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En
España, se ha construido una planta de IGCC de 320 MW en Puertollano.
De esta potencia eléctrica, 200 MW proceden de una turbina de gas
y 120 MW de una turbina de vapor. Se estima que, en comparación
con una central convencional, la de Puertollano reduce en un 99%
las emisiones de SO2, en un 94% las de NOx, en un 90% las de partículas
y en un 20% las de CO2. Además, existen numerosas plantas en operación
y un programa de proyectos para la construcción de centrales térmicas
de ciclo combinado, así como para la adaptación a ciclo combinado
de centrales ya existentes.
La empresa Iberdrola invertirá 170.000 millones para sus centrales
de ciclo combinado. Contará en España con 2.800 MW de potencia,
ya autorizados y otros 1200 MW en fase final de tramitación, los
correspondientes a las centrales de Escombreras y Santurce. Entre
México y Brasil dispondrá de 3.220 MW, y en sus planes figura licitar
por la adjudicación de otros 1.000 MW adicionales previstas para
el 2005.
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Este
tipo de centrales térmicas se presentan como tecnologías limpias
debido a la reducción de las emisiones de contaminantes que en ellas
se consiguen. Se alude en primer término al vertido casi nulo de
SO2 debido a que este elemento, el azufre, es prácticamente inexistente
en el gas natural, y se insiste mucho en las reducciones que comportaba
en las emisiones de CO2 por kWh producido, con el consiguiente alivio
del efecto invernadero.
Las centrales de ciclo combinado también contaminan; aunque menos
que las plantas tradicionales, que queman carbón, fuel o gas. Estas
modernas instalaciones consumen menos combustible, lo que permite
reducir los costes económicos y el volumen de las emisiones al aire.
La suma de estos factores explica que las políticas energéticas
favorezcan su implantación.
Las
térmicas de ciclo combinado son más eficientes y limpias que las
viejas térmicas. Pero aun así al hacer uso de combustible fósiles,
gas o fuel, siguen emitiendo CO2, el principal gas que
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agrava
el efecto invernadero. Su emisión de CO2 es menos de la mitad que
la de las plantas tradicionales de carbón.
Otro de los problemas a los que se tienen que enfrentar son sus
necesidades de
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