El
pasado 9 de septiembre saltó la alarma en el río Ebro.
Según informó la televisión autonómica
catalana, TV3, entre 200.000 y 360.000 toneladas de residuos tóxicos
acumulados yacen en el cauce y la orilla del río Ebro, entre
las poblaciones de Riba-roja y Flix, en la provincia de Tarragona.
Según el informe, elaborado por el Consejo Superior de Investigaciones
Científicas (CSIC) y la Universitat Autònoma de Barcelona
(UAB), los residuos se habrían ido acumulando a lo largo
de los años procedentes del depósito de la empresa
Erkimia. Entre estos residuos, dicho informe detalla que hay metales
pesados como, por ejemplo, el mercurio y organoclorados como el
DDT (o diclorodifeniltricloroetano, es un pesticida usado extensamente
en el pasado para controlar insectos en agricultura e insectos que
transmiten enfermedades como la malaria. El DDT es un sólido
blanco cristalino sin olor o sabor. Su uso en los EE.UU. se prohibió
en 1972 por el daño causado a la vida silvestre, pero aun
se usa en algunos países. Junto a estos productos también
se halló material radioactivo, la fosforita, que se utiliza
en el proceso industrial de fabricación de piensos para animales.
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| Vista satélite
del Delta del río Ebro |
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Estas
son las principales conclusiones del informe encargado hace más
de dos años por la Conselleria de Medi Ambient de la Generalitat
de Catalunya, y es ahora cuando los científicos del CSIC y
de la UAB han acabado sus trabajos. El
director de la Agència Catalana de l’Aigua, Jaume Solà,
el director del Consorci d’Aigües de Tarragona, Daniel
Pi, y representantes de la Generalitat garantizaron la calidad del
agua del río a los alcaldes de los municipios usuarios de
la provincia de Tarragona. Solà apeló a los alcaldes
a mantener una actitud de “confianza vigilante” y Pi
les explicó que desde octubre de 2003 el Consorci d’Aigües
ha incrementado las analíticas por tóxicos. |
| Por
su parte, el Ayuntamiento de Flix emitió un comunicado exigiendo
al Gobierno y a la Generalitat para que “trasmita la información
sobre los residuos tóxicos con responsabilidad”. Aseguró
también que “fue conocedor de la existencia de este estudio
el pasado mes de febrero a raíz de una conversación
entre el alcalde con el conseller Milà y, posteriormente se
mantuvo un encuentro el 5 de agosto pasado con los autores del estudio". |
Una
vez hechos públicos los resultados del estudio, los científicos
responsables del informe, las administraciones y la propia empresa
se afanaron por encontrar una solución para gestionar
estos residuos. En un primer momento se contemplaron tres opciones,
una de ellas construir un sarcófago de hormigón
que selle y confine allí el material tóxico, igual
que se ha hecho con el desmantelamiento de la nuclear Vandellòs
I. Otra opción sería construir un paso alternativo
para el río, abrirle un nuevo cauce, que comenzara antes
de Erkimia y enlazara con la salida del Ebro tras el pantano
de Flix. Una tercera idea sería construir un muro de
contención para los residuos.
El conseller de Medi Ambient de la Generalitat de Catalunya,
Salvador Milà, en una comparecencia ante la comisión de Política
Territorial y Obras Públicas del Parlament, afirmó que sería
la Comisión Técnica quien planteara las diferentes "hipótesis"
de solución final para los residuos, "con sus ventajas e inconvenientes"
que, por el momento, se reducen a dos: "retirar los residuos
o confinarlos" en el propio embalse. |
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| Situación
de Flix |
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El
conseller afirmó que "sea cual sea" la solución que se apruebe, los
residuos "tendrán un tratamiento", que pasaría por la "neutralización
de los elementos contaminantes", lo que requeriría la construcción
de "algún tipo de planta" para este fin. En cualquier caso, según
Milà, los contaminantes "no se quedarán como están ahora", dado que
la Generalitat tiene la intención de convertir la gestión de este
"problema ambiental de primera magnitud" en "una modalidad novedosa
en Europa de tratamiento de residuos" químicos.
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| Central
Nuclear de Vandellòs I |
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En cuanto
al coste de la solución, el conseller explicó que las propuestas
de tratamiento de los residuos "han de justificar la reserva
de fondos de cohesión para mejorar la calidad del río Ebro"
y recordó que las propuestas alternativas al Plan Hidrológico
Nacional (PHN) presentadas el pasado mes de mayo a la nueva
ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, incluían una partida
de 90 millones de euros para la retirada de la contaminación
de los fangos.
Al margen de estas fuentes de financiación, Milà afirmó que
Erkimia "tendría que hacerse cargo" de parte de los costes de
la limpieza "si se demuestra que parte de los sedimentos datan
de entre 1988 y 1993". El conseller admitió, no obstante, que
es "muy difícil" efectuar esta datación. |
Milà recordó que
ya existe una sentencia de 2003, "aceptada por todas las partes",
que "prueba que la empresa contaminó gravemente el medio ambiente"
y "almacenó residuos tóxicos en condiciones deficientes".
