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 La sexualidad de los animales II.
 Homosexualidad y Bisexualidad
Edición marzo 2007

El reino animal es capaz de desarrollar una sexualidad mucho más compleja de lo que se creía hace unos años. La homosexualidad es común entre mamíferos, aves o insectos, y se ha observado hasta en 1.500 especies y documentado en 500 de ellas.

Al parecer, se trata de una conducta normal durante la infancia de los animales, o una manera de hacer las paces tras una pelea, como los chimpancés o los macacos de cara roja. Las chinches almacenan el esperma de sus amigos en los cuerpos, para luego depositarlo en una hembra, mientras que los gansos forman vínculos homosexuales e incluso un "ménage a trois" cuando una hembra celosa les interrumpe.

En cualquier caso, la teoría de que las relaciones homosexuales se desarrollan cuando no hay individuos del otro sexo no permite explicar todos los casos. Especialistas de diversos zoológicos han documentado casos de delfines o pingüinos machos que copulan con otros machos, y que rechazan el apareamiento con las hembras de su especie. En el acuario de Florida se les buscó una hembra a los dos delfines que mantenían relaciones homosexuales, y uno de ellos por poco la mata. En el zoológico de Manhattan dos pingüinos machos ignoraron la presencia de sus nuevas compañeras y prefirieron incubar ellos mismos los huevos que se les puso a su disposición, tras haberlo intentado con piedras. Posteriormente, cuidaron perfectamente al retoño. Asimismo, también hay hembras homosexuales de muchas especies. En las gaviotas es frecuente que dos hembras busquen un macho, pongan los huevos en el mismo nido y los críen entre las dos.

Cópula por placer

Los animales, al contrario, que el ser humano, no pasan por una etapa vital en la que cuestionan su identidad sexual, sino que copulan porque " tienen ganas y es placentero ", dijo Soeli. En Noruega, se han visto ballenas del mismo sexo que se lamen las unas a las otras o se frotan los orificios respiratorios y las aletas.

El índice de homosexualidad en el reino animal varía desde un 2 a un 15%, según qué especies, siendo la campeón una especie de loro: la cacatúa rosa, con un 44% de ejemplares que mantienen relaciones con su propio género, siguió Soeli.

Los animales que viven en manadas, como lobos, leones o primates , se alían entre sí en una red social compleja, para obtener protección y ayuda de manera recíproca que los une en relaciones de carácter homosexual, según indicó Boeckman. Los borregos cimarrones de Canadá machos que copulan entre sí son aceptados antes y tienen mayores posibilidades de escalar en la jerarquía que los que limitan sus relaciones al sexo opuesto, aseguró Soeli.

Las causas de la homosexualidad en la fauna salvaje son un misterio. Una teoría apunta a que los animales mantienen relaciones sexuales con los que tienen más cerca. Otra hipótesis indica que contribuye a fortalecer los lazos sociales.

Asimismo, diversos estudios sugieren que podría ser una estrategia de supervivencia, determinada por factores sociales. Una investigación sobre macacos hembras, con conductas bisexuales y un tanto promiscuas, sugirió que se trataba de una forma de excitar a los machos sexualmente inactivos.

Según un estudio realizado en ovejas de la Escuela de Medicina de la Universidad norteamericana de Oregón, la sexualidad animal podría estar determinada, entre otras variantes, por un nudo de nervios situado en el hipotálamo (una región del cerebro responsable de la producción de numerosas hormonas). Por ello, los científicos consideran que la selección sexual entre animales debería analizar todos los aspectos sociales y biológicos.

Asimismo, la bisexualidad también es muy frecuente, especialmente en primates superiores, lo que les permite aliviar tensiones, mantener al grupo unido, o como en el caso de los delfines, crear vínculos que favorecen la búsqueda y la protección de las hembras, algo de lo que se muestra convencida Janet Mann, profesora de biología y psicología de la Universidad de Georgetown.

Conductas violentas

La violencia también forma parte de muchas relaciones sexuales. En las especies en que los machos son muy agresivos, hasta llegar a matar a las crías, las hembras pueden optar por varias soluciones:

  • Eliminar a los machos casi por completo, como en algunas especies de peces
  • Buscar un protector que ahuyente al violento, como las leonas, las elefantas, la foca monje o la foca elefante
  • Irse con los menos violentos dejando que se maten entre ellos los más "brutos", como los carneros de Las Rocosas; o con el primero que llegue, como las grandes focas o las cabras porque, si no, los demás machos las matan
  • Ser más agresivas: Las tigresas usan al macho sólo para la reproducción, pudiendo dejarles ciegos después de un zarpazo. Por su parte, las chimpancés copulan con toda una fila de machos que esperan pacientes su turno. De esta manera, se aseguran quedar preñadas y evita que los machos puedan matar a las crías al no saber si son sus padres. Sin embargo, si no tienen carne, los chimpancés pueden comerse a las crías, que dependen de la ferocidad de sus madres

Asimismo, algunos investigadores han documentado casos de sexo coercitivo aparente, no sin ser objeto de interpretaciones controvertidas. Por ejemplo, se han observado grupos de delfines de nariz de botella o ánsares nivales acorralando a hembras de su especie con pretensiones sexuales. Asimismo, en Sudáfrica se han contemplado casos de elefantes machos jóvenes llevando a cabo supuestas violaciones de rinocerontes a los que asesinaban posteriormente.

¿Contrario a la Naturaleza?

Una exposición fotográfica titulada '¿Contrario a la Naturaleza?' muestra en el Museo de Historia Natural de Oslo las tendencias homosexuales de insectos, perros, gatos, loros e incluso pulpos, entre 1.500 especies animales. La muestra es la primera que examina en profundidad el tema de la homosexualidad en el reino animal, pese a ser un fenómeno conocido desde la antigüedad.

La exposición, que estará abierta al público hasta el próximo 19 de agosto de 2007, ha despertado un gran interés de público y pretende contribuir a la desmitificación de la homosexualidad en el ser humano, dada nuestra condición animal, según información de agencias. La exposición, que ya ha acogido a unos 6.000 visitantes.

La sexualidad de los animales I. Diversos sistemas de apareamiento.

La sexualidad de los animales III. "Hábitos extraños".

 
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Álex Fernández Muerza
Consumer
Diego Delgado Valor

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