|
En todos los hogares existen hoy en día una serie de productos
que son empleados con total familiaridad en muy diversos usos, como
la limpieza, desinsectación, etc. los cuales, debido a sus
componentes químicos, propiedades físicas, etc. son
considerados como residuos peligrosos.
Estos
productos apenas tienen importancia en el volumen total de residuos
sólidos o líquidos generados en un hogar normal, pero
la elevada toxicidad de muchos de ellos, obliga a intentar tratarlos
de forma distinta.
Una
simple lata de barniz para reparar una mesa, vacía o casi
acabada, el bote del desatascador de las tuberías, etc. son
residuos que normalmente acaban en el flujo habitual de RSU. cuando,
teóricamente deberían ser tratados de forma especial.
Los
productos que generan este tipo de residuos se emplean habitualmente
en limpieza de las casas, aseo personal, bricolage, mantenimiento
vario, además de los medicamentos (caducados o sin usar),
pilas y baterías, insecticidas y productos fitosanitarios.
Una vez usados,
|
 |
 |
|
Los
disoloventes y pinturas son de uso habitual en el hogar
|
el
residuo producido se puede dividir en líquido: restos de
producto, enjuagues de limpiezas, etc, que acaban en la red de evacuación
de aguas residuales, contaminándolas y dificultando su depuración
posterior y, por otro lado, los residuos sólidos, compuestos
por los propios componentes peligrosos: baterías, pilas,
etc., o por los envases de los productos empleados una vez vacíos,
habitualmente con pequeños restos, los seguirán el
flujo de tratamiento y eliminación del resto de RSU; en vertederos,
incineradoras, etc.
|
Una
vez introducidos en el curso habitual de tratamiento de RSU., podrá
provocar distintos tipos de contaminación en el caso de que
estos se sometan a procesos de compostaje, deteriorando el producto
final, incineraciones, emitiendo gases con composiciones no deseadas
o, simplemente al vertedero, donde pueden acabar diluidos en los
lixiviados, etc. por todo ello, es lógico pensar que el tratamiento
más adecuado es el particular para cada uno de ellos.
La
Ley 20/1986 de 14 de mayo define como residuo tóxico y peligroso
a "los materiales sólidos, pastosos, líquidos
así como gaseosos contenidos en recipientes que, siendo resultado
de un proceso de producción, transformación, utilización
o consumo, su productor destine al abandono, y que contengan en
su composición alguna de las sustancias que figuran en el
anexo de la presente Ley, en cantidades o concentraciones que representen
un riesgo para la salud humana, recursos naturales y medio ambiente".
Está
claro que el foco de mayor generación de Residuos peligrosos
es la industria, pero en la lista incluida en el
|