El
pasado 20 de septiembre tuvo lugar el Día Mundial sin Coches.
Según el IDAE y el Ministerio de Medio Ambiente, el tráfico
se redujo un 18%, lo que supone una reducción de 4.300.000 l. de combustible
y una disminución de emisiones de 12 millones de kilos de CO2.
Estas
jornadas se celebran desde 1974, tras la crisis energética
de 1973, cuando |
se prohibió el tráfico motorizado. Pasada
la mitad de los 80, se volvió a celebrar, pero esta vez por iniciativa
de las organizaciones ecologistas. A este tipo de organizaciones se
les unen las que pretenden fomentar el uso de las bicicletas, que
también ven con buenos ojos la celebración de este tipo de jornadas.
Hay que decir que actualmente, participar en este día no es totalmente
voluntario, es decir, que simplemente es una idea para que los ciudadanos
que quieran puedan solidarizarse e ir en autobús o andando por la
ciudad.
Los resultados obtenidos del último Día Sin Coches dicen que la circulación
se redujo un 12%, con lo que se ahorraron 7,4 millones de litros de
carburante y se dejaron de emitir 20,7 millones de kg de CO2.
234 municipios españoles participaron en esta jornada, y el 77,8%
de la población la valoró positivamente. Al 72% le pareció bien el
celebrarlo
mas veces durante el año. Con esto se demuestra que la
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reducción
del tráfico
tiene
ventajas tanto económicas como ambientales, y además está respaldado
por la opinión pública.
A partir de este día ha aparecido el Día Europeo sin coches y días
autonómicos sin coches, que tienen las mismas intenciones que el
Mundial.
Este tipo de jornadas se realizan mucho mas a menudo en países como
Italia, donde se celebra el segundo domingo de cada mes cortando
el tráfico en los centros históricos.
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El
automóvil es el causante de la mayor parte de la contaminación
atmosférica.
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