Revista Ambientum :: La primera revista de medio ambiente on line ::
Revista Ambientum
Contacte con nosotros
Enviar
e-mail
Portal ambientum
Buscar contenido
Buscar
  Edición febrero 2002 - Publicación mensual del portal ambientum.com Versión para imprimir   Versión para imprimir
  Residuos en la Antártida

La Antártida, considerado el continente más inhóspito del planeta, se encuentra administrada por cuarenta y tres países a través de acuerdos internacionales. El 1 de diciembre de 1959 se firmó en Washington el "Tratado Antártico", acuerdo internacional que convirtió a la Antártida en el continente de la paz y de la ciencia.

La Antártida es un lugar frío, desértico, donde viven algunas especies animales como los pingüinos, adaptados perfectamente a las condiciones extremas del entorno, a los que hay que añadir una pequeña población humana distribuida entre distintas bases científicas por toda la superficie del continente. Por este motivo, hay que tener en cuenta que existe un volumen de residuo generado por las distintas actividades humanas; restos de comida, envases de bebidas y comida, residuos de construcción, vehículos viejos, piezas averiadas, restos de la actividad científica, etc. Estos residuos deben permanecer controlados hasta su correcta eliminación.

La base rusa de Bellingshausen, ubicada en la isla de King George fue abandonada en 1995 con la acumulación de residuos,

escombros, ruinas, etc., que ello supuso. Esta situación provocó la creación de la Misión Antártida en el año 1997 para la retirada de todos los desechos. Actualmente se encuentra en los últimos tramos de la limpieza.

Bases antárticas.

Recientemente, el gobierno australiano adjudicó un contrato por diez años y un valor de 183 millones de pesetas, para la recogida de la base australiana en la

Antártida de Casey. Para ello se instalarán unos 120 contenedores para recoger unas 3.000 toneladas de residuos.

Estas actuaciones son un ejemplo de la eliminación residuos procedentes de distintas actividades humanas. Sin ellas, la presencia humana en la Antártida podría producir serios impactos ambientales que difícilmente tendrían solución.

El continente de la Antártida resulta un lugar extraordinariamente privilegiado por sus características ecológicas, ya que le permiten experiencias científicas que no pueden tener lugar en ninguna otra parte del mundo. Por ejemplo se pueden realizar estudios sobre animales y plantas que son capaces de vivir en las extremas condiciones climatológicas que allí se dan, estudios sobre la posibilidad de vida en Marte, sobre protección de satélites de los huracanes solares, etc.

De momento, la presencia humana se limita a las bases científicas, dedicadas al estudio y a la investigación, y los turistas, con un máximo de 10.000 cada año, en busca de emplazamientos naturales

  Suelo y Residuos
  Páginas 1, 2 y 3
   Volver a portada