Revista Ambientum -la primera revista on-line de medio ambiente
Buscador de contenidos. Buscar en Revista Ambientum y Enciclopedia Ambientum.

BUSCAR
HOME MÁS ARTICULOS - listado de artículos de números anteriores AMBIENTUM TARIFAS DE LA REVISTA
Edición febrero 2003 - La Primera revista on-line de medio ambiente
El hidrógeno como combustible
Versión para Imprimir

El hidrógeno se vislumbra como fuente energética sustitutiva de los combustibles fósiles, especialmente en el sector de la automoción.

DaimlerChrysler, General Motors, BMW, Ford y Fiat ya están inmersos en la carrera del combustible del futuro. La mayoría de los fabricantes se decanta por vehículos movidos mediante motores eléctricos y alimentados con pila de combustible de hidrógeno, como alternativa al petróleo.

El sector del automóvil es el causante de la mayor parte de la contaminación atmosférica debido al uso de combustibles fósiles. Por fin, tras muchos años de resistencia y oposición, los fabricantes de automóviles han empezado la carrera más importante de los últimos 50 años, la que otorgará mayor gloria al primero en llegar. ¿Quién aplicara la mejor solución para prescindir del petróleo?

La necesidad de buscar una alternativa a los carburantes procedentes de residuos fósiles, gasolina o gasóleo, se acrecenta a marchas forzadas y será insalvable dentro de 20 o 30 años, cuando el oro negro de fácil acceso empiece a escasear, antes de agotarse, algo que, según estimaciones de la compañía petrolera Shell, ocurrirá hacia el año 2040.

Ha llegado el momento de desarrollar una energía basada en una nueva tecnología, que requiera una gran inversión diversificada en campos diferentes, con la idea de frenar la sangría del consumo de combustibles fósiles, reducir la contaminación y que, además, la riqueza generada se pueda distribuir fácilmente.

Una apuesta seria y con visos de ser la ganadora es la del hidrógeno.

El hidrógeno es el análogo químico a la electricidad y además es el único combustible verdaderamente limpio. Como la electricidad, el hidrógeno no ocurre naturalmente para ser usado así sin más. Debe ser generado o producido mediante el consumo de otros combustibles. Como la electricidad, tiene también una amplia gama de aplicaciones y, además, es benigno para el medio ambiente. Los aspectos negativos residen en el hecho de que su generación necesita, en el momento presente, el doble de energía que la que necesitan el carbón, la nuclear o los paneles solares, su almacenamiento es complicado y para su transporte hay que licuarlo, con lo que se consume el 12% de la energía que puede proporcionar.

Se inicia la eliminación de la contaminación atmosférica
Pero aun habiendo serios inconvenientes a la hora de pensar en la utilización del hidrógeno, resulta que muchos piensan que todos los problemas se pueden solventar en un futuro próximo. Las grandes corporaciones ya están tomando posiciones en la nueva carrera de fondo planteada, que no es otra que la de convertir al hidrógeno en el combustible del transporte. En esa batalla por conseguir la verdadera energía verde que pueda dar resultados iguales o mejores a los de los motores de combustión convencionales y, lo más importante, que pueda ser aplicable a la vida real, el hidrógeno centra todas las miradas. Se trata del átomo más pequeño del universo y de un elemento que abunda en la Tierra. La idea de este gas como combustible no es nueva, aunque hasta hace poco más de una década, su uso había sido considerado inaccesible y exótico, restringido solamente al uso de motores espaciales. Pero su verdadera aplicación en el transporte ha sido allanada por otro descubrimiento paralelo, la pila de combustible, una batería, que con la ayuda del hidrógeno, genera electricidad de forma constante sin necesidad de suministro exterior. Esto supera los principales obstáculos que tenían los motores eléctricos aplicados a la automoción, su pobre autonomía, entre 100 y 150 kilómetros, y el hecho de necesitar unas cuatro horas para recargarse.

Honda y otros fabricantes ensayan sus prototipos con motor de hidrógeno
En otras palabras, el que tiene más posibilidades de ser el coche del futuro funciona con un motor alimentado por una pila de combustión que, a su vez, genera electricidad constantemente por la reacción del oxígeno del aire con el hidrógeno almacenado en un depósito. Esta reacción genera agua, que se utiliza para refrigerar la pila. La energía liberada se utiliza para alimentar los motores eléctricos que mueven el vehículo. Esto presenta un gran ahorro frente a los motores de combustión interna, que queman combustible para obtener energía. Sin embargo, los mayores problemas que se plantean a los fabricantes son cómo conseguir el hidrógeno y cómo almacenarlo dentro del vehículo. La aplicación de la tecnología está en marcha.

Por ejemplo, BMW presentaba el pasado mes de mayo de 2002, en la Exposicición Universal de Hannover, el que será el primer coche de hidrógeno producido en serie de la historia, el 750 hL. Es un automóvil con motor de 12 cilindros que desarrolla una potencia de 150 kW (unos 204 cv), y que es capaz de acelerar de 0 a 100 en 9,5 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 226 km/h. El 750 hL tiene, además, un depósito de 140 litros para transportar hidrógeno líquido criogenizado, es decir, a una temperatura de -250 ºC. ¿De dónde obtendrán estos coches el hidrógeno? Muy fácil y muy difícil a la vez. BMW prevé poner a la venta este producto en el año 2005. Hasta entonces, sus esfuerzos se centrarán en crear una red de estaciones para el suministro de hidrógeno en colaboración con las grandes multinacionales de la energía.

No lo tendrá fácil el fabricante alemán ya que cinco años es un plazo breve. Sin embargo, BMW va más allá y tiene previsto que en el año 2020 el 20% de sus coches funcionen con hidrógeno. Pero no se acaban ahí los retos del grupo germano en cuanto a cuidado medio ambiental se refiere ya que no sólo se fijan la meta de mover coches con hidrógeno, sino que además pretenden conseguir este elemento a través de una fuente de energía renovable, lo que completaría un proceso totalmente limpio.
El lanzamiento del hidrógeno como paradigma de combustible del transporte no se salvará de la polémica que ya nos empieza a asaltar, la de la generación de
electricidad. El debate eléctrico es primigenio y para seguir hablando del hidrógeno nos tenemos que definir primero sobre los modos que utilizaremos para generar electricidad que después utilizaremos para extraer el hidrógeno del agua mediante la electrólisis.
En este terreno hay dos propuestas. Una, la de utilizar conjuntamente la energía eólica y la fotovoltaica de los paneles solares para producir la electrólisis del agua y liberar el hidrógeno. Sobre esta propuesta vuela el fantasma de la eficiencia energética. La otra propuesta es la de generar la electricidad para producir hidrógeno mediante métodos nucleares. Sobre esta propuesta se cierne el fantasma de su aceptación social.

El hidrógeno se consigue a través de la electrólisis y para esta reacción se necesita una gran energía inicial. Si esta energía se obtuviera con productos químicos o derivados del petróleo el coche ecológico perdería sentido ya que su combustible necesitaría un proceso sucio de fabricación. De momento, BMW apuesta por la energía solar como así lo demuestra una enorme central fotovoltaica de hidrógeno que ha construido en el desierto californiano de Mojave.
BMW

Por su parte, DaimlerChrysler ha presentó, el pasado noviembre, sus credenciales en esta competición con dos vehículos, el NECAR-5, y el Jeep Commander 2, dos modelos silenciosos y extremadamente ecológicos, pero que a diferencia del BMW 750hL, utilizan metanol como biocarburante para conseguir el hidrógeno necesario.

Para el gigante germano-americano el uso directo de hidrógeno es algo ideal en cuanto a sus niveles ecológicos, pero con un coste de infraestructuras demasiado grande. Por este motivo, apuesta por el metanol, procedente de la biomasa y más barato y fácil de transportar que el hidrógeno líquido, aunque algo más contaminante. Se comercializará en cuatro años.

Si la vía de la utilización del hidrógeno como sustituto de los combustibles fósiles avanza con éxito esta misma fuente afectará enormemente a otros campos como al de la energía eólica, paneles solares, industria química, industria general, y al transporte de todo tipo.

Redacción Ambientum

Versión para Imprimir
atrás

SUBIR

Revista Ambientum home | articulos | ambientum | tarifas © ambientum 2003