Revista Ambientum :: La primera revista de medio ambiente on line ::
Revista Ambientum
Contacte con nosotros
Enviar
e-mail
Portal ambientum
Buscar contenido
Buscar
  Edición julio 2002 - Publicación mensual del portal ambientum.com Versión para imprimir   Versión para imprimir
  Baldeo manual. Consideraciones generales.

En la mayoría de poblaciones de tamaño medio y, en la práctica totalidad de las grandes ciudades, las empresas dedicadas a la limpieza urbana cuentan con los servicios de baldeo mecánico y/o manual de aceras y viales. Este es el tratamiento de limpieza viaria que consigue el mayor grado de calidad en el servicio, con unos niveles de limpieza excepcionales.

Concretamente, el baldeo manual, consiste en el arrastre de los residuos que se encuentran en las aceras, bordillos, etc. de una población, mediante la acción combinada de un cepillo y la de la fuerza de incidencia del agua sobre los pavimentos. El equipo de trabajo habitual está formado por dos operarios dotados de mangueras, cepillos, etc. apoyados en el empleo de agua procedente de la red pública de riego.

La forma de trabajar consiste en el avance por la zona a limpiar del operario dotado con la manguera, arrancando y arrastrando los residuos con la fuerza del agua hacia los imbornales de la red de alcantarillado. El segundo operario, dotado de recogedor y escobijo, recoge los residuos de mayor tamaño y los

deposita en el carrito de baldeo. La habilidad del primer operario, obtenida de la experiencia, conseguirá conducir los residuos hacia puntos determinados, evitando además la formación de charcos, producir daños en edificios, escaparates, zonas ajardinadas, etc.

Los sistemas movilizados ayudan al servicio de baldeo

Una de las mayores ventajas de este servicio es que permite el acceso del agua allí donde equipos mecánicos no pueden acceder, tales como zonas colindantes a mobiliario urbano (bancos, contenedores de residuos, marquesinas de paradas de autobús, publicitarias,

etc.), alcorques de los árboles, quioscos, escaleras, soportales, etc.

En cualquier caso, su desarrollo evitará molestias a los peatones, al tráfico de vehículos y, en general, a comercios y otras actividades en la vía pública, por lo cual, este tratamiento deberá efectuarse en horarios con la mínima afluencia ciudadana, o sea, principalmente nocturnos.

Este es un sistema que consigue alcanzar objetivos de limpieza bastante altos, ya que elimina, además de los residuos sólidos desperdigados por el suelo, aquellos que otros tratamientos de barrido no consiguen suprimir: polvo, restos de excrementos de perros, manchas de líquidos, etc. El resultado final del tratamiento dependerá de su frecuencia de aplicación, la cual estará acorde con las condiciones de limpieza que exijan las diferentes vías y plazas de la población (zonas comerciales, monumentales, residenciales, etc.), pudiendo oscilar desde siete a un día semanal.

A pesar de los resultados no es siempre posible su aplicación, ya que existen una

  Suelos y Residuos
  Páginas 1, 2 y 3  
   Volver a portada