Home  
  Noticias
Estás en > Actualidad > Revista mayo
Enviar a un amigo

 Los cocodrilos se crían en Cádiz
Edición mayo 2007

Vigilando la puesta

Costa Dorada
Los huevos, marcados con una 'x'. (Foto: José F. Ferrer)

José no duerme ni una noche durante los dos meses de parto. Vigila dónde coloca la hembra los huevos y deja una marca. Al día siguiente tendrá que robárselos a unas madres dispuestas a sacar los dientes por su prole. "Nunca entra una persona sola", explica Conde, "porque si sufriera un desmayo las consecuencias serían muy graves", dice mientras espanta al reptil más cercano con un garrote.
Ayudados de unos grandes palos de madera, primero ahuyentan a las hembras desde detrás de la valla . Despejado el terreno, sortean la barrera con una escalera y, mientras uno vigila, el otro se hace con los huevos.

La cola es usada para billeteros, cinturones y pequeños bolsos, mientras que la piel de la barriga se emplea en maletas, bolsos grandes y abrigos

José los recoge con mucho cuidado y dibuja una X en su parte superior , una operación crucial para poder colocarlos en la incubadora con la misma orientación que tenían en el nido. De lo contrario se echarían a perder.

Incubados a 30º de temperatura, por julio eclosionan . Salen del cascarón con unos 28 inofensivos centímetros. Hasta a los escolares que visitan Kariba se les permite cogerlos con las manos. Su primer año de vida es crítico. "En África durante ese tiempo son un bocado apetitoso para las cigüeñas y otros animales y se pasan los días escondidos", comenta José Ramón. Hasta su primer cumpleaños vivirán protegidos en unas pequeñas piscinas.

Es muy raro que los adultos de un metro y medio o dos metros ataquen a un animal mayor que él, como es el hombre, en un espacio abierto, pero tampoco son de fiar . Una de sus dentelladas puede cortar el brazo o la pierna de una persona de cuajo como le ha ocurrido esta semana a Chang Po-yu, veterinario del zoo de Kaohsiung (Taiwán).

"Los más grandes incluso llegan a amputarle una pata a un gran búfalo en los ríos africanos", avisa Conde. Baste citar que la mandíbula de hombre puede desarrollar una fuerza de 75 kilos; la de un cocodrilo, de una tonelada . "En el agua es donde debemos tener mas precaución, por eso advertimos a los visitantes que no saquen los brazos por fuera de las vallas", dice el cuidador.

"Esto sí que es una ganadería brava", dice Conde, quien bromea con el beneficio que podría reportarle el para otros temido cambio climático. ¿España un desierto? ¡Qué bien le vendrían las altas temperaturas a sus cocodrilos!

Restos cocodrilo extinguido

Cocodrilo prehistórico Adamantinasuchus navae
Cocodrilo prehistórico Adamantinasuchus navae

Una nueva especie de cocodrilo extinguida hace 90 millones de años, cuyos restos fueron descubiertos en el estado de Sao Paulo, ha sido presentada por un grupo de paleontólogos brasileños en la ciudad de Río de Janeiro. El "Adamantinasuchus navae" hallado no superaba los 50 centímetros de largo ni los 10 kilogramos de peso. Los restos fósiles se encontraron entre rocas durante las obras de construcción de una represa en la localidad de Marília, a 432 kilómetros de la ciudad de Sao Paulo.

Esta nueva especie del período Cretácico fue descubierta por el paleontólogo William Nava, que bautizó al fósil con su apellido. Este "importante descubrimiento" revela aspectos de la evolución de los cocodrilomorfos y los fenómenos de extinción que ocurrieron hace 90 millones de años en el estado de Sao Paulo, explicó Nava, coordinador además del Museo de Paleontología de Marília en Sao Paulo. Publicado en la revista científica "Gondwana Research", este estudio sobre esta nueva especie de cocodrilo fue emprendido por dos profesores del Departamento de Geología de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), Pedro Henrique Nobre e Ismar de Souza Carvalho.

Entre las peculiaridades del animal, además de su reducido tamaño, están sus enormes ojos y los dientes "molarizados, más cercanos a los de los mamíferos", por lo que se cree que podría tener una dieta omnívora y comer pequeños animales, indicó Souza Carvalho. El "Adamantinasuchus navae" vivía en áreas calientes con sequías prolongadas, por lo que se cree que desapareció con "la abertura del Océano Atlántico, la separación de los continentes y la humidificación del clima" en Suramérica, según revelaron los dos científicos.  

Página 2 de 2
Volver al menú de la revista


José F. Ferrer - El Mundo

Comentarios Los comentarios de los lectores
Escribe tu comentario

Nombre
Comentario
Correo-e


(no se mostrará en el comentario )
Introduce el código de la imagen
CAPTCHA Code
 
Normas y protección de datos
Ésta es la opinión de los internautas, no la de ambientum.com.
No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Avísanos de los comentarios fuera de tono.
 

Noticias de última hora
Especial S.O.S. Costas Españolas
 

Ambientum 2008 | Aviso Legal | Política de privacidad | Contacto | Publicidad |
  Atención telefónica: 902 193 768