|
Los últimos estudios indican que el clima de Europa está cambiando.
Según el nuevo "Informe sobre Evaluación del Clima en Europa", la
precipitación en este continente muestra una tendencia hacia extremos
más húmedos. Esto se aprecia en particular en lugares en donde la
cantidad anual de precipitación ha aumentado.
También se han documentado, por primera vez, cambios sistemáticos
en temperaturas extremas, usando registros de observación de toda
Europa.
 |
 |
|
Europa
vista desde el espacio
|
|
Estos
resultados se obtienen por medio de una amplia investigación de
series de observaciones, realizadas diariamente en más de 200 estaciones
meteorológicas en Europa y en Oriente Medio.
La investigación, iniciada por la Red Europea de Apoyo al Clima,
era una actividad realizada con la cooperación de 34 países y coordinada
por el Instituto Nacional de Meteorología de Holanda.
El informe que se ha presentado a los directores de los Servicios
Meteorológicos de la OMM en Ginebra, Suiza es la continuación del
primer informe de evaluación del clima de Europa, que fue editado
en 1995.
Un número de días de decrecientes heladas y, en menor medida, un
número en aumento de días de verano acompañaba la tendencia observada
hacia el calentamiento.
A lo largo de todo el año, la frecuencia de días que son más fríos
de lo normal ha decrecido y la frecuencia de días que son más calurosos
de lo normal ha aumentado.
|
Curiosamente
estas tendencias no siempre están equilibradas. Durante las últimas
décadas de calor el número de "extremos fríos" disminuyó en una
menor proporción que el aumento en el número de "extremos cálidos".
Una investigación futura se ocupará de las causas que originan las
tendencias observadas y con proyecciones a futuros extremos climáticos.
En este estudio han sido analizadas diariamente series que comenzaron
alrededor de 1950 y cubren un período de aproxima-damente la mitad
del siglo. Es tiempo suficiente de describir las tendencias en fenómenos
extremos que ocurren varias veces al año. Fenómenos que son mucho
más extremos, por ejemplo, los que conducen a inundaciones catastróficas,
son tan escasos que las series de observación se quedan demasiado
cortas para detectar estos cambios.
Las conclusiones están en línea con los últimos hallazgos del Panel
Intergubernamental sobre el Cambio Climático IPCC, y satisfacen
el deseo de
|