El
Ayuntamiento de Madrid y la Federación de transportistas
(FENADISMER) han anunciado su intención de utilizar los
suelos protegidos del Parque Regional del Sureste para depositar,
durante tres años, los 10 millones de toneladas de escombros
procedentes de la M-30 y las 600.000 que generará el
llamado “túnel de la risa”, enlace ferroviario
que unirá las estaciones de Atocha y Chamartín.
Para este volumen de residuos han vuelto a elegir el área
metropolitana más saturada de instalaciones de alto riesgo
ambiental y sanitario: el Parque Regional del Sureste (también
declarada ZEPA “ cortados y cantiles de los ríos
Jarama y Manzanares”). Recientemente se ha conocido el
proyecto de instalar en Valdemingómez una planta de Biometanización,
una central térmica, proyectos que se añaden a
los vertederos especializados (San Fernando y Valdemingómez),
hornos de incineración de basuras (Valdemingómez),
concentraciones de graveras, zonas de influencia de aeropuertos
(Barajas y Torrejón), Depósitos de carburantes
(San Fernando), complejos de experimentación militar
(La Marañosa), etc. La carretera de Valencia soporta
el tráfico diario de miles de camiones diarios que transportan
hacia los complejos del sureste madrileño gran parte
de la basura y los residuos que se generan en Madrid. Una especialización
a todas luces peligrosa, injusta e irresponsable.
El negocio de la basura, encubierto de escombrera controlada
La experiencia de utilizar las antiguas graveras del Parque
Regional del Sureste (PRS) como depósitos de escombros
ya fue motivo de graves problemas ambientales en La Aldehuela
(Getafe). En la actualidad se tramitan diligencias ante la Fiscalía
de Madrid por el vertido masivo de todo tipo de basuras. A pesar
de que el vertedero fue autorizado como “ proyecto de
restauración de antiguas graveras”, y sólo
se admitirían “ tierras procedentes de las obras
de la M-50” (acuerdo de la Junta Rectora del PRS del 25
de octubre de 2000), lo cierto es que durante más de
ocho meses se aceptaron todo tipo de residuos (lodos de alcantarillado,
electrodomésticos, neumáticos...) de las obras
que las grandes constructoras tenían en Madrid y los
municipios de periferia. La Comunidad de Madrid ha demostrado
sobradamente su incapacidad para establecer un control de los
residuos que se depositarían. Para las grandes empresas
que utilizaron este “basurero” resultó un
buen negocio la eliminación, a bajo coste, de residuos
que tendrían que haberse depositado en vertederos comerciales
autorizados.
Por otro lado, resulta muy dudoso que tal control se pueda aplicar
con el rigor que exige la legislación del PRS. El Plan
de Ordenación de los Recursos Naturales, establece grandes
condiciones sobre el tipo de materiales, su granulometría
y mezcla, para que sea aceptado como adecuado para una restauración
ambiental en antiguas graveras.
La Comunidad de Madrid pretende sacrificar un espacio protegido
Mientras
proyectos de dudosa compatibilidad ambiental se tramitan con
agilidad, incluso se desprotege suelo para legalizar o justificar
operaciones urbanísticas (abril, 2002), el desarrollo
legislativo del Parque Regional del Sureste permanece estancado
desde hace años. El Plan Rector de Uso y Gestión
contribuiría a poner fin a algunos de los problemas crónicos
(las graveras obsoletas, la caza abusiva (e ilegal), o el empleo
masivo de fitosanitarios). Su aprobación estaba prevista
en agosto de 1999 (Ley 6/94), sin embargo ni siquiera se conoce
un simple borrador. La Junta Rectora no se convoca desde enero
de 2003, a pesar de que su reglamento establece al menos dos
reuniones anuales.
El estado de abandono, por parte de la Consejería de
Medio Ambiente, se aceleró al unificarse con el Departamento
Regional de Urbanismo, y es especialmente lamentable constatar
cómo se elige esta Comarca para la localización
de los proyectos más insostenibles y agresivos para el
entorno natural y la salud de los ciudadanos.
Los colectivos de defensa ambiental que trabajamos en el ámbito
del Parque Regional del Sureste, manifestamos nuestro rechazo
a los planes del Ayuntamiento de Madrid, y solicitaremos a la
Comunidad de Madrid que rechace cualquier forma de depósito
de estos escombros en nuestra Comarca. En los próximos
días haremos públicas las convocatorias de movilización
social que se llevarán a cabo en defensa del Parque Regional
del Sureste. |