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El vidrio presenta excelentes condiciones
para su reciclaje.
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propiedades
y calidades. El procedente de recogida selectiva se enmarca, básicamente,
en cinco grupos, y su destino final es utilizarlo para usos secundarios,
aunque las mejores fracciones o más puras se utilizan para papel
de alta calidad. Durante el año 2000 se recuperaron 3,3 millones
de toneladas. Esto supuso un ahorro energético, de agua, de espacio
ocupado en vertederos, de recursos forestales y, en general, un
beneficio medioambiental.
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El caso del vidrio es también muy singular; anualmente, cada persona
utiliza
alrededor de 37 kilogramos de este material, principalmente en forma
de envase de líquidos y alimentos en conserva. Una de las principales
ventajas del reciclado de vidrio es el mantenimiento de sus propiedades
originales: dureza, resistencia, manejabilidad, etc., lo que facilita
la posibilidad de un reciclado "indefinido". En España fue el vidrio
el material que comenzó con la recogida selectiva
en el año 1982. En la actualidad, cerca de mil millones de envases
son recuperados anualmente mediante los contenedores iglú de color
verde.
Los principales beneficios ambientales que se producen cuando el
vidrio es reciclado, son muy parecidos al del papel-cartón; ahorro
de energía, un 26%, agua, de espacio en vertederos, de recursos
naturales pues una tonelada de casco de vidrio suponen 1,2 toneladas
de materias primas, y reducción de la contaminación atmosférica
y de las aguas.
La recogida selectiva de envases ligeros está implantándose hoy
en día por todo el territorio nacional mediante los
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conocidos contenedores amarillos. Requieren para su clasificación
posterior de plantas de selección.
Los materiales obtenidos tienen un alto grado de valorización, principalmente
porque no han entrado en contacto con materia orgánica y otras sustancias
que ensucian el producto. Estos envases están compuestos por plásticos
PET, PEAD, PEBD, PVC, PP, PS, metales: acero y aluminio, brick y
cartón. La producción anual de este tipo de residuos es aproximadamente
de 45 kg/hab. año, y la tasa de recuperación, varía entre 5 y 10
Kg/hab. año. Al igual que en los casos anteriormente comentados,
su recuperación implica un ahorro energético y de recursos naturales.
Por
último, la recogida selectiva de materia orgánica, implantada hace
años en países del norte de Europa, comienza a dar sus primeros
pasos en España. Requieren de instalaciones de compostaje y el producto
obtenido, compost, es de buena calidad. Para su recogida se aconseja
no emplear bolsas de plástico ni verter en los contenedores materiales
impropios que dificulten los procesos de selección posteriores.
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