necesidades hídricas. Estos datos son validos pero a ellos hay que añadir, en cada caso concreto los factores correctores por:

  • Naturaleza del suelo.
  • Tipo de cultivo.
  • Viento y velocidad (aumenta evaporación).
  • Eficacia del riego.
  • Situación real meteorológica. Lluvias reales.

La dotación de riego teórica se corregirá con las consideraciones anteriores y en especial con las características del terreno concreto.

Sobre este conocimiento básico de las necesidades hídricas podemos poner en

El riego debe aportar los defectos hídricos naturales.

operación infinidad de técnicas para reducir la evapotranspiración, así como riegos localizados que restablecen el equilibrio hídrico solo en la parte de terreno ocupado por la explotación agrícola, planta o árboles en concreto.

Redacción Ambientum

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