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  Edición marzo 2002 - Publicación mensual del portal ambientum.com Versión para imprimir   Versión para imprimir
  Hornos solares de torre central

Los hornos solares son una aplicación importante de los concentradores de alta temperatura.

El mayor, situado en Odeillo, en la parte francesa de los Pirineos, tiene 9.600 reflectores con una superficie total de unos 1.900 m2 para producir temperaturas de hasta 4.000 °C.

Central solar de Odeillo en el Pirineo francés

Estos hornos son ideales para investigaciones, por ejemplo, en la

investigación de materiales, que requieren temperaturas altas en entornos libres de contaminantes.

Los hornos solares son reflectores parabólicos o lentes construidos con precisión para enfocar la radiación solar en superficies pequeñas y de este modo poder calentar a niveles altos de temperatura.

El límite de temperatura que puede obtenerse con un horno solar esta determinado por el segundo principio de la termodinámica como la temperatura de la superficie del sol, esto es 6000 ºC, y la consideración de las propiedades ópticas de un sistema de horno limita la temperatura máxima disponible.

Se han usado hornos solares para estudios experimentales hasta 3500 ºC y se han publicado temperaturas superiores a 4000 ºC. Las muestras pueden calentarse en atmósferas controladas y en ausencia de campos eléctricos o de otro tipo si así se desea.

El horno solar de torre central es un sistema con el que se pueden conseguir elevadas temperaturas, del orden de

2.000 ºC con los que se puede obtener energía calorífica aplicable a la transformación en energía mecánica, que no pueden realizar otros sistemas de concentración más sencillos.

Este tipo de horno esta compuesto de una torre central con una altura de entre 60 y 100 metros, dentro de la cual se encuentra el horno solar situado en su parta más alta. La base de la torre tiene una columna vertical en la que se encuentran situados un conjunto de helióstatos, que son paneles reflectantes de entre 20 y 50 metros cuadrados de superficie, que son orientados en acimut y elevación mediante unos servos. El número de paneles varía entre 100 y 300, pero en determinadas instalaciones puede llegar a los 2000 elementos.

De la orientación de estos paneles se encarga un ordenador, el cual determina el ángulo que deberá adaptar cada uno de ellos dependiendo de la incidencia de luz de su superficie.

El reflector usado en los hornos solares puede ser de varias formas. Las sustancias pueden fundirse en si mismas en cavidades de cuerpo negro, encerrarse

  Energías Renovables
  Páginas 1 y 2  
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