La
concienciación ciudadana respecto a las ventajas que
supone reciclar envases de vidrio y el incremento de infraestructuras
destinadas a esta recuperación, son dos motivos que
han hecho posible que, durante el pasado año, se depositase
un 11% más de residuos en contenedores que en 2001.
Por
un lado, las campañas de sensibilización ciudadana,
algunas organizadas por Ecovidrio,
asociación encargada de gestionar el reciclado de envases
de vidrio en toda España, han conseguido que la población
conozca los beneficios que supone este sencillo gesto. Por
cada 3.000 botellas que se depositan en un iglú, se
ahorran 130 kilogramos de fuel y una tonelada de materias
primas, se reducen 1.000 kilos de basura y la contaminación
del aire decrece en un 20%. También disminuye el consumo
de agua en un 50%.
Por
otro lado, el número de contenedores ha aumentado de
forma considerable. En la actualidad, el 99% de la población
dispone de un iglú para depositar el vidrio y se contabilizan
unos 28.000 iglúes más que los que existían
en el año 2000.
| En
España existe una media de un contenedor por
cada 426 habitantes y, entre 2001 y 2002, se instalaron
más de 11.000 iglúes nuevos. De este modo,
se superó el objetivo del Plan Nacional de Residuos
Urbanos que proponía que, para 2006, debería
haber un iglú por cada 500 personas. Cataluña
es la comunidad autónoma que cuenta con más
contenedores, con cerca de 20.000, seguida de Andalucía
que tiene casi 15.000. Pero es Baleares la que destaca
en relación a su volumen de población,
con un media de un contenedor por cada 274 habitantes.
También cabe destacar el esfuerzo realizado por
algunas comunidades. Canarias, Andalucía, Castilla
y León y Galicia fueron las que aumentaron en
mayor medida la cantidad de iglúes durante el
periodo 2001-2002. |
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| El
reciclado de vidrio es una actividad muy desarrollada |
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En
Melilla es donde, durante 2002, ha aumentado más la
cantidad de vidrio recogido de los contenedores en comparación
al 2001, aunque Cataluña, sigue siendo pionera en este
sentido, con cerca de 83 millones de kilogramos recuperados.
En cuanto a kilogramos por habitante destacan Baleares, con
19 kilos; País Vasco, con 18,6; Navarra, con 16,5 y
La Rioja, con 15,6.
Además
de los envases que se recogen en los contenedores, también
se reciclan los residuos procedentes de plantas de envasado,
de selección o de zonas de alta generación.
Teniendo en cuenta todo el vidrio recuperado, en España
se reciclaron, durante el año 2002, más de 500.000
toneladas de residuos.
El
reciclado de vidrio ha experimentado un crecimiento constante
desde que, en mayo de 1998, entró en vigor la Ley
de Envases y Residuos de Envases. Esta Ley tiene como
objetivo prevenir y reducir el impacto sobre el medio ambiente
de los envases y de su gestión. Las medidas que establece
van destinadas, en primer lugar, a prevenir la producción
de residuos de envases y, en segundo lugar, a la reutilización
de los envases y al reciclado. En virtud de las obligaciones
que impone esta ley, Ecoembes
garantiza, a las empresas que quieran adherirse, el cumplimiento
de estas normas. Ecoembes es una sociedad anónima que
tiene como objetivo el diseño y organización
de un Sistema Integrado de Gestión (SIG) encaminado
a la recogida selectiva y periódica de los residuos
de envases.
Durante
1998 se instalaron más de 6.000 nuevos iglúes
y se alcanzó una tasa de reciclado del 40,7%. Durante
ese año, se reciclaron en España 567.171 toneladas
de envases, un 8,7% más que en 1997. Esta cantidad
fue superada el siguiente año.

