planificación desde los poderes públicos que deben mantener una visión global de la gestión de este recurso.

En cuanto a la política europea y dentro del ámbito de la Directiva Marco del Agua, se obliga a los Estados miembros a garantizar para el año 2010 la aplicación de tarifas, diferenciando tres sectores económicos: hogares, industria y agricultura, de tal modo que se asegure la recuperación de los costes de todos los servicios relacionados con los usos del agua en general. Además obliga a los Estados miembros a garantizar que, en caso necesario, el precio de los usos del agua también refleje los costes ambientales y los costes de agotamiento de los recursos.

¿Cómo valorar ambiental y socialmente el agua? Hace años no se dudaba en inundar zonas de gran valor ecológico y social con tal de construir una presa para conseguir una gran reserva hídrica. Hoy en día estos parámetros han cambiado. Siguen construyéndose presas, pero las condiciones medioambientales que deben cumplir son mucho más severas.

Como ejemplo de esta situación, cabe citar uno de los últimos parajes españoles salvados de ser inundados por las aguas, provocado por la construcción de una presa con el objetivo de obtener una gran reserva hídrica. Nos referimos al Valle de Añisclo, ubicado junto al de Ordesa, en el Pirineo Aragonés. Para evitar su pérdida fue incorporado al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Este es un ejemplo de cómo la obtención de recursos hídricos se encarece por reservar otros recursos naturales. Todos estos costos deben integrarse en el precio del agua.

Las políticas actuales tienden a preservar estos entornos que, aunque pudiesen almacenar importantes cantidades de agua y generar energía eléctrica, suponen una pérdida del patrimonio natural. El valor ecológico y ambiental de las aguas radica en ese aspecto; su relación directa con el entorno, además de incidir en aspectos tan importantes como la erosión del terreno, transporte de sedimentos, etc.

En resumen, económicamente no es cuantificable el valor ambiental del agua

Valle de Añisclo
Valle de Añisclo.

en su entorno,, pero, a pesar de ello, síi debe ser considerado. Hoy en día, la clave sobre la valoración del agua radica en considerarla como un elemento básico que posibilita la vida en el planeta, y del que además dependen directa o indirectamente una gran parte de las actividades económicas y sociales de nuestra vida diaria.

Redacción Ambientum

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