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Ante el cada vez más probable aumento del nivel de los océanos producto del calentamiento global, Holanda busca alternativas para evitar que buena parte de su territorio acabe bajo el agua.
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Amsterdam, uno de sus canales
Foto: Ana Dopereiro |
Más de dos tercios de los 16 millones de habitantes en Países Bajos vive en zonas que se encuentran hasta 7 metros por debajo del nivel del mar.
El Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) prevé que la temperatura media de la Tierra aumentará entre 1.8 y 4 grados centígrados en los próximos 100 años, y como consecuencia el nivel de los océanos subirá entre 18 y 59 centímetros.
"Por ello no debe sorprender qué a países situados bajo el nivel del mar, como Holanda, nos preocupe seriamente los cambios climáticos previstos", señaló Bart Strengers, investigador de la Agencia Nacional de Planeación Ambiental.
Un ejercito de científicos e ingenieros dotado con millones de euros y enlistados en organismos como el Instituto de Estudios Medioambientales de la Universidad Libre de Ámsterdam (IVM por sus siglas en holandés), trabaja en el diseño de proyectos innovadores para hacer frente al impacto del cambio climático.
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| Posible futuro de Holanda |
Desde la creación de gigantescas islas artificiales hasta la fabricación de viviendas flotantes dotadas con equipos de emergencia como lanchas inflables, aparecen en el listado de propuestas vanguardistas que se barajan para proteger al país.
"No podemos continuar reforzando y levantando el tamaño de los diques por siempre, así que hay que buscar en la innovación la respuesta a los desafíos futuros", declaró Laurens Bouwer, investigador del IVM.
"Se trata de un nuevo enfoque, porque si bien el cambio climático es un reto, también es una fuerza poderosa para hacer cosas nuevas", añadió.
Pero en caso de un deshielo acelerado de la región polar, habrá un incremento adicional del nivel del mar de entre 10 y 20 centímetros.
Cualquiera de los dos escenarios tendrá impacto en los territorios costeros, en la disponibilidad del agua potable y en los hogares del norte de Europa al estar construidos para hacer frente al frío y no el calor.
Pero el mar no es la única amenaza, los analistas pronostican que el caudal de los mayores ríos que atraviesan la nación naranja aumentará durante el invierno.
El gran problema de este país es que tiene al enemigo por los dos lados, al oeste el Mar del Norte y al este tres grandes ríos europeos, el Rin, Mosa y Escalda.
Las corrientes fluviales han ocasionado innumerables desastres naturales a lo largo de la historia del país.
La mayor catástrofe ocurrió el 1 de febrero de 1953, cuando el suroccidente holandés se vio invadido por las aguas luego de que la fuerza del Mar del Norte rompiera los diques que protegían la zona.
El saldo: mil 835 muertos, 72 mil desplazados y la destrucción de 47 mil hogares en 900 poblados.
La tragedia llevó al país a desarrollar una obra faraónica de la ingeniería hidráulica,
el Plan Delta, una barrera de manejo de marea y contra temporales localizada al pie del Mar del Norte, entre las islas de la provincia de Zelanda.
El monumental proyecto cubre un total de 100 kilómetros de barreras y consiste en una presa móvil compuesta por torres de cemento de 45 metros de altura y una compuerta levadiza de 80 metros de largo por 11 de alto, y que sólo se cierra en caso de marea alta.
"Por ello estamos obligados no sólo a tomar medidas frente al mar, sino también al interior del país para un buen manejo de los ríos", sostuvo Strengers.
Los expertos coinciden que hoy Holanda es más segura que en el pasado, incluso tiene capacidad para gestionar los aumentos proyectados por el IPCC, gracias a las actuales defensas hidráulicas, al desarrollo de la tecnología y el conocimiento adquirido a través de los siglos.
"Pero el problema real es que hemos estado haciendo mucho en protección y muy poco en preparar a la ciudadanía en caso de algún desastre", indicó Bouwer.
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