En
1999 se reciclaron 575.000 toneladas de este residuo. Así,
se evitó la extracción de 690.000 kilogramos
de materias primas para producir nuevos envases y se ahorraron
75.000 toneladas de petróleo, con lo que se redujo
la contaminación del aire. Entonces, el objetivo de
Ecovidrio era tener instalados, para 2001, un contenedor por
cada 500 habitantes y que la tasa de envases reciclados representara
la mitad del total de vidrio generado.
El
vidrio es una material muy valioso para el envasado, debido
a su tupida estructura iónica, cuyos huecos son más
pequeños que la mayoría de moléculas
gaseosas. De este modo, en condiciones normales, impide el
paso de cualquier gas. Además, presenta una gran resistencia
a la oxidación y a la corrosión ambiental. Una
vez se ha utilizado el vidrio, el mejor tratamiento para los
residuos generados es el reciclado, porque permite una recuperación
total. Así, es posible fabricar nuevos envases con
las mismas características físicas y los mismos
requisitos que presenta un envase hecho a partir de materias
primas tradicionales. Con el vidrio se consigue un reciclado
eficaz porque la materia se aprovecha de forma íntegra,
mantiene todas sus propiedades tras el reciclado y ahorra
energía en la fabricación de nuevos envases.
El vidrio es el material que más se recicla en España.
Esta
recuperación se inicia, según contempla la Ley
de Envases, de dos formas distintas: depósito, devolución
y retorno y los Sistemas Integrales de Gestión.
En
el primer caso, el fabricante o envasador ha de recuperar
los envases una vez utilizados. Este sistema era muy utilizado
hace algunos años, cuando se devolvían los recipientes
vacíos al comprar nuevos productos.
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Logotipo
Punto Verde
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En
el segundo sistema, desarrollado por Ecovidrio, participan
los fabricantes de envases de vidrio, los envasadores,
la Administración, el consumidor y el recuperador.
Los envases incluidos en estos sistemas se diferencian
mediante un sello distintivo, el Punto Verde.
En
el Sistema Integral de Gestión, el consumidor
aporta una cantidad de dinero que después se
destina a su recogida, clasificación y recuperación.
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Este
método presenta varias ventajas respecto al de los
envases retornables. Por un lado, los minoristas prefieren
el Sistema Integral de Gestión debido a la dificultad
que presenta el sistema de retorno de envases. Por otro lado,
la recogida de los envases con el Sistema Integral es más
sencilla. Además, este sistema es más cómodo
para el consumidor que, por lo general, prefiere depositar
las botellas en los contenedores que llevarlas hasta el comercio.
La
recogida selectiva de vidrio empezó a funcionar en
1982 con la implantación de los contenedores específicos
en las distintas ciudades. Después de su recogida,
en las instalaciones de recuperación, el envase de
vidrio se fragmenta, se depura y limpia de restos metálicos,
corchos, etc. y el producto que resulta, el calcín,
se prepara para su fusión.
La temperatura necesaria para fundirlo es muy baja. Así,
el ahorro energético que supone el empleo de vidrio
recuperado se valora en un 27% sobre el que se consumiría
utilizando materias primas.
Los
beneficios medioambientales del vidrio no pasan desapercibidos
a los consumidores.
Según
una encuesta del Centro de Envase del Vidrio, nueve de cada
diez españoles optan por envases de este material porque
son reciclables y preservan el Medio Ambiente.
En
este sentido, es fundamental la ayuda de los ayuntamientos,
consorcios, etc., que son los encargados de la recogida y
tratamiento de los residuos urbanos. Su apoyo consiste en
la instalación de contenedores en la vía pública,
en organizar recorridos eficaces de recogida y transporte
de los mismos hasta bases de tratamiento y, sobre todo, en
realizar campañas de información y concienciación
ciudadana, desde colegios, asociaciones de vecinos, de consumidores,
campañas de publicidad, etc.
Es
importante que los consumidores que decidan no reutilizar
sus envases, opten por depositar el envase de vidrio en el
contenedor correspondiente y, de esta forma, por su reciclado,
como la mejor forma de evitar la acumulación de basuras
y de no contaminar el entorno.
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