| Revista Ambientum | ||
| Edición 2004 - Energía | ||
| Centrales de gas de ciclo combinado | ||
| Frente a la necesidad de reducir las emisiones de gases causantes del efecto invernadero en las tradicionales centrales térmicas que emplean carbón como materia prima y, dentro del ámbito de planes de renovación y ampliación energética, están proliferando las Centrales de Gas de Ciclo Combinado (CGCC), las cuales se basan en la combinación de un ciclo de combustión de gas enlazado con una turbina más un ciclo de recuperación del calor resultante conectado a otra turbina y, en ambos casos, conectadas a sendos generadores. En los procesos convencionales de combustión de carbón en las centrales térmicas se producen dos problemas principales; la emisión de contaminantes y el bajo rendimiento.
Para mejorar los rendimientos,
en su día se experimentó con el llamado «ciclo combinado»,
donde los gases resultantes de la combustión se introducen en una
turbina y la energía calorífica desprendida se transforma
en vapor de agua en una caldera de recuperación para ser introducido
en una segunda turbina, aunque también existe como alternativa
el ciclo combinado con gasificación integrada, donde se gasifica
el carbón y, tras un tratamiento de los gases obtenidos, se quema
en un proceso como el citado anteriormente. |
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| Las Centrales de Gas de Ciclo Combinado (CGCC) presentan principalmente como ventaja ambiental la reducción de la emisión de contaminantes a la atmósfera, por lo que se considera una fuente de energía segura, altamente fiable, eficiente y de bajo coste. Como la mayoría de las instalaciones son de nueva creación, se utilizan tecnologías de última generación, caracterizadas por rendimientos globales del proceso cercanos al 50%, minimizando las emisiones contaminantes a la atmósfera y los riesgos durante la explotación de la misma. | ![]() |
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La
política de Planificación Energética española
para el periodo 2.002-2.006 fomenta la generación de electricidad
a partir de las denominadas “energías limpias” con
el objeto de reducir las emisiones de gases contaminantes contempladas
en la directiva comunitaria que entra en vigor en 2.005 y que fija los
objetivos de reducción de dichos gases en un 8%. Según las previsiones del gobierno, aproximadamente a finales del año 2.010 la generación de energía renovable supondrá el 29% del total y la de gas natural se triplicará hasta alcanzar el 33%, mientras que la del carbón se reducirá a la mitad, hasta un 15%. Iberdrola pretende instalar hasta el año 2.006, centrales de gas con una potencia total de 3.600 MW y otros 2.600 MW en renovables, lo que supone un 32% más de capacidad instalada hasta alcanzar los 25.101 MW. Por su parte, Endesa también va a incrementar en más de 5.600 MW la energía procedente de centrales de ciclo combinado y energías renovables a pesar de que el 44,5% de su energía todavía procede del carbón. Por otro lado, frente a esta gran expansión energética, los sectores críticos plantean tres problemas principales;
Actualmente existen proyectos de inmediata ejecución y/o puesta en marcha en la práctica totalidad de las Comunidades Autónomas; Cataluña, Extremadura, Andalucía, País Vasco, Galicia, etc. Concretamente destacan proyectos como “Bahía de Bizkaia”, donde una CGCC (Bahía de Bizkaia Electricidad) con una potencia de 800 MW está directamente asociada a otra de regasificación (Bahía de Bizkaia Gas), la reciente puesta en marcha de una planta en San Roque con otros 800 MW, los proyectos de Barcelona (Cubelles, 1.600 MW y puerto de Barcelona, 800 MW), etc. Por todo ello, parece que estamos en el periodo inicial de una época que durará como mínimo unos 30 años donde la producción energética a partir de gas natural va a suponer una parte importante del total. A la terminación de este periodo, lo más probable es que esta energía se considere “sucia” y las renovables se encuentren mucho más desarrolladas que en la actualidad y puedan suministrar mayor cantidad de energía a la sociedad. |
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Redacción Ambientum |
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