incremento y estabilización de la población, protección y restauración del hábitat, control de la gestión cinegética y la reducción del aislamiento y fragmentación poblacional. Para ello se prevén aplicar medidas como la terminación de los estudios detallados de las condiciones de cada subpoblación del lince: utilización del suelo, propiedad de terreno, condición del hábitat, densidad del conejo, etc.; prohibición de la caza del conejo e incremento de su población, así como continuar con el actual programa de cría en cautividad. Estas medidas serán aplicadas primero a las zonas de población mayores, para continuar con las restantes.

Todos los esfuerzos realizados desde las

distintas administraciones públicas, propietarios de fincas, así como grupos sociales, ecologistas, cinegéticos, etc., son totalmente necesarios para poder seguir contando en nuestro patrimonio natural con una especie tan emblemática como el lince. Su pérdida, prevista por algunos sectores en diez años, debe evitarse a toda costa.








Redacción Ambientum

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