El responsable de Medi Ambient de la Generalitat aprovechó la oportunidad
para denunciar que había habido “negligencia o incapacidad de gestión"
de los anteriores Gobiernos del PP y de CiU. En relación al Ejecutivo
popular, señaló que "los informes" del CSIC alertando de la existencia
de los residuos "estaban en Madrid, pero el anterior Gobierno no hizo
nada". De hecho, aseguró que la ex ministra de Medio Ambiente, Elvira
Rodríguez, "me dijo que algo sabía pero que intentaría solucionarlo
por otras vías". En cuanto a la Generalitat de CiU que, debía enviar
al CSN un listado con empresas que manejaran minerales con isótopos
radioactivos, "omitió Erkimia", cuando sí emplea este tipo de materiales.
El conseller Milà consideró que “existen responsabilidades compartidas”
en el vertido de Flix, tanto por parte de Ercros como de las administraciones
que han consentido esta situación. También dijo que no se debe culpabilizar
a la química de los vertidos –ya hace tiempo que no se lanzan al río,
dijo la compañía Erkimia-, pero no ocurrió así en el pasado, un agravante
porque no siempre ha existido una legislación para estos casos. Para
Milà, que apuntó que Ercros lleva funcionando más de un siglo –por
lo que se debe revisar su historia para depurar responsabilidades
aplicando la legislación de cada época-, “las distintas administraciones
consintieron que esto funcionara así”, intentando quitar hierro al
asunto de que este tema fuera descocido por la población durante casi
un año”.
No es la primera vez que Erkimia, filial de Ercros, está en entredicho.
En diciembre de 2001 aparecieron miles de peces muertos en el río,
en Ascó, por una anormal concentración de mercurio. Un juez de Falset
archivó la denuncia por falta de pruebas pero consideró que había
suficientes indicios para abrir una investigación por otros vertidos
en 2002. |
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| Reacciones
Para
Julio Barea, responsable de la campaña de Aguas de Greenpeace,
“no es creíble la ingenuidad que muestra la química
ERcros ante una montaña de cientos de miles de toneladas
de residuos”. “Hace años que llevamos denunciando
el terrible impacto sobre el Ebro de los vertidos. Es el momento
de terminar con esta pesadilla y que la planta se cierre”,
afirmó Barea. Según Greenpeace, “los niveles
de contaminación detectados en Flix vienen a sumarse a otros
problemas detectados en el río, como la liberación
de DDT al Cinca, que ponen en grave peligro la salud humana y el
medio ambiente. La contaminación sistemática del río
Ebro puede llevarnos a una situación irreversible en la que
sus aguas no puedan ser utilizadas por ningún caso”.
Al tener conocimiento
de la noticia, Ecologistas en Acción pidió la paralización
inmediata de la factoría Ercros de Flix, hasta que las instalaciones
se hayan reconvertido, y la dimisión del presidente de la
Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). Ecologistas
en Acción recuerda que ya avisó, en enero del 2002,
de que la planta de cloro-sosa de Ercros era “la más
contaminante de España en emisiones totales de mercurio”.
En su opinión, la CHE ya detectó en enero del 2002
que la empresa no había cumplido la autorización de
vertido concedida. Por ello consideran “inadmisible la continuidad
del funcionamiento de esta planta, que envenena las aguas del Ebro,
hasta que cambie su método de producción”. También
denunciaron el “cinismo y la demagogia de los políticos
que anteponen por un puñado de votos la continuidad de Ercros
a la salud de los ciudadanos”. Asimismo, piden explicaciones
a los responsables de Medi Ambient y “la dimisión del
presidente de la CHE” por haber mantenido ocultos los resultados
del informe.
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| Los
vertidos de mercurio hasta el 2020
La
planta de Erkimia (Ercros) en Flix prevé paralizar los vertidos
de mercurio al Ebro en el 2020 como fecha tope. Los vertidos de
mercurio se producen a consecuencia del uso de la tradicional tecnología
de electrólisis con mercurio para obtener cloro y sosa cáustica,
aunque en Europa ya se ha iniciado un proceso de sustitución
por técnicas más limpias y modernas.
La industria del
cloro reconoce que existen tecnologías más limpias,
como las células de membranas, pero esgrime que la ley de Intervención
Integral de la Administración Ambiental -directiva IPCC- sólo
obliga a instalarlas en el caso de las plantas industriales de nueva
factura, mientras que las factorías que ya funcionan sólo
están obligadas a aplicar las mejoras prácticas operativas
de referencia, pero dentro del mismo procedimiento con mercurio. En
España, la producción de cloro con tecnología
de membranas sólo representa el 8,5 por ciento, mientras que
en Europa alcanza el 30 por ciento. Salvador
Milà, conseller de Medi Ambient, ha pedido que Erkimia acorte
los plazos para suplir esta tecnología para que cesen las
descargas en un plazo más inmediato. Aun así, reconoce
que la planta emite ahora valores de mercurio muy por debajo de
los máximos autorizados y por debajo de las del resto de
España.
Los vertidos
de mercurio han sido denunciados desde los años 80, mientras
que los sedimentos de este metal acumulados en el embalse de Flix
son una amenaza para el suministro con agua del Ebro en el área
de Tarragona, como demuestra el hecho de que en algunas ocasiones
se haya detectado su presencia en la red de abastecimiento. |
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