En las centrales minihidráulicas deben distinguirse varios tipos, atendiendo a su lugar en el río y tipo de turbina. En el primer caso, existen las de alta montaña y las de curso bajo. Las primeras poseen un caudal pequeño pero un salto elevado,

 
 
 

mientras que las de curso bajo o medio, al contrario, poseen un caudal alto con un salto pequeño. El tipo de turbina es otra de las características que se debe atender. Unas centrales usan la rueda Pelton para grandes saltos de agua o bien las Kaplan para las que poseen un caudal variable.

Aunque lo que produce es una energía limpia, con el fin de causar el mínimo impacto al construir la central se debe tener en cuenta el estado del lugar dónde se va a ubicar la minicentral, cómo se va a realizar la obra civil, es decir, los accesos, las zanjas para canalizar las aguas. Todos estos pasos sí que podrían provocar impactos en el medio ambiente.

Algo que no se debe olvidar es la finalización del uso de la central. Cuando

ya no se necesite, el río debe seguir como antes de que estuviera levantada la minicentral.

Las minicentrales hidraulicas son instalaciones sencillas, respetuosas con el entorno y útiles
para aplicaciones cercanas a la instalación y que no precisen valores importantes de energía. Su futuro es alentador, con inversiones moderadas y podemos asegurar que su crecimiento será continuo, aunque solo llegara a significar un porcentaje muy bajo en el conjunto general de la generación energética.

 

Redacción Ambientum

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