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Las grandes instalaciones fotovoltaicas centralizadas para
producir energía eléctrica e integrarla en la red eléctrica
nacional, son todavía anecdóticas y muy cercanas al campo
de la investigación. Aun así son experiencias de enorme valía
y de gran impulso para el desarrollo futuro del sector.
España es un área geográfica realmente privilegiada y favorecida
para aprovechar la energía solar con altos índices de usos,
utilización y rendimiento. Algunas zonas son las de mayor
exposición en toda Europa. Las horas de insolación son altas,
lo que aporta un mejor rendimiento a las inversiones privadas
aunque aún los equipos de producción fotovoltaica no han llegado
a precios que hagan realmente interesante su utilización masiva.
Éste sigue siendo el gran problema de la energía fotovoltaica,
que recientemente ha despegado de su fase de desarrollo tecnológico
y se está consolidando en su fase industrial.
La industria
de elementos y equipos fotovoltaicos pide unas mayores ayudas
para favorecer que este sector arranque de forma rotunda y
definitiva. Hemos de pensar que España es un importantísimo
productor de placas de silicio cristalino, mercado que está
creciendo a un ritmo del 40 por ciento anual.
La evaluación
de la producción mundial en el sector de placas y equipos
fotovoltaicos llega, en la actualidad, a los 700 MWp, y de
ellas 50 MWp se fabrican en nuestro país. Fabricamos el 35
por ciento de las placas que se fabrican en Europa y aproximadamente
el 9 por ciento del conjunto de la producción mundial.
El 90 por ciento
de estos fabricados se exportan.
La energía
fotovoltaica es una energía renovable, limpia y fácil de instalar
por su modularidad y su adaptación a necesidades especificas,
locales, independiente y de dimensión discreta.
Lo cierto
es que las iniciativas de todo tipo, en ciudades u otros sectores,
que han fomentado y facilitado a particulares la colocación
de estas instalaciones, están teniendo éxito asegurado. La energía fotovoltaica lleva una trayectoria muy positiva
de consolidarse, en pocos años, en una energía renovable de
uso normal, sólido y rutinario.
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