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Una
de las premisas en la limpieza viaria es la concienciación
ciudadana sobre el hecho de no ensuciar las calles. Como ya dice
el refrán "no es más limpio quien más
limpia, sino quien menos ensucia", los responsables de la limpieza
viaria deben proporcionar a los ciudadanos las infraestructuras
suficientes donde depositar sus residuos, además de informar
y fomentar su empleo. En este sentido, para prevenir la aparición
de residuos como papeles, envoltorios, pañuelos de papel,
etc., diseminados por todas las calles de las poblaciones, es preciso
dotar a las mismas de papeleras, siguiendo unas premisas mínimas
que garanticen el correcto uso y mantenimiento de las mismas.
La
papelera es el sistema más básico, sencillo y económico
para prevenir este ensuciamiento, siempre y cuando se encuentren
en número suficiente y su uso no plantee ninguna incomodidad
al ciudadano. Los estudios de costes cifran en aproximadamente cien
veces más el recoger un papel del suelo que retirarlo de
la papelera.
La
papelera es un elemento más del mobiliario urbano, que debe
cumplir con
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los
aspectos técnicos mínimos necesarios para su correcto
uso, como una altura adecuada, boca de entrada ancha, no contar
con tapaderas, ser resistente a los malos tratos, de fácil
lavado y mantenimiento, capaz de soportar las inclemencias climatológicas,
no suponer un obstáculo en la vía pública,
además de quedar integrada en el medio urbano.
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La
elección del tipo de papelera dentro de una población
debe responder a planes generales que unifiquen criterios dentro
de un mismo casco urbano, distinguiendo las zonas especiales como
áreas monumentales, zonas de máximo tránsito,
etc. del resto de la población.
Existe
en el mercado una gran variedad de tipos y modelos de papeleras
que continuamente se renuevan según necesidades, pero, en
general, los criterios para su instalación son: papelera
de poste para uso general, papelera de pie en zonas de gran generación
de residuos, papelera antivandálica en zonas conflictivas
muy concretas, papelera de prestigio en centros históricos
y papeleras portátiles para eventos con gran afluencia de
público.
Los
modelos más sencillos de papeleras son los de tipo fijo y,
entre estas, las más prácticas y modernas son las
que cuentan con depósito extraíble que facilitan su
limpieza y sustitución. Los modelos móviles se caracterizan
por no estar anclados al suelo, lo que facilita su instalación,
pero apenas son empleadas. Las papeleras portátiles son idóneas
para grandes acumulaciones de público como
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