| Jugar:
la mejor forma de conocer el Medio Ambiente |
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Está
claro que una de las preocupaciones más sólidas
e importantes de los Gobiernos mundiales debería ser
el medio ambiente. La reducción de la contaminación,
el ahorro en el consumo del agua, las energías renovables,
la depuración de residuos, la biodiversidad, la mejora
en la eficiencia de recursos forestales y, en definitiva, la
cultura del compromiso con el entorno natural que nos rodea
son aspectos básicos a tener en cuenta si queremos que
el planeta en que vivimos se conserve lo mejor posible y con
el mayor número de recursos naturales disponibles.
Por todo ello, es fundamental inculcar a las generaciones venideras
una concienciación con el medio ambiente y con el impacto
que el hombre causa en el desarrollo y la conservación
de la naturaleza y sus recursos.
Para llevar a cabo esta tarea es necesario encontrar la forma
adecuada. Está claro que a los niños todo aquello
que se les presenta en forma de asignatura, examen o trabajo
adquiere un tono serio y aburrido que les hacer perder el interés
por el tema. Sin embargo, si se utiliza el juego como fórmula
para enseñarles una serie de conocimientos, todo cambia.
El niño enseguida afronta el tema que se le presenta
inquieto, expectante y con ganas de pasárselo bien e
implicarse. Además, el hecho de poder realizar una actividad
junto a sus amigos o compañeros de clase le predispone
la mente para el conocimiento. |
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| Es
necesario concienciar a los niños desde el
colegio |
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La palabra "jugar" significa "hacer algo
con alegría y con el solo fin de entretenerse y
divertirse" (definición incluida en el diccionario
de la Real Academia de la Lengua Española). Podemos
hacernos una idea entonces de que el método más
eficaz, rápido y duradero de enseñar a los
niños a respetar el medio ambiente y a adentrarse
en el complicado mundo de conceptos que implica es el
juego. El juego es una actividad innata en el hombre y
a través de él, los niños incorporan
elementos del mundo exterior y ganan experiencias codificando
planes de acción en respuesta a las características
de los objetos. En el caso concreto de los juegos científicos,
como puede ser el dedicado al medio ambiente, los pequeños
se apropian del saber a partir de la actividad lúdica
y dejan de ver la ciencia como algo ajeno y oscuro. A
través de los ecojuegos (juegos dedicados a la
concienciación social sobre medio ambiente) se
introduce en la educación infantil conceptos científicos
que podrían resultar difíciles de explicar
con palabras. Otros transmiten mensajes enfáticos
sobre la importancia de conservar nuestro entorno y los
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problemas
relacionados con la contaminación. El resto son una manera
sencilla de entender los procesos ecológicos.
Muchas personas no saben utilizar los aprendizajes escolares
en situaciones concretas y cotidianas porque los realizaron
en el contexto de un laboratorio o en el de un libro de texto,
muy alejado de cualquier uso extraescolar y sin llegar a establecer
una relación entre lo aprendido en la escuela y lo que
ocurre todos los días en su entorno. Por eso, son muchas
las Comunidades Autónomas que en España apuestan
por diseñar planes de educación ambiental en las
escuelas y centros educativos adquiriendo juegos a través
de los cuales poder acercar a los niños los conceptos
básicos indispensables para entender y comprender el
uso ecológico de las cosas. Por ejemplo, el Ministerio
de Medio Ambiente y Cruz Roja están colaborando un una
campaña formativa para sensibilizar a jóvenes
de entre 10 y 16 años sobre la actual problemática
medioambiental y han llevado a centros docentes y asociaciones
juveniles el "Juego de los Bosques", un recurso educativo
para fomentar conductas respetuosas con el entorno. La
Diputación de Toledo, en cambio, ha apostado por la elaboración
y publicación del Diccionario Infantil sobre Medio Ambiente,
pionero a nivel nacional. El libro permite recorrer el abecedario
de la Naturaleza y averiguar los vocablos y acepciones más
utilizados relacionados con la protección, conservación
y maltrato del ecosistema.
El Área de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria
ha editado dos juegos de mesa ecológicos para conseguir
el mismo objetivo. Son la "Ruta por Gran Canaria: un divertido
itinerario por nuestro medio ambiente", dirigido a familiarizar
a los más jóvenes con algunas plantas y animales
de la isla y darles a conocer unas sencillas normas de comportamiento,
y el "Rompecabezas: Gran Canaria, espacio natural",
que pretende vincular los espacios naturales a las vivencias
de niños y jóvenes.
El
ciberespacio también ha decidido apostar por este
tipo de iniciativa y la empresa de juegos Gamepro, en
colaboración con la Diputación Foral de
Vizcaya, ha desarrollado en 2002 "Reciclator",
el primer videojuego europeo creado para educar y concienciar
a niños
de
entre 6 y 16 años sobre la importancia del reciclaje
y la reutilización de los residuos. El protagonista
es un niño que, harto de vivir en una ciudad cada
día más sucia, se propone limpiar el entorno.
A lo largo de las aventuras que va viviendo este superhéroe
del medio ambiente, los niños van aprendiendo a
identificar cada tipo de residuo para después depositarlo
en su contenedor correspondiente.
Cada una de estas propuestas es, en diferente formato,
una manera innovadora y divertida de acercar a niños
y jóvenes al conocimiento del medio ambiente. Y
qué mejor manera de aprender a querer una cosa
que conociéndola en todas sus dimensiones.
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| Varias
comunidades autónomas han puesto en marcha
campañas para acercar a los escolares al
medio ambiente |
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Los
niños conocerán los entresijos de su entorno
natural, la forma de conservarlo y respetarlo haciendo lo
que más le gusta: jugar. Aunque la definición
de la palabra "juego" es "ejercicio recreativo
sometido a reglas y con el cual se gana o se pierde"
(RAE, 2001), con este tipo de recursos nunca se pierde, sólo
se gana en conocimientos. Y esto, a la larga, será
beneficioso para todos. |
Redacción
Ambientum
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