nitrógeno y azufre son convertidos en ácido nítrico y sulfúrico que
vuelven a la tierra integrados en las precipitaciones de lluvia o
nieve, dando origen al fenómeno de "lluvia ácida". Otras veces, aunque
no llueva, van cayendo partículas sólidas con moléculas de ácido adheridas,
acción que se suele denominar "deposición seca".
La lluvia normal es ligeramente ácida, por llevar ácido carbónico
que se forma cuando el dióxido de carbono del aire se disuelve en
el agua que cae. Su pH suele estar entre 5 y 6. Pero en las zonas
con la atmósfera contaminada por estas sustancias acidificantes, la
lluvia tiene valores de pH de hasta 4 o 3 y, en algunas zonas en que
la niebla es ácida, el pH puede llegar a ser de 2 y de 3, es decir
similar al del zumo de limón o al del vinagre.
Técnicamente se denomina "lluvia ácida" a aquella con valores de pH
inferiores a los de la lluvia normal de 5.0 a 5.6. El pH es una escala
que va de 0 a 14 y nos indica la ácidez o alcalinidad de una sustancia.
Una disminución en el valor de pH significa un aumento de la acidez.
|

Este
tipo de lluvia depende de la mezcla de contaminantes. Cuando
los combustibles fósiles arden y los minerales que contienen
azufre
se funden, éste se convierte en SO2 gaseoso,
además las elevadas
|
temperaturas
de la combustión llevan la oxidación de nitrógeno atmosférico,
a la consiguiente
formación
de NO y en menor grado de NO2. Cuando estos contaminantes primarios
salen de sus fuentes, su concentración atmosférica tiende a disminuir
al mezclarse las masas de aire contaminado
con el aire limpio, a perderse los
contaminantes cuando se depositen y al transformarse algunos de
ellos.
Queman
combustibles fósiles: carbón, gas natural y petróleo. Esta lluvia
ácida ya no es el don beneficioso que revitalizaría tierras, ríos
ylagos; sino que, al contrario, trae la enfermedad y la decadencia
para los seres vivos y los ecosistemas donde las comunidades vegetales
y animales han sido afectadas, hasta el punto de que las poblaciones
de peces se han reducido
e incluso extinguido al caer el pH por debajo de
5, como ha ocurrido en miles de lagos del sur de Suecia y Noruega.
Estos efectos se atenúan en aguas duras con alto contenido en carbonatos,
que amortiguan de modo natural la acidez de la precipitación. Así,
de nuevo, los
|