El
ozono se crea y se destruye en la atmósfera. Los agentes
más habituales que favorecen la producción de
ozono son la radiación ultravioleta solar, los rayos
cósmicos y las tormentas eléctricas.
Aunque el contenido de ozono en la atmósfera es inferior
a una parte por millón con respecto a los otros gases,
la ausencia de este gas incide nocivamente sobre los seres vivos.
La formación de ozono determinó la evolución
gradual de las formas de vida actuales, no compatible con las
longitudes de ondas filtradas, autorregulando de esta manera
la biosfera.
Si bien hasta la fecha se poseen sólo relaciones cuantitativas
en cuanto a la relación dosis-efectos, se sabe que esa
radiación puede ser la causante de algunos cánceres
de piel, cataratas e inmunodeficiencias en el hombre, así
como la de alterar el crecimiento y reproducción de la
vida vegetal y animal, en especial del fitoplancton, base de
la cadena alimentaria de la vida en el mar.
El ozono se distribuye en una capa que va desde los 12 a los
35 kilómetros de altura.
Durante
las últimas décadas se ha observado un adelgazamiento
de la capa de ozono en un orden del 3% cada diez años,
debido a la acción humana. En el Continente Antártico
ese adelgazamiento ha mostrado características especiales,
con la aparición del fenómeno conocido como "Agujero
de Ozono".
En
forma estacional, entre los meses de agosto y noviembre, se
viene observando, desde mediados de la década de los
años setenta, una región con valores de concentración
de ozono notablemente bajos. Desde su detección inicial,
a mediados de la década de los años sesenta, año
a año se observa una mayor destrucción de ozono
y un aumento de extensión. Hasta el año 1988 se
observaba una oscilación "bienal" coincidente
con los años impares, donde la intensidad del episodio
era significativamente mayor.
Los
agujeros de la capa de ozono en el antártico, durante
los años 2000 y 2001 fueron los más grandes
de la historia mientras que en septiembre del 2002 el
agujero no alcanzaba esos niveles y, por el contrario,
se observó tanto en su profundidad como en su tamaño,
inusualmente más pequeño del promedio que
inclusive se reportó como el más pequeño
de la década.
En
esas mismas fechas los pronósticos eran de que
podría seguir creciendo, aunque más débilmente.
El poco espesor del "agujero" también
se considera anormal, siendo casi la mitad de la que alcanzó
el año anterior. Ambas reducciones sucedieron dos
meses antes de lo normal. Esta situación se había
registrado antes, en 1988. |
|
| La
vida en el Mar está directamente relacionada
con la capa de ozono |
|
Además
de los cambios indicados antes, a partir
del 23 de septiembre se registró un alargamiento del
agujero y se estimó que podría partirse en dos,
cosa que sucedió.
Algo sin precedentes sucedió a partir del 25 de septiembre
cuando el agujero del ozono se dividió en dos agujeros
más pequeños, uno centrado en la punta sur de
Sudamérica y el otro centrado sobre la punta sureste
de África. Ambos agujeros eran relativamente pequeños
pero cada uno contaba con un núcleo de agotamiento de
más del 50% de su ozono.
Las condiciones observadas en la atmósfera alta eran
de cambios en la magnitud del viento y aumento de las temperaturas,
algo que se estimó como un comportamiento natural y parecido
al que se advertía en 1988.
A partir del 28 de septiembre el agujero cercano a Sudamérica
se debilitó considerablemente mientras que el agujero
al este del sur de África mantuvo su tamaño.
|
Las
medidas tomadas empiezan a dar fruto |
|
Finalmente,
en octubre de 2002, el tamaño del único
agujero no sobrepasa las previsiones y se espera que en
los próximos meses se reduzca y hasta que desaparezca.
La realidad es que, en muchos países, se ha reducido
la producción de gases que destruyen la capa de
ozono, pero se espera que esta capa aún permanezca
vulnerable durante varias décadas. Posiblemente,
la reducción del agujero disminuirá paulatinamente
durante los próximos 50 años.
Técnicamente parece que la situación favorable
actual se debe, en buen grado, a las condiciones meteorológicas
excepcionales presentes en la estratosfera y también
a la reducción en la producción de CFC,
haluros, etc. |
|