la duda desaparece cuando se constata que el individuo aparecido en Guadalix no tiene ninguna cobertera grísácea de primer invierno y el picogrueso ya la tendría en estas fechas.
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Falaropo Picofino
Foto: José A. Matesanz |
Por todo ello, este pájaro que ha aterrizado en la sierra madrileña se ha convertido en el objeto de estudio de los ornitólogos que habrán de analizar qué le ha hecho alejarse tanto de su ruta y además, aparentemente, en solitario.
Al margen del significado de este hallazgo, lo que nadie les quitará a los pocos que lo han podido observar es la ilusión de haber visto una especie tan rara por esta zona. Quizás le haya gustado y vuelva en próximas migraciones, pasando de un hecho excepcional a uno habitual en unos años. |