El hermano anhelado
Si toda acción conlleva una reacción equivalente, y toda causa produce un efecto afín, podemos valorar el error descomunal que supone el consumo a nivel industrial de carne para la alimentación humana.
En apenas un siglo, la sociedad industrial ha provocado una espiral de destrucción medioambiental que puede tener consecuencias fatales para la vida.
Estudios recientes, constatados por el Dr. Henning Steinfeld de la FAO y el físico británico Alan Alverd, demuestran que las emisiones de gases contaminantes como el metano y el óxido nitroso de las explotaciones ganaderas para la alimentación, contribuyen drásticamente al calentamiento global del planeta.
Sólo las gravísimas consecuencias para la vida que los científicos empiezan a denunciar son proporcionales a nuestra insensibilidad para con el sufrimiento de millones de vacas, terneros, cerdos, aves, corderos y otros animales que sacrificamos al amanecer en las afueras de nuestras ciudades.
Sólo la vuelta a una alimentación basada en productos vegetales podrá librar al hombre de un futuro incierto. Sólo el retorno a una vida en armonía con la naturaleza y sensible con los animales harán del hombre el amado hermano mayor que ellos siempre anhelaron.
Antonio García-Palao
Madrid
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