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  Edición junio 2002 - Publicación mensual del portal ambientum.com Versión para imprimir   Versión para imprimir
  Nanofiltración de aguas residuales

Actualmente es una condición básica la depuración de aguas procedentes de usos urbanos o industriales previamente a su devolución a sus cauces naturales. La tecnología empleada actualmente en estos procesos de depuración consigue alcanzar los parámetros de calidad de vertido vigentes para conseguir unas aguas asimilables en el entorno sin causar daños medioambientales, pero sin capacidad para ser empleadas en usos secundarios como agua de riego, uso ornamental, etc.

El incremento en los consumos hídricos, unido a la pérdida de calidad de algunos acuíferos, las sequías sufridas en algunas zonas y la mayor restricción legal existente en materia de vertidos contaminantes, obligan a implantar en los sistemas de depuración convencionales, unos tratamientos terciarios compuestos por procesos tecnológicos cada vez más potentes y avanzados que mejoren la calidad del agua depurada y permitan su reutilización o reciclaje, evitando el uso de las aguas potables o naturales en determinadas ocasiones.

El empleo de este tipo de técnicas responderá a unas normas de calidad de

producto final que, según el uso al que se destinen, pueden ser muy estrictas, mientras que en el caso de la depuración convencional, los parámetros de vertido son mucho más permisibles.

Depuración de aguas residuales.

Una de estas técnicas mencionadas es la separación por membrana. Su empleo

abarca una amplia gama de ramas; la industria farmacéutica, química, electrónica, desalinización, etc. siempre en usos que requieren filtraciones a través de poros de membrana muy pequeños, donde no es posible conseguir el mismo rendimiento mediante sistemas mecánicos convencionales de separación como la centrifugación, mallas o filtración tradicional. Las membranas pueden trabajar en continuo, ahorran energía, reducen el empleo de aditivos, son fácilmente escalables y combinables con otros procesos.

Básicamente, estos procesos de membrana se basan en el empleo de una barrera permeable para filtrar componentes seleccionados de mezclas, consiguiendo mayor volumen de permeado por unidad de área y tiempo.

Existen cuatro tipos de proceso de separación por membrana, muy similares en la esencia de funcionamiento pero diferentes en el tamaño del poro de filtrado; osmosis inversa, nanofiltración, ultrafiltración y microfiltración. Una de las diferencias generales entre el tipo de membranas es el objetivo del filtrado; las membranas de ósmosis inversa y

  Agua
  Páginas 1 y 2  
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