La generación
de residuos es una consecuencia directa de cualquier tipo
de actividad desarrollada por el hombre; hace años
un gran porcentaje de los residuos eran reutilizados en muy
diversos usos, pero hoy en día nos encontramos en una
sociedad de consumo que genera gran cantidad y variedad de
residuos procedentes de un amplio abanico de actividades.
En los hogares, oficinas, mercados, industrias, hospitales,
etc. se producen residuos que es preciso recoger, tratar y
eliminar adecuadamente.
En la
Directiva 91/456 se define “residuo” como "toda
sustancia o todo objeto que se incluye en las categorías
citados en el Anexo 1 de la Directiva del Consejo 75/442/CEE
(modificado), del que el poseedor se desprende o de la que
tiene la intención o la obligación de deshacerse".
Concretamente son considerados “residuos urbanos”
"aquellos que produzcan o generen los habitantes de una
ciudad o población, no sólo como residuo propio,
sino también, como consecuencia de las actividades
que en las mismas tienen lugar”. Esta definición
incluye los residuos típicos generados en un núcleo
urbano; domésticos, viarios, comerciales, de mercado,
industriales y sanitarios.
Partiendo
de estas premisas, el ratio de producción de residuos
por habitante y día se entiende por la cantidad de
residuos correspondiente a cada habitante de un núcleo
urbano procedente del reparto del total de los residuos sólidos
generados entre toda la población existente.
Los ratios
de producción de residuos de una población responden
a varios parámetros; nivel socioeconómico, tamaño
de la población, época del año, etc.
En la actualidad, según el Plan Nacional de Residuos
Urbanos 2.000-2.006, se estima la producción media
de R.S.U. en España en algo más de 1,2 Kg/día.
En comparación, países del norte de Europa,
alcanzan tasas de 1,5 a 2,5 Kg/día, en Estados Unidos
se alcanzan los 2 Kg/día, destacando las grandes ciudades
con cerca de 3 Kg/día, mientras que, en zonas de América
del Sur, oscilan entre 0,4 y 0,8 Kg/día.
| Por
otro lado, la producción media de residuos en
las Comunidades Autónomas e, incluso, entre ciudades
similares, varía considerablemente. Un estudio
realizado en Cantabria sobre la producción de
R.S.U. a lo largo del año 2.000 reveló
que, se había generado una media de 1,15 kg/hab/día,
destacando municipios netamente turísticos como
Noja con 6,80 kg/hab/día y otros completamente
rurales como San Roque de Riomiera con 0,29 kg/hab/día.
Como valor medio, en Santander se produjeron 1,14 kg/hab/día.
|
|
Entrega
de residuos sólidos urbanos |
|
Según
el Plan Director Territorial de Gestión de Residuos
Urbanos de Andalucía, aprobado en octubre de 1.999,
se estimó en 3.147.394 tm/año los residuos urbanos
generados, lo que equivale a 1,19 kg/hab/día.
|
Baleares
produce 1,13 kg/hab/día de residuos |
|
Por
otro lado, de acuerdo al Plan de Residuos Urbanos de
la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares de
1.999, una población de hecho de 1.460.000 habitantes
generó 602.000 tm/año, equivalente a 1,13
kg/hab/día.
En Cataluña, las estimaciones oficiales correspondientes
a 1.996 cifraban en 2.919.723 las toneladas de residuos
generados, o sea, 1,31 kg/hab/día. En el año
2.001, la Generalitat cifró en 3,6 millones las
toneladas de residuos generadas, aumentando con ello
la tasa por habitante.
Por
otro lado, en la Ciudad Autónoma de Melilla,
con un entorno socioeconómico muy particular
y, para una población de hecho de unos 82.000
habitantes, la producción de residuos se cifra
en 1,17 kg/hab/día.
|
En general,
con el paso de los años este parámetro no deja
de ascender; la generación de nuevos residuos, mayor
número de envases y embalajes, productos de “usar
y tirar”, mayor actividad comercial e industrial, nuevos
hábitos de consumo, etc. provocan su alza continua.
Según datos de la Unión Europea, la tasa de
producción de media residuos en su propio ámbito
territorial se ha visto incrementada en un 42 % en los últimos
veinte años, pasando de los 0,91 Kg/hb/dia de 1.980
a los 1,04 en el año 1.990 y, por último, los
casi 1,3 Kg/hab/día en el año 2.000.
En lo
que respecta a urbes de distinto tamaño, según
estudios realizados se puede concluir que, tal y como se aprecia
en la tabla adjunta, la cantidad de residuos generada es directamente
proporcional al número de habitantes de la población.
El incremento está motivado principalmente por dos
cuestiones; la primera es que, cuanto mayor es la urbe, mayor
será el número de actividades comerciales, de
servicio e industriales que, de un modo u otro, generarán
inevitablemente algún tipo de residuo sólido
urbano. Por otro lado, en las grandes ciudades, los hábitos
de consumo de los propios habitantes se diferencian mucho
de los de las pequeñas poblaciones.

En cuanto
a las variaciones temporales, existen dos tipos de población
que las sufren de manera destacable; los núcleos costeros
o áreas de proliferación de segundas viviendas,
caracterizadas por recibir grandes puntas de población
flotante a lo largo de determinados meses y, por otro lado,
las grandes ciudades y poblaciones circundantes, en las que,
por el contrario, la variación se produce al disminuir
su población cuando llega la época de vacaciones.
Según ciudades, la variación puede oscilar entre
un 5-10% con respecto a los restantes meses. En zonas costeras
y turísticas, las variaciones son muy dispares según
la zona; desde incrementos del 20% al 300% en determinadas
fechas, aunque puede establecerse una medio del 50 % durante
los tres meses estivales.
En cuanto
a días señalados, sin duda alguna las fechas
navideñas y, en concreto los días 6 y 7 de Enero,
se produce un incremento destacable motivado por el gran consumo
de productos que se realiza en esas fechas. Al igual que durante
el resto del año, según la población
este incremento será mayor o menor pero, por regla
general, en una capital de provincia de tamaño medio,
durante estas fechas pueden generarse un 10% más de
residuos urbanos que la media anual.
A partir
de todos estos valores, es posible el diseño de servicios
de recogida, transporte, etc., pero, la gran oscilación
entre distintas poblaciones aconseja el análisis concreto
y detallado de los mismos; su producción media, variaciones
estaciónales, etc. para poder emplearlos con total
fiabilidad.
|