El lince ibérico

La fauna ibérica está formada por una gran cantidad de especies distintas que componen un rico abanico dentro de cada uno de los ecosistemas existentes.

Una de las especies animales más simbólica y especial de la fauna ibérica es el lince ibérico, Lynx Pardinus. Es un animal único, que en la actualidad solo se encuentra en España y Portugal. Se estima que apenas quedan 1.200 individuos en el mundo, enmarcados en núcleos muy concretos y reducidos. Es un animal del que no se conoce mucho sobre su vida y costumbres. De hábitos nocturnos y silencioso, no se deja estudiar con facilidad.

Es un felino de tamaño mediano, con una longitud total de casi un metro, con un peso de 11 a15 Kilos en los machos y 8 a 10 Kilos en las hembras. Puede superar hasta los 15 años de edad, siendo la media de 13. Su aspecto es robusto, patas largas y cola corta con una borla

negra en el extremo. Son características sus orejas rematadas por unas características pequeñas matas de pelos negros rígidos y las patillas que cuelgan de sus mejillas, mayores según la edad del individuo. Su coloración de fondo, aleonada, varía de pardo a grisáceo con los flancos moteados de negro.

La época del celo de estos felinos se distribuye desde finales del mes de diciembre hasta mediados del mes de febrero, siendo durante marzo y abril cuando se producen los nacimientos de las crías, tras un periodo de gestación de un poco más de dos meses. Cada camada la componen generalmente dos individuos, pudiendo llegar a cuatro, superviviendo finalmente uno o dos de ellos. Al cabo de siete meses estos se hacen independientes. Las hembras son fértiles durante su primer invierno, prolongándose esta etapa durante diez años.

Lynx Pardinus.
   Home
Páginas 1, 2 y 3