Mortandad de aves en las líneas eléctricas

Actualmente, la causa de mortandad no natural más común entre las aves, son los derivados de entrar en contacto con los tendidos eléctricos; por derivación de corriente o por colisión con los cables. Normalmente, estos accidentes se producen entre las poblaciones de aves con cierta masa corporal, como son rapaces, cigüeñas, avutardas, águilas imperiales, reales, etc., incidiendo de forma mínima sobre las pequeñas aves.

Son dos las causas de los accidentes que sufren las aves con las líneas eléctricas. El primero es la colisión con alguno de los cables, principalmente los de tierra que son de menor sección, o con los postes. El segundo la electrocución producida por entrar en contacto con dos cables conductores o por una derivación entre uno de los cables y un poste metálico.

Las especies que habitualmente mueren electrocutadas, son normalmente aves de un tamaño mediano a grande, las águilas, los cuervos, las urracas, las cigüeñas, etc. Estas, utilizan los apoyos

como lugar para posarse, y es en ese momento cuando pueden sufrir el accidente.

La electrocución en las aves es más frecuente que la colisión, debido principalmente al diseño de los postes y la disposición normal de los conductores, sumada además, a la humedad ambiental cuando las condiciones meteorológicas no son buenas, elevando el riesgo de electrocución porque el aumento de la conductividad entre el poste y el ave.

Las especies afectadas son muy variadas, pero como es lógico, las que sufren mayor número de accidentes por electrocución son las de mayor tamaño, para poder llegar a hacer contacto entre dos elementos separados. Las más afectadas por las colisiones suelen ser aves de comportamiento gregario como aves acuáticas gaviotas, anátidas, invernales: grullas, avefrías, o las que forman agrupaciones en especial gaviotas, cigüeñas, buitres, etc.

Ave muerta en línea eléctrica.

Según un reciente estudio de la Universidad Complutense de Madrid,